Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

miércoles, 30 de enero de 2008

LOS PRINCIPIOS

La ilegalización de ANV y PCTV es justa.

Aunque reste 200.000 votos o un millón a las urnas del País Vasco. A Hitler le votaron millones de alemanes en 1933. Y así les fue. A ellos y al mundo.

En verdad, el problema no radica en el respaldo electoral a dos partidos que restan toda crítica a ETA (minoritarios en Euskadi), sino en el dinero que estas dos formaciones y los candidatos electos perciben por Ley; su querulante presencia y el territorio que controlan desde alcaldías de pueblos, junto al comprobado refuerzo de las arcas terroristas.

En consecuencia, suprimir por medio de aquello que la justicia condena, los votos qué sean, permitirá a otros votantes que discrepen con la violencia y el terror, sufragar en el futuro.

Somos conscientes de que la víctimas del terrorismo etarra jamás podrán votar. Ni disfrutar de una democracia que les garantiza opinar y decidir hasta donde lo autoriza la Constitución, sobre lo que les venga en gana. Muchos ciudadanos del País Vasco viven amedrentados por esta tenebrosa organización de dos caras y sus continuas cargas; matizadas por desórdenes callejeros y pintadas sentenciosas.

Al cerrarse el grifo de la subvención oficial cancelándose las cuentas bancarias de estos señores, habrá menos pistoleros rentados; dinamita o pipas en los zulos, y ante todo ninguna facilidad para operar a plena luz del día.

Los ya menguantes recursos de los asesinos encapuchados se resentirán, y esta nueva derrota, realizada por imperio de la Ley, refuerza a los ciudadanos que repudian la violencia como medio de dirimir pleitos, políticos y de los otros.

Las previas conversaciones entre el Gobierno y ETA se realizaron, contra la maliciosa campaña que esparce lo contrario, mediante respaldo congresual, encuadrándose en la legalidad más absoluta. Entonces se autorizó la presentación de las formaciones abertzales a punto de ser ilegalizadas hoy. Gesto de buena voluntad, en la historia de la democracia española fue una negociación más, realizada en la ocasión sin unidad política al oponerse tenazmente el Partido Popular.

La quiebra del frente democrático restó tantos a la negociación, al reflejar desunión ante el terror por primera vez desde la Transición. La responsabilidad de la derecha política en este sabotaje objetivo ante un problema que siguen reflejando otras instancias en la sociedad vasca no ha sido aún suficientemente evaluada.

El nuevo intento fracasó por lo de siempre, con este especial agregado.

Ante los nuevos crímenes y atentados, la reacción del gobierno socialista fue correcta. El auxilio del gobierno francés y ahora el alahuita refuerzan una respuesta contundente que prosigue acorralando el terror.

No es oportunista, sino mas bien lógico que ante las nuevas acciones de la banda criminal y el convalidante silencio de los que relevaron a Batasuna en el paripé civil, sean ahora privados de derechos que vuelven a utilizar sin ética ni escrúpulos.

Tras argumentar los votos cancelados esgrimiendo argumentos torticeros desde Público, el señor Javier Ortiz se permite hacer dos reflexiones desde su panfleto cotidiano.

"La primera afecta a asuntos tácticos:¿tiene sentido dejar sin salidas políticas legales a un sector tan considerable de la sociedad vasca?

La segunda es más honda, porque apela a los principios:¿es democrático privar del derecho de representación a una parte de la sociedad, opine lo que opine, guste más o menos?

En pluralidad democrática no. Pero no es fácil discutir sobre principios con gente que carece de ellos".

Por lo antes dicho, estas palabras retratan la auténtica cepa democrática de quien las redactó. Acuerdo sin embargo, con su última parrafada.

"No es fácil discutir sobre principios con gente que carece de ellos".
Y a cronistas como él, por cierto no le sobran.
Porque, señores, para los espíritus civilizados ni todos los votos del mundo valen lo que una vida humana...













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