Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

viernes, 14 de noviembre de 2008

CALLE FLORIDA. AÑOS ´50


Parece obvio que nos faltan Cóppola y su brillante pincel nocturno, propio de las lujurias visuales de los ´30, proyectadas en la cierta frialdad lustrosa y elegante del Art Decó.


La década del ´50 dibujaba para la calle Florida, en claro auge comercial desde 1913, un populoso escenario. En la Argentina, esos años asomaron rigurosamente partidos por la mitad entre el gobierno peronista y la revancha "libertadora".

La impresión de la presente instantánea no distingue uno de otro momento, pese a sus hondos contrastes sociales y políticos. En cualquier caso, Florida había dejado de ser la arteria chic del epicentro capitalino; la de Gath & Chaves, Harrod´s y el incinerado Jockey Club de Buenos Aires; pasto de hogueras peronistas. El pueblo llano la había invadido con proverbial desparpajo desde 1945, aportando costumbres espartanas y algo bullangueras en su palpitar.

Con poco lujo y mediando el tránsito de mucho pueblo, la arteria -parcialmente peatonal entonces- permanecía como un preciado símbolo del país próspero -que no ya el quinto en el concierto económico mundial- de una sociedad siempre convulsa aunque avanzada en líneas generales respecto a las restantes de América Latina.

Si bien no llegué a conocer la Buenos Aires de Cóppola, si transité en mis años mozos por esta otra Florida hasta los siniestros inicios de los ´80. La calle, siempre limpia y organizada en su comercio y servicios, seguía constituyendo una irresistible atracción del paseante y los que divagábamos entre la multitud que iba y venía.

En el primer plano de la foto destaco el anuncio de un "Cine Continuado". Era el "Novedades", sirviendo sesión continua hasta altas horas y desde muy temprano.

Allí se apiñaban los vendedores de comercio y los oficinistas haciendo la digestión antes de volver al yugo. El programa básico era idéntico al del quilmeño Cine Cervantes, sin el serial en episodios; reemplazado por "Sucesos Argentinos", El Panamericano" y el castizo "No Do".

Como baluarte de tiempos pasados contaba, entre otros bares y cafés, la Confitería Richmond, visitada per moi en una reunión que mantuve en el 2005 en busca de documentación con [el insufrible] Duilio Brunello a instancias de [el diligente] Rodolfo Décker, mientras remataba mis últimos capítulos del "Perón 2".

En muy posteriores periplos por Baires me salté las tardes de té y masas en la Richmond, sin dejar de comparar la Florida de otros tiempos, con éstos.

De ellos ya documenté la intermitente visión del desamparo social en cada esquina y la indefensión de la niñez. Respecto del que ahora preside el post, cuentan el gentío y sus trajines invadiendo como entonces la calle famosa. Pero los viandantes van peor vestidos, luciendo mayor estrés.

Las escenas de miseria emparentan en cada tramo y sobre todo en horas nocturnas, el recorrido por la montevideana Avenida 18 de Julio, y otras calles céntricas en Perú, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Colombia, o lo peor de nuestras Ramblas barcelonesas.

De ver la luz y captarla otro Cóppola joven, de seguro no sería el mismo ni apuntaría las mismas cosas. Tampoco si otro escritor vagabundo, con medio siglo menos en sus alforjas comparase, lo que hoy hay, con la memoria larga y siempre inquietante del pasado...


jueves, 13 de noviembre de 2008

BARTOLOMÉ MITRE Y MONTEVIDEO. 1936

Vuelvo al maestro Cóppola y sus imágenes del pasado. En las nochecitas de 1936
era raro que una farmacia sufriera un asalto a mano armada. En todo caso, la gente pobre o algún croto de esos que yiraban por el centro picando aquí y allá, les mangaba una Cafiaspirina o algunos Genioles, para remendar el dolor de cabeza que causaban el hambre o el vino.
Hoy, las farmacias del centro están enrejadas, y de noche te atienden con cuentagotas por un agujero abierto en la cortina metálica.
La magia de Cóppola captaba otra Buenos Aires céntrica. Más bucólica y desprevenida, en la que podías caminar entre la sombra sin peligro de robo con seria amenaza de muerte. Más allá de ese centro educado y parsimonioso, abundaba la precariedad. En el ´36 gobernaba en la Argentina el general Agustín Pedro Justo gracias al fraude y la proscripción Radical. La década del ´30 seguía siendo infame aunque en su Ecuador se apreciase ya un desarrollo de la migración interna desde la periferia hacia la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, camino a fábricas y talleres.
Muchos de aquellos cientos de miles de provincianos que año a año encontraban su lugar al sol de las urbes, entre las chimeneas de las industrias que sustituían manufacturas que antes se importaban, y los nuevos barrios obreros de humilde condición, alejados del centro, constituirían la base, diez años después, de un poder político nuevo, encarnado en la figura de otro General nada fraudulento para el voto popular.
Supongo que las farmacias que atrapó el arte de Cóppola atendieron desde entonces a mucha más gente. Sin embargo la instantánea del maestro, posee, cómo todas las suyas, esa magia lustrosa y plena de fascinación que nos atrapa el ojo, desatándonos la nostalgia por aquello que vivieron los que hoy ya no están, o los que quedan y partirán pronto...

lunes, 10 de noviembre de 2008

LA RESOLUCIÓN DEL CAC

Desde este blog he defendido la libertad de expresión, como esencia inalienable e indivisa del Estado de derecho.
El Comité Audiovisual de Catalunya (CAC), organismo que supervisa los contenidos mediáticos que se vuelcan en territorio catalán, ha resuelto desconectar a la Cadena Cope de sus emisoras de FM en Lérida y Gerona.
Las competencias del CAC son perfectamente legales. Fueron promovidas por resolución del Parlament y el Gobierno de la Generalitat, y lejos de vulnerar la libertad de expresión que otros convierten en libertinaje, la convalida, al borrar del dial en esas comarcas la prédica ofensiva y degradante de Federico Jiménez Losantos y sus adláteres para con Catalunya, su lengua y costumbres, la mayoría de sus hombres públicos y organismos autonómicos.
Ahora, estos señores, respaldados por otros de su talante, acusan de fascista la medida, cuándo los auténticos fascistas [y descarados apologetas del antiguo régimen] son ellos.
Cabe recordar que el señor Jiménez Losantos (cuyo programa matutino es el buque insignia de la Cadena Cope) ha sido condenado en cinco ocasiones a pagar multas por delitos incursos en calumnias y difamación (por un monto que ronda en total los 260.000 eurazos); permaneciendo a la espera de otros juicios y nuevas denuncias por parte de más damnificados.
Con estas credenciales a la vista (toleradas por la Conferencia Episcopal, propietaria de la emisora, con gran desvergüenza), la resolución del CAC comporta una medida higiénica que, lejos de vulnerar la libertad de expresión, la protege, resguardando a la mayoría de ciudadanos que habitamos esta nación de recibir en la FM de ambas comarcas mensajes atentatorios contra nuestra dignidad y honor.

martes, 4 de noviembre de 2008

EL IRRESISTIBLE ASCENSO DE UN LIDER; SIGNO DE UNA ÉPOCA DE CRISIS

Sobre las 20.14 hora española y sin consultar bola de cristal alguna, apuesto por un triunfo rotundo de Barack Obama en las próximas horas.

De forma tal que parto del supuesto redactando estas líneas.

Los síntomas de cualquier victoria en el marco histórico son palpables, legitimándose más aún si las urnas de la democracia se llenan de papeletas. Es el caso de Obama y lo fue en su momento de Franklin Delano Roosevelt en las elecciones norteamericanas de 1932, derrotando al entonces presidente Herbert Clark Hoover.

El que Roosevelt circulase por el mundo en silla de ruedas o sujetando muletas equivale en cierto modo a los abrumadores y paralizantes prejuicios que hasta hoy vedaban a un afroamericano el inquilinato de la Casa Blanca.

El baldado y el mulato (insisto en el supuesto) alcanzaron el podio en circunstancias dramáticas. El crack del ´29 y la tremebunda crisis que hoy devasta el planeta -volviendo a desvanecer el sueño eterno de la América próspera-, demanda líderes con ideas y carácter.

El Hoover de entonces y el McCain de hoy no alcanzaban el listón.

Economista el primero, héroe de guerra el segundo, revelaron la baja densidad de sus talentos ante los rivales. El despliegue de criterios envejecidos, manifiestos en Hoover durante su previo mandato, y que Mc Cain sugiere hasta con la edad, no fueron bien recibidos por los votantes.

Tampoco causó el refuerzo esperado ante el público femenino su inadecuada y rudimentaria candidata a vice. De buenas piernas y flacos favores abriendo la boca.

Tanto "Franklin D" como el periférico organizador comunitario Barack (y muchos otros líderes más o menos democráticos) esgrimieron sonrisas cautivadoras y voces convincentes en su carrera hacia la Casa Blanca, mientras contendientes de talla siempre inferior mordían el polvo.

El primero, de tronco familiar aristocrático y trayectoria política brillante en las filas y gobiernos demócratas, repitió mandato cuatro veces, tras enzarzarse con la reaccionaria Corte Suprema de Justicia y emprender profundas reformas keynesianas en la economía.

A menudo, los viejos documentales que retratan sus realizaciones sociales durante la depresión de los ´30, o el ingreso en la contienda de los EEUU tras el ataque japonés a Pearl Harbor, con él declarando con voz firme en la Cámara de Representantes la guerra al Eje, lo señalan ejemplar excepcional.

Alcanzó a demostrarlo durante 13 largos y azarosos años, hasta su muerte, poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial.

La trayectoria política de Obama hasta el presente, iniciada en barriadas pobres, nos proyecta a un animal político infatigable, vigoroso y cautivador. No sólo es el joven y hermoso afroamericano, esposo de mujer inteligente y padre de dos hijas bien criadas. Con un discurso que rezuma convicción, este dueño de una voz resonante y fonética, criado entre Hawai, Indonesia y Harvard, ha sabido encender la llama de la esperanza más allá de sus fronteras, derrotando el aparato mediático de su rival demócrata, Hillary Clinton.

¿Qué hará desde el Despacho Oval este abogado excéntrico, oriundo de Hawai y hasta ayer rezagado Senador de un Partido Demócrata, pero no tanto...? El futurible es complicado; aunque presiento su intención de cambiar las tornas en forma equivalente a la que (con las enormes diferencias del caso) ensayó ochenta años antes el recordado Roosevelt.

Apuesto por ello, contando que, muy probablemente, de esta crisis el Imperio Americano no saldrá tan fortalecido como el que Roosevelt vio agigantarse ante el mundo antes de partir...

domingo, 2 de noviembre de 2008

CHARLES ATLAS, AS DE LAS CONTRACUBIERTAS DE LOS COMICS



¿Quién que haya coleccionado o leído revistas de historietas en los años ´50 no recordará la publicidad estampada en el trasero del ejemplar con Charles Atlas aleccionándonos para lucir hercúleos como nuestros héroes favoritos?
En los comics norteamericanos de cuatro colores la propaganda de Atlas fue habitual durante casi tres décadas. En otras tierras se hizo frecuente. Según la misma, bastaban quince minutos de Tensión Dinámica en el living de casa para labrarse fama de Apolo y leyenda de Adonis, triunfando en la vida y en el amor.

Residente en Argentina, solicité mi prospecto gratuito llenando el cupón, y tras leerme su versión castellana (la sucursal de Buenos Aires lo proveía sin cargo), lo olvidé para siempre. Los anuncios, diversos aunque siempre sujetos al código de las revistas que lo insertaban, con viñetas de breve secuencia y sucintos balloons reflejando el antes y el después, invitaban a descubrir los milagros de la Tension Dinamic Corp, un sistema de desarrollo muscular ideado por el ítalo americano residente en Brooklyn, Angelo Siciliano; alias Charles Atlas (1893-1973).

La historia real de Angelo prefiguraba exactamente el antes y el después de la mutación física que ilustraban los reclames de su posterior negocio.
Pequeño y débil, fue víctima de abusos en las calles del barrio italiano de Brooklyn, que tan bien reflejan Mario Puzzo y Francis Ford Coppola en El Padrino. Harto de sentirse un perdedor, el flacucho macarroni se lanzó a desarrollar el físico mediante las pesas, obteniendo el efecto deseado en plena adolescencia; hasta tal punto que, en el barrio y fuera de él comenzaron a llamarle Charles Atlas.

Con apenas veinte años el rubio mozo peninsular ya era un hercúleo objeto de escaparate y pruebas de fuerza en un circo.
La leyenda cuenta que cierto día, mientras contemplaba en un zoológico las potencia muscular de un tigre, concibió el sistema de la Tensión Dinámica, trabajando los músculos sin necesidad de pesas. Basándose en el mismo ideó el correspondiente curso por correspondencia, llenándose de oro.

Confieso que mi falta de interés por cultivar el cuerpo antes que el alma me vararon en las lecturas, el cine y el amor por recorrer el mundo. De manera que no puedo dar fe de las bondades del método, y los momentos felices que prometía el prospecto apenas hojeado que una mañana trajo el cartero.
Sin embargo debió funcionar, a tenor de su popularidad.

Siciliano /Atlas era, parece, un hombre serio y entregado de lleno al ejercicio físico. Ya en 1922 el director de la prestigiosa revista Physical Culture le había otorgado el título de "hombre más perfectamente desarrollado del mundo", en sintonía con médicos, antropólogos y científicos que le habían examinado a fondo durante una competición.

A treinta y cinco años de su desaparición, causada por un infarto, la empresa que montó en los años ´30 sigue en pié; si bien ya no asoman en las contra cubiertas de los comics actuales aquellos tentadores anuncios que medio siglo atrás nos prometían alcanzar el estatus de nuestros héroes favoritos, y su fenomenal éxito con las mujeres, tal como ilustraban sucintamente sus breves fábulas de cinco o seis viñetas presididas por su vera efigie; hoy recuperadas en la memoria y para el Blog.


LA REINA. DECORO Y SENSIBILIDAD


Cómo saben, soy republicano y por lo tanto rehuyo glorificar a cualquier monarca o consorte, aunque integren el mapa constitucional sujeto al Estado de derecho.

Las recientes declaraciones de la Reina Sofía a Pilar Urbano (hechas libro por la periodista) pueden o no ser criticables, según la lupa que las examine. La mía es comprensiva e indulgente por dos razones: la primera, considerando a esta dama una ciudadana española con derecho a desdoblar su persona para revelarnos el íntimo parecer sobre una serie de asuntos. La otra y más importante es su claro sentido de la dignidad.

La hija de los reyes griegos, criada en un ambiente conservador, atravesó su pasaje de Infanta a consorte de Juan Carlos de Borbón, conservándola en todo momento. Antes del esponsal con un joven príncipe por el que nadie apostaba una corona, fue deportista de competición, puericultora, y enfermera, no sólo en diploma. Sujeta a la disciplina, su formación, desarrollada prima facie en varios países, entre el exilio de 1940 a 1946, enriqueció su personalidad, hasta el punto de ser reconocida por propios y extraños como una de las personalidades más interesantes y activas de Europa en las dos últimas décadas.

El factor de la dignidad y el decoro observados por la laboriosa Sofía, alcanza a toda la Casa Real, si la comparamos con otras más ruidosas e inestables. Los hijos concebidos junto a Juan Carlos I no han dado hasta la fecha, lugar a escándalo alguno.

Incluso, la separación de su hija mayor, Elena, y el señor Marichalar, dolorosa como todas las de padres que criarán a sus hijos a mútua distancia, no llegó al escándalo, pese a los carroñeros de siempre. Otro detalle significativo es el casamiento del Príncipe Felipe con Letizia Ortiz, periodista y divorciada (muy querida por Sofía) que ya le ha dado dos hijas.

Del talante liberal de la Casa Real sobre éste y otros asuntos, forma parte esencial la Reina.

Estimo que, tras el revuelo que han despertado las opiniones de esta juvenil abuela de 70 años sobre la homosexualidad y el matrimonio gay, la violencia de género, el aborto, la eutanasia y la enseñanza religiosa -propias de un espíritu que preserva sus orígenes- se agregan otras abordando la crueldad de la tauromaquia, el no menos cruel deporte de la caza, los tiranos como Hassan II y otros no menos autoritarios, al estilo del Putin bervenero, las guerras del alcohólico George Bush, o las vitriólicas de la derecha mediática más recalcitrante; temas en los que la calidad humana de esta mujer, entregada a las obras sociales y la promoción de la cultura, rezuma criterios avanzados.

También la mayor empatía de la Casa Real y ella misma con Presidentes o personalidades adscritos a la izquierda política; cualidad que enerva a los neoprovocadores que exaltan valores franquistas.

Es probable que los pareceres más arcaicos o controvertibles de la Reina -según Gaspar Llamazares, algunos barones del PP o Pilar Rahola, esa criatura circense- influyan sin duda a muchos españoles; aunque no a los que tenemos una posición enfrentada a los mismos. Si en parte podemos manifestar los nuestros con entera libertad, es porque ella y su marido su jugaron el pellejo, tanto en los comienzos de la Transición como en el 23 F.

Por ello, el inconsciente colectivo de la sociedad española asimiló positivamente la Monarquía Constitucional; no sus carencias.

¿Significa esto que pesen más en nuestra consideración, opiniones poco gratas desveladas en el reportaje de Pilar Urbano, a la hora de evaluar el conjunto de ideas y sentimientos cristalizados en la persona de su entrevistada?

A mí en particular no. Ya aclaré que soy republicano. Lo que no me exime de emplear un criterio que evalúe la calidad de las personas por encima de títulos y honores.

Y el enorme decoro y sensiblidad, señas de identidad de Sophía Margaríta Victoría Friederíki Glixpourgk, Princesa de Grecia y Dinamarca, española de pleno derecho, superan con creces y respeto, aquello que por ley de vida y diversidad, no nos plazca.

sábado, 1 de noviembre de 2008

EL CORONEL DURÁN Y SU PATRÓN, SPRUILLE BRADEN




La imagen, captada en septiembre de 1945, retrata a ambos en la escalerilla del avión que les retornará a Washington, tras haber orquestado junto al comisario comunista Vittorio Codovilla, el derrocamiento del gobierno militar, presidido por el General Edelmiro Farrell y su vice, el Coronel Juan Perón, verdadero blanco del Departamento de Estado en aquellos días.

La caracterización como fascista de aquel gobierno -dictatorial, sin duda- eximía a Rafael Leónidas Trujillo, Anastasio Somoza, Fulgencio Batista y otros tradicionales sátrapas continentales, fraternos con el amigo americano y sus voraces monopolios.

A diferencia de ellos, el joven Coronel Perón pintaba fiero para la tradición, con sus ataques a la oligarquía y el imperialismo, señalándoles como enemigos del progreso y el equilibrio de los factores de producción.

La pinza entre "demócratas" y "rojos" era producto de la alianza bélica entre la Casa Blanca y el Kremlin. El carácter antifascista de la entente comprendía eliminar el populismo en ciernes que el molesto oficial y sus coroneles -promotores de un nuevo trato con la clase obrera-, se hallaban implementando, en detrimento de los políticos de entonces; pro ingleses antes, y pro yanquis en ese momento.

El rol de Codovilla, caracterizado durante la Guerra Civil Española por ejecutar a rajatabla los asesinatos que le encomendaba Stalin, continuó siendo siniestro.

Semanas antes de la partida de Braden, nombrado Subsecretario de Estado por Harry Truman, aún permanecía entre rejas. Sin embargo, la presión combinada de la prensa norteamericana y británica -promovida por Roosevelt y su sucesor Harry Truman, en acuerdo con el implacable Winston Churchill- habían obligado a liberalizar ciertas costumbres represoras en el gobierno argentino de facto.

Gracias a ellas Codovilla fue liberado, pasando a desempeñar oficiosos servicios a los enemigos civiles y militares de Perón. Entre los primeros y más feroces se contaba el Vicealmirante Héctor Vernengo Lima, partidario de ametrallar desde los altos de la Casa Rosada a los manifestantes obreros que llenaban la Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945, reclamando la libertad del destituido vice de Farrell.

La grosera intromisión de Mister Braden (prepotente embajador norteamericano con un largo historial diplomático de mangoneo imperial en América Latina) durante tres meses en los asuntos internos del país, respondía a la debilidad de la sociedad política de entonces, ante la fuerza del nuevo programa social que implementaba el ala dominante del Ejército criollo, contraria a los planes de Washington.

La mención de Codovilla por parte de Antonio Elorza en El País de hoy, sindicándolo como supremo asesino en Paracuellos, y durante otros entreveros con anarquistas y comunistas de izquierda más o menos cercanos a las posiciones del exiliado [y asesinado a posteriori con su expresa intervención] Leon Trotski en la España de la Guerra Civil, viene a cuento de esta referencia.

También sin duda mi juicio sobre los sicarios del Kremlin y los ex "camaradas" como el coronel Gustavo Durán, idealizado en porcelana mediante cierto líbelo por un farsante, acostumbrado a torcer la Historia en dirección a sus propias costumbres de servidumbre y manumisión.