Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

viernes, 11 de diciembre de 2009

ABEL PARENTINI POSSE: OTRO HERALDO DE LA REPRESIÓN EN EL FUNCIONARIADO MACRISTA.

Abel Parentini Posse. Espécimen del proyectado orden duhaldista, servido por el patrón a Mauricio Macri.


Ya me ocupé del "pájaro" y ex diplomático en otros artículos. Ahora el otro ex, Presidente de Boca Juniors, le nombró titular de educación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sujeto nercisista y ávido de notoriedad, Posse hace juego con "Fino" Palacios, el represor forzado a renunciar por su pasado y presente.

Si el defenestrado sujeto encarnaba la idea de la competencia policial que tiene Macri, este otro espécimen pre diluviano representa el concepto educativo que acompaña su insaciable afán de poder.

Antes de asumir, Posse descorchó en "La Nación" la síntesis de su ideario, simétrico al de Palacios y el que gasta el jefe comunitario, hijo de Franco Macri, un contratista ítalo argentino que amasó su fortuna al amparo de milicos mandones y civiles corruptos. Del mismo heredó Mauricio el instinto predador, una fortuna inmensa y la idea de que el progreso debe ser regimentado a base de componendas, privilegios y sobre todo garrotazos.

Tras bambalinas y con un ideario concordante se agazapa el ex bañero municipal Eduardo Duhalde, prefigurando la vecina alianza electoral con el poderoso retoño.

Éstos son quienes pretenden reemplazar desde otra esquina del peronismo a los Kirchner. De paso, ensayan ir eliminando las consecuencias de la pobreza a tiro limpio, enterrando la Memoria Histórica y los juicios a los represores. La mano dura en la educación comporta seleccionar para futuras tareas de gobierno a los más dóciles o preprogramados por sus familias, encuadrándolos en una férrea ideología clientelar que convalide la exclusión, perpetuando así la fractura social del país en el refuerzo compulsivo de una democracia para ricos.

Buena parte de la legislatura, los partidos, el socialismo, los radicales, la izquierda, la gente de Solanas, las Madres, los sindicatos combativos y el gremio de enseñantes (al que Posse desestima cualquier negociación salarial) ha descalificado este nuevo atropello en ciernes perpetrado por Macri. También el kirchnerismo, y no hay nada de malo en ello.

El enemigo principal es el retroceso de la Historia y aquellos que lo encarnan sin ambages. El jefe autonómico, Duhalde y su vieja rata de biblioteca (nunca mejor dicho) encabezan este nuevo intento regresivo. No será el último. Macri es una suerte de imán que atrae puñales ferrugientos e infecciosos.

Filoso ejemplar del ayer glosando perimidas coplas patrióticas que nadie cree -aunque invoque a la mayoría de los ciudadanos como enemigos de "los virus ideológicos" representados por unas "leyes insuficientes" que supuestamente facilitan su burla-, el decadente Parentini Posse y sus últimos vertidos lo hacen pasible de ser traducido en más idiomas que sus textos. Para su ruina y olvido, claro.

Con 75 "tacos" ansiosos de protagonismo, está al borde de conseguirlo.

Como Lugones, es reaccionario y militarista. A diferencia del suicida le faltan el talento, las ganas de suicidarse (ipso facto, aunque a cada minuto que pasa se cava la fosa electoral) y el auxilio espiritual de un espadón que equivalga al General Uriburu; o al menos a sucedáneos en la vena de Oganía, Videla, y si me apuran, el Almirante Massera; drama personal que lamenta con pasmosa frecuencia sin confesarlo en detalle. No es el único.

El odio de tanta gente a poco de sumir el cargo, proyecta sobre su calendario funcionarial el mal presagio de una gestión fugaz. Con todos sus defectos, pese a andar con muletas y gobernar Macri en Buenos Aires, en el país la democracia existe. También la premura por avanzar en el sendero de una cohesión social que a esta gavilla de impresentables les trae sin cuidado.

Una minoría defiende sus privilegios en nombre del orden y una convivencia restringida a los countries y la clase media alta. Macri, Duhalde y Posse la representan, procurando conservar el modelo legado por Carlos Saúl Menem, bendecido por el voto de los más humildes La mayoría de los ciudadanos reniegan del sistema, todavía imperante.
El tiempo dirimirá la pugna entre estas dos formas de interpretar la vida y el futuro de la nación.






jueves, 10 de diciembre de 2009

DERIVAS Y TRAGEDIAS.




Pablo Castellano y Javier Nart, derivas paulatinas.



Hermann Tertsch; la más trágica.


El referente de la deriva del citado terceto es "Intereconomía" y sus urdiembres mediáticas: su cadena televisiva (circa, el espacio "El gato al agua") y el diario "Gaceta".

Grupo más sólido y organizado que "Libertad Digital", lo complementa empleando opinadores "arrepentidos". Las tres instantáneas reflejan recientes adquisiciones del ideario lepenista desarrollado por la derecha española. La más patética es la de Pablo Castellano, envejecido teórico y ex diputado, con posiciones independientes del aparato patidario durante la controvertida era de Felipe González. El abogado y periodista Javier Nart acaba de promediar su deriva integrando paneles de opinión y escribiendo artículos para "Gaceta". Las colaboraciones de Nart en tertulias radiales dio un toque progresista a las mismas. Además de ello, ha intervenido defendiendo judicialmente la libertad de expresión, solidarizándose con pueblos del Tercer Mundo.

Ambos son hoy referentes obligados en el supuesto ejercicio "pluralista" del grupo; cuya dirección periodística ejerce Carlos Dávila, el creador del espacio tertuliano "La Espuela"; también riguroso para con los gobiernos del PSOE. Asimismo dirige el semanario "Época", transformado en obsequio dominical de "Gaceta".

Cerrando las menciones de Castellano y Nart, es evidente el abandono del ideario socialista por el primero y el retroceso del segundo hacia cuestiones de procedimiento en los asuntos públicos. Extremadamente críticos con Rodríguez Zapatero, no observan alternativas políticas o criticas que favorezcan otras soluciones que las insinuadas por Rosa Díez o el Partido Popular.

El referente de Tertsch es el más impresionante de todos, al comportar la debacle absoluta, del otrora enjundioso analista y escritor. Su trayectoria en el diario "El País" fue una de las más brillantes, reseñando paso a paso la tragedia bélica y fratricida de los Balcanes. Los años de este periodista en el periódico y sus libros, realizados mientras documentaba la brutal contienda en el teatro de operaciones, elevó el canon periodistico español a nivel europeo.

Por desgracia, las crisis personales hacen mella con demasiada frecuencia en los hombres brillantes. No conozco a fondo la vida de Terstch ni tampoco las de Nart o Castellano; aunque sean evidentes sus respectivas derivas hacia posturas que contradicen las previas trayectorias.

En los últimos años la derecha española consiguió sumar cuadros de opinantes y políticos de izquierda al proyecto teórico. Federico Jiménez Losantos, Alberto Recarte o César Vidal fueron pioneros del sector; consolidado hoy mediante "Libertad Digital", pese al cese de sus capitostes en los espacios de la Cadena Cope. Desde la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre es hada madrina en las actividades del grupo, aliado a las posiciones del ex Presidente Aznar.

En aguas vecinas navegan el diario "El Mundo" y su voraz creador, Pedro J. Ramírez (crítico con la acual dirección del Partido Popular), "La Razón", dirigido por el temulento Francisco Marhuenda bajo financiación del grupo "Planeta" (promotor desde la mano izquierda de "El Periódico de Catalunya"), y el tradicional "ABC", a medio camino entre las posiciones de Aznar (y su Fundación, la "FAES") y las de un Mariano Rajoy que conforma a muy pocos al frente del PP.

El caso es que Hermann Tertsch, al frente del noticiero nocturno de "Telemadrid" (en manos de Aguirre) no ha restañado las llagas que le dejó la expulsión tiempo atrás de "El País", cuando aún vivía Jesús de Polanco. Su deriva hacia posiciones de la derecha dura fueron combinadas en los últimos tiempos por una manifiesta irritabilidad de vena histérica, entreverada con alguna copa de más, visible en pantalla.
La citada expulsión tampoco era casual. Si se analizan las póstumas columnas del cronista en el matutino se advierten las raíces del mal que hoy lo aqueja: el de la intemperancia contumaz y la postura desafiante. ¿Tal vez una dramática secuela no advertida de su larga estancia en un escenario pródigo en masacres? Es seguro. No cualquiera sale indemne tras una experiencia vivida en los bordes mismos de la sangre y la muerte de cientos de miles de seres humanos.

Relegado a un pequeño espacio en el "ABC", llegaron en su auxilio Dávila, "Gaceta", "Intereconomía" y, desde luego, la tele de la tentacular Aguirre. Desde su espacio nocturno brotó las noches pasadas su más grande exabrupto. En "Youtube" canta claro el documento, propugnando sentenciosamente la muerte de los que secuestraron a los tres cooperantes catalanes en Mauritania; así fueran diez, con tal de rescatarlos sanos y salvos.

Un periodista no puede exaltar la violencia bajo pretexto alguno, y él, lejos de la legendaria finura del estilo que le transformara en un referente periodístico, lo hizo. Inmediatamente el Gran Wyoming procedió a satirizarlo salvajemente desde "La Sexta", una cadena de TV pro gubernamental conectada al diario "Público" (también Youtube registra el desatino).
Horas después el exacerbado Tertsch debió ser hospitalizado con cuatro costillas rotas y un pulmón perforado. La causa aparente fué un patadón en los dorsales a la salida de un bar gay de copas en la zona madrileña de Chueca, sin que el damnificado presentase una denuncia policial, alegando "no recordar lo sucedido".

Al día siguente "Libertad Digital " salió al cruce del incidente achacándolo a patoteros de izquierda, a raíz de lo vertido por el presentador y comentarista en su espacio nocturno, bajo el aliento rastrero de Wyoming y "La Sexta".

El encargado de lanzar la primer salva de infundios sobre la izquierda política y mediática resultó un viejo conocido mío: Horacio Vázquez Rial, casualmente expulsado por Tertsch...de "El País" década y media antes.

Ahora, a pesar de la calidad intelectual de uno y los rudimentos oportunistas del otro, destinándole su "admiración", parece unirlos una causa común...

Utilizando el viejo símbolo de los nazis reprimiendo judíos y opositores, el cuatrero que intentó birlarme "Perón" y suele apologizar personajes canallescos, o masacres como la de la Franja de Gaza, carga contra los pájaros de su viejo nido. De los que han derivado hacia posiciones de extrema derecha es probablemente el más abyecto, en concordancia con el belicoso título de su quintacolumna en "Libertad Digital" ("Las guerras de toda la vida").

En cambio, otros medios del sector han sido más cautos. Sin descartar que la macabra deposición de Tertsch y la sangrienta maquinación impostadora de Wyoming haya jugado un desgraciado papel en las costillas y el pulmón de un viandante, cuenta su previa irascibilidad como característica de los últimos tiempos. Que a posteriori no recuerde nada y tampoco haya denunciado el hecho sugiere una copiosa ingestión de alcohol. Al menos coincide con lo que muchos observadores estimaron en sus recientes presentaciones, y también con sus resultados prácticos. El ámbito nocturno gay, mediando bebidas espirituosas resulta secundario, aunque no exento de las grescas o desencuentros que suelen acontecer en las tabernas heterosexuales. El ex corresponsal de guerra parecía predispuesto a enredarse en una.

El arrepentimiento de antiguos izquierdistas pasa por no haber reelaborado equilibradamente dos factores del pasado. Me refiero al histórico y el propio. Víctimas del escepticismo, descreen la posibilidad de mitigar la desigualdad humana en el planeta. Se resisten a profundizar en sí mismos y la realidad fuera de los intereses personales. No me refiero a "los guarros de toda la vida"; aquellos que se camuflaban en las verdades de entonces para seguir mintiendo. Castellano, Nart y Tertsch no se contaban entre los últimos. Sin embargo, les falló el equilibrio entre el yo y la estructura social. La consecuencia es su presente abducción, paulatina o tajante, por la derecha lepenista y sus colaterales.

Insisto en la caracterización de un sector que sitúa de hecho a Ángela Merkel, Nicolás Sarkozy, y sobre todo a Barack Hussein Obama, en una suerte de izquierda keynesiana (¡!), concordante con el errático socialismo que hoy gobierna España.
Extrapolando hasta dónde es posible una deriva política, estimo que Hermann Tertsch precisa ayuda superior al estropicio dorsal y pulmonar. El de psicólogos que le permitan superar este otro pozo negro y rebosante de fobias en su presente.
A menudo la pasión por un oficio devora al protagonista sin que el entorno lo advierta. La noticia fresca es un negocio absorbente y despiadado. Por ello el periodismo sigue siendo una profesión peligrosa. Ahora, la especial coyuntura del valeroso corresponsal de guerra remitido a interiores, destila patología más allá de cualquier otra consideración.
Vuelvo a la política lisa y llana cerrando el post.

Argüirán Castellano y Nart que son almas liberales y que poco importa dónde y cómo hagan oir sus voces. No es lo mismo, convengamos, ser furgón de cola en un espacio lepenista, que opinar sin la vecindad de sus escualos. Y menos cuando son mayoría y campan a sus anchas por un acuario que tiene dueño...














martes, 8 de diciembre de 2009

LOS FRUTOS AMARGOS DE LA DESIGUALDAD.



En la foto superior Roque Pascual Salazar, Alicia Gámez y Albert Vilalta, los tres cooperantes secuestrados por Al Qaida en Mauritania. Abajo, Aminetu Haidar, postrada en Lanzarote,

Tras el secuestro del "Alakrán" y el rescate gubernamental de la nave y su tripulación de pescadores llueve sobre mojado. Al nuevo secuestro, esta vez terrorista, de tres cooperantes catalanes en Mauritania -que ya se acreditó Al Qaida mediante la cadena de TV "Al Jazzera"- se suma un sonado pleito con Marruecos y, lo que es más importante, el riesgo mortal que asume la lideresa saharaui Aminetu Haidar con su persistente huelga de hambre en Lanzarote.

Como en el caso del Alakrán, vuelven a tallar desigualdades planetarias que nos comprometen. Pese a su rezago actual y la crisis que padece, el Estado Español es una potencia económica importante, integrada a la CEE y la OTAN. Contradiciendo la "Alianza de Civilizaciones" que pregona su Presidente socialista, no hay punto de comparación con nuestro PBI, y sobre todo el ingreso per cápita y el de los países del Tercer Mundo y otros emergentes, como Brasil y China.

La presencia de destacamentos militares españoles en Afganistán prolonga de alguna forma el respaldo de Aznar a la previa invasión de Irak. La horrenda masacre de la Estación Atocha fue una declaración oficial de guerra por parte del integrismo islamista y Al Qaida. El secuestro de los tres cooperantes la prolonga. En cuanto al episodio Haidar, tallan los vínculos comerciales y diplomáticos con el déspota Mohamed VI, tan asesino como el padre.

Hacia el Marruecos actual, la CEE, los EEUU y la OTAN guardan especial consideración. Su monarca feudal no es integrista, ni su feudo tiene los problemas de Argelia al respecto. De forma tal que por el momento opera como una barrera de contención estratégica, fronteriza incluso para con las "hordas" migratorias que nos asolan. Otra de las ventajas que ofrece el modelo es la de realizar operaciones comerciales netamente favorables a España y sus corporaciones según los clásicos términos del intercambio. La debilidad productiva de Marruecos, su alta tasa de paro, la miseria popular, la represión implacable de cualquier disidente y una incesante voracidad dineraria del autócrata y sus secuaces facilitan el tráfico ventajoso.

En un pasado más o menos remoto, el PSOE se comprometió a respaldar el Frente Polisario y su campaña independentista del Sahara Occidental ante la grosera ocupación de Marruecos. Resoluciones de la ONU convalidaron este anhelo saharaui en 1992, sin que hasta hoy los Hassan II y Mohemed VI acusasen recibo.

Pero ya durante los gobiernos de Felipe González la solidaridad activa con el pueblo saharaui se hizo humo, estrechándose en cambio las relaciones bilaterales y una proverbial entente cordiale con Marruecos.

Ahora resulta que Aminetu salió de su residencia en El Aaiún y no podrá retornar con su familia (y sus dos hijos pequeños) al afirmar su identidad saharaui rechazando la subordinación de súbdita marroquí del déspota alahuita. El comportamiento del Gobierno español y su tabernario ministro de Exteriores ha intentado resolver el pleito brindando asilo a Aminetu luego de intentar- sin éxito- fletarla en avión a El Aaiún. Su huelga de hambre conmueve, sin precipitar acciones contundentes de Zapatero o el principal opositor, el derechista Mariano Rajoy. Tampoco Francia (tradicional socia de un país situado por tradición en el área francófona) ha movido ficha. Una cosa es colaborar con el exterminio de ETA, otra incomodar a Mohamed VI.

Parece ser que las arenas del Sahara Occidental interesan a muy poca gente en el extrarradio. Allí vive un pueblo al que no se le reconoce derecho alguno a existir con identidad nacional. El tema principal, es ahora la vida o muerte de Aminetu Haidar. Tiene plazo fijo y hay que resolverlo extremando todas las presiones posibles. La del dinero aflojó la garra de los piratas que secuestraron a los treinta y seis gallegos del Alakrán. El drama de los tres cooperantes no es pasible de semejante transacción. En el mejor de los casos Al Qaida querrá permutarlos por miembros de la panda encarcelados en varios puntos del planeta.

Lo de Aminetu es más permeable, estimando la corrupción de los que despóticamente se han apropiado de su tierra. Las prebendas operan milagros en esa clase de espíritus. Otra solución- quizá la más plausible- es que ella cancele su huelga de hambre en beneficio de otra táctica. Un líder con principios -y a Aminetu no le faltan- no se elabora cada día, ni cada año. A veces pasan décadas sin que brote el liderazgo adecuado a la circunstancia. Quizá el ejemplo que hoy deba inspirar a Haidar sea Nelson Mandela, prisionero durante décadas en las mazmorras racistas de la vieja Sudáfrica.

No deseo ser impertinente con ella. En realidad le pertenece por entero el criterio que adopte en tan duro trance. El mismo será una consecuencia de otros criterios mucho menos enjundiosos; los que nos corresponden.

Examinando a fondo nuestro especial estado de gracia, surgen de las entrañas de esta potencia europea lindante con los Pirineos y África los frutos amargos de la desigualdad, afectando a otros pueblos. Nuestra conexión con el magma somalí o la extrema pobreza mauritana es menos flagrante que la que nos señala el Sahara Occidental. Antiguos colonialistas del terruño, les hemos abandonado, traicionando promesas sepultadas en el olvido. La Historia nos devuelve el recuerdo con creces, mediante el Via Crucis de Aminetu y su voluntad de no ceder, inmolándose de ser preciso, antes de doblegarse al mercadeo ajeno.

Para el Gobierno es un serio brete diplomático; para muchos de nosotros la radiografía de una infamia.

Los dos secuestros citados, o la tragedia que precipita Marruecos y de un modo u otro favorecemos, señalan claramente que no habrá paz mientras no haya justicia universal. La caída del Muro berlinés y el comunismo en la vieja Europa no ha marcado el fin de la Historia, sino un nuevo tramo más agitado y anárquico aún, del que la consciencia del Cambio Climático y la intención de revertirlo no es más que una pequeña batalla, en comparación con las que se avecinan.

Y no me refiero a un paro que ya nos afecta en 4.250.000 almas, o la crisis económica de difícil pronóstico, aquí y acullá...

lunes, 7 de diciembre de 2009

EL DESTINO Y LA DESMEMORIA: JORDI SOLÉ TURA, ADOLFO SUÁREZ Y LA BURLA DEL DIABLO.





Adolfo Suárez y Jordi Solé Tura, dos eminentes pilotos de la Transición democrática y víctimas del Alzheimer.


Jordi se nos fué; Adolfo sigue entre nosotros. Dos padres de la Constitución víctimas de una enfermedad que borra la memoria y con ella la consciencia del yo.

La Tragedia de ambos parece escrita de a partes por Edgar Allan Poe, Nicolás Gogol y Lovecraft. Los dos grandes de la democracia representaron junto a otros supervivientes la tan sacralizada Transición entre el viejo régimen y la democracia.

De momento y durante casi treinta años la memoria del horror franquista quedó bajo llave. Al menos dos generaciones de españoles se educaron en la desmemoria de una democracia prefabricada. Con el inevitable (y trágico) secuestro del pasado oprobioso, la autocrítica pública sufrió una importante avería, producto de la cual la derecha española se fraguó en una suerte de lepenismo alternativo -vigente hoy en sus políticos y medios que los respaldan- mientras la izquierda rebajaba- y continúa en ello- importantes decibeles de su intensidad programática.

No culpo de ello al fallecido panadero de Mollet del Vallés, abogado laboralista y posterior funcionario de la democracia, hasta ayer olvidado gramsciano de pies a cabeza, ni al desdichado y aún vivo ex Presidente, uno de los arrepentidos y reconvertidos más honestos y dignos de la historia contemporánea. Hicieron lo que se podía hacer en su momento. La responsabilidad mayor cabe a quienes les sucedieron al frente de Partidos y Gobiernos desdeñando innovar, en nombre de la paz social y la propia conveniencia.
El caso es que con el paso del tiempo ciertas enzimas cerebrales de ambos hombres públicos extraviaron su curso legal, desembocando en Alzheimer. Por esa suerte de burla digna del Diablo que precipitan mancomunados los genes y la vejez, dos de los que propugnaron la desmemoria colectiva para evitar una nueva Guerra Civil, acabaron internalizándola en sus órganos vitales.

Justo ahora, que tanto precisamos enmendar la plana poniendo las cosas en su sitio, para crecer sin los fantasmas de siempre, entre la noche y la niebla del tan gravoso silencio autocrítico, amparado por una coyuntura que exige ser superada para enfrentar con éxito los desafíos del porvenir y el rezago que hoy nos lastra.



domingo, 6 de diciembre de 2009

ERNESTO SANZ: UN NUEVO GALANTEADOR DE CORTE RADICAL.

Ingeniero hidráulico de profesión, helo aquí de cuerpo presente al nuevo jefe del radicalismo.


Beneficiado por un reportaje de "La Nación" se explaya este cincuentón sobre el estado actual de la política y el rol que cabe a su añeja formación.

Lo que llama la atención no es su confianza en Cleto Cobos ni las distancias que guarda con Eduardo Duhalde o la descarriada Elisa, sino su definición del kirchnerismo como fuerza extraña al peronismo.

Obvia lisonja de aroma frentista para con los enemigos internos de la alicaída pareja presidencial y su corte, desconoce el fenómeno que invoca.

Los Kirchner son tan peronistas como el realmente finado Herminio Iglesias, el políticamente finado Carlos Menem, el recio Pino Solanas, y todos, absolutamente todos los que se dicen "justicialistas".

La diferencia de todos ellos con Perón es una sola. Durante sus presidencias (incluida la tercera y tan breve) el Líder desarrolló una política socialmente inclusiva. Desde Menem hasta hoy, pasando por la gestión de personajes como Chacho Álvarez (asociado al "Frepaso" desde la caracterización peronista) y la posterior de Duhalde se remitieron a gobernar para minorías.

De no ser así, el pago no estaría cómo está.

Perón transformaba fuerza de trabajo marginal en otra organizada con pagas aceptables y servicios sociales y asistenciales agregados. Además, los millones de incluidos en el reparto de la torta nacional le votaban sin reservas. En cambio, los votos de Menem o incluso los de Cristina Kirchner están viciados por grandes porciones de hambre, violencia social y exclusión; complementadas por el fastuoso enriquecimiento y la corrupción de estrictas minorías (entre la que se cuenta los "K, S.R.L.").

El peronismo clientelar ha sustituido hace rato el paternalismo social de la "Comunidad Organizada" y el gigantesco encuadramiento sindical desarrollado con inusitado vigor en el periodo 1945/54. No incluyo la beneficencia de la "Fundación" creada por Evita. De hacerlo transformaría las contemporáneas labores sociales del peronismo y las coplas de Cristina en bromas pesadas.

Ahora brota de las grutas radicales Sanz, lisonjeando a un peronismo imaginario. De paso invoca su propio "Yrigoyenismo", entreverándolo con las bondades del hijo de Alfonsín y las de ...Cleto.

¡Vaya con el nuevo mandamás del viejo tronco radical! Muy viejo en vista de la rama. Demasiado, en su visión oficial de los asuntos públicos.

Por ahora este Ernesto sin la importancia de llamarse, deberá conformarse con el arrinconamiento del Ejecutivo por el nuevo reparto legislativo operado en las Cámaras.

El drama de esta nueva mayoría es la de siempre: les falta cohesión. Representan intereses opuestos o muy diferenciados a la hora de presentar iniciativas y votarlas.

En cambio, los K siguen siendo primera minoría. Es lo que advierten con alarma Morales Solá, Grondona y otros pequeños vigías lombardos. Se salva del epíteto (no de otro más ajustado a su personalidad de sujeto vanidoso) Abel Parentini Posse, graznador anticipado de un triunfo que su amo (Duhalde) no conocerá. Asimismo tacha de sumisión machista la alianza de la Presidenta con su antecesor y socio todoterreno.
¿Intentará conquistarla el que fuera "bello" ejemplar, impulsor de un rearme de las Fuerzas Armadas para defender el Atlántico Sur?

En otro artículo de estas neblinosas horas el señor Rosendo Fraga, consultor mayor de la derecha más rancia, refiere con fingida perplejidad el pujante "desarrollo humano" que registra en cifras el país, en contraste con el ratio social; por los suelos.

No aclara que parte del "desarrollo humano" ha sido viciado y encanallado por él y sus amigos militares y civiles durante años, empobreciendo el cuerpo social hasta extremos grotescos.

Por su banda, el optimista Horacio Verbitsky augura una transformación social importante gracias a los subsidios familiares otorgados por "su" gobierno.

No hay tiempo para que la siembra del terreno, esparcida a las corridas ante el adverso albur electoral, dé sus frutos. Tampoco caben en la destartalada canasta de poder las reacciones obstruccionistas que se le crucen por esa cabezota querulante y maquinadora al atribulado Néstor; aunque el ex jefe de la inteligencia montonera sea capaz de sugerirle unas cuantas.

El caso es que, a pesar del claro retroceso de esta versión oficialista del peronismo, ni las otras, o aquellas que se reclaman liberales a secas, han conseguido presentar una alternativa con futuro para la República.

Para el galanteador hidráulico Sanz, el porvenir es Cleto. Ese funcionario que desconoce la ética que supone la renuncia al cargo cuando la disidencia con su mandataria/o, así lo impone, por tradición y decoro republicano.

Si así fuese, les arriendo la ganancia...


miércoles, 2 de diciembre de 2009

EL JUSTO PRECIO DEL DESPRECIO.

Uno de los impresionantes documentos gráficos de la Guerra Civil que nos legó el gran Agustí Centelles.


Enorme conmoción "nacional" por la venta del Archivo Centelles al Ministerio de Cultura, soslayando a la Generalitat y su perenne indiferencia.

Nos lo merecemos. Hasta ayer despreciamos el tesoro del gran fotógrafo. Hoy sus dos hijos son chantajeados y criticados por el nacionalismo vernáculo desde todos los ámbitos oficiales por haber garantizado su conservación y difusión.

700.000 euros fue el precio del desprecio. Lo abonó el Ministerio destinando el tesoro al Archivo de Salamanca.

Bien hecho, señores Centelles. Nuestros políticos han negado durante años el valor, el talento y la entrega de vuestro progenitor. Ahora su legado pertenece a todos los españoles. Los que en Catalunya nos sentimos, sin desestimar raíces propias, y los que se inventan otras con pretextos diversos.

Lo cierto es que los inventores de una nación que sueñan monilingüe, brotada como un clavel del aire, han dominado la escena catalana durante décadas. Aún lo hacen, desestimando su carácter integrador y pasible de influencias altamente constructivas en todos los órdenes.

El resultado de la fábula es un tremendo empobrecimiento cultural y, en consecuencia productivo. Una cosa va unida a la otra. Ahora agitan furiosos un Estatut que debe ser convalidado por el Tribunal Constitucional. Doce periódicos locales lo exigieron en su editorial mancomunado, en medio de amenazas soberanistas e independentistas dirigidas al TC y el poder central. O sea, los que no movieron un dedo para que el patrimonio de Centellas fuese conocido por todos los que habitamos este rincón del mapa, se rasgan las vestiduras.

El nacionalismo catalán, de izquierda a derecha manifiesta escasa pasión cultural. Viven en su burbuja fóbica, tan empobrecedora para la comunidad. El claro favoritismo absolutorio en el escándalo Millet ha descubierto las pústulas de esta malsana pasión, envuelta en una Senyera patrimonializada por unos cuantos aventureros de la política. El estudio de la Guerra Civil les importa un pito. De ahí el ninguneo a Centelles. Ellos están para medrar y crecer entre la ignorancia de sus conciudadanos.

El nacionalismo cerril no se ha caracterizado por promover hombres brillantes y emprendedores en ningún territorio del planeta. Su entraña funcionarial, elitista y contraria a la moral social, lo impide. Con esto no salvo al nacionalismo español de sus responsabilidades y orígenes, claramente tributarios del franquismo, aunque sus popes y voceros lo disfracen con ropaje liberal.

Pero hoy no toca polemizar con el PP, El Mundo, La Razón, Libertad Digital, Gaceta, o incluso el ABC. Son los conocidos de siempre. Odian cualquier idioma, folclore o código que no sea el suyo. Ellos resolverían cualquier crisis realizando estropicios, sin respetar sentimientos que no desean entender ni aceptar.

Aquí y ahora me interesa lo que nos pasa, y los que nos pasa es grave. En todo el mapa y el que comprende nuestros propios confines autonómicos.

Lo de Agustí Centelles nos toca de cerca. Es una muestra más de cómo el viento liberal de izquierdas que llegó con la Transición se ha escorado para al fin pulverizarse. Lo decía horas atrás el veterano roquero "Loquillo" en la TV de L´Hospitalet.

"En los primeros ´80 Catalunya dejó de ser un referente artístico. Hubo que irse".

Yo retorné desde Buenos Aires en el ´82, cuando aún soplaba el viento, transformado ya en brisa. El nacionalismo y sus fobias hicieron el resto en todos los apartados.

No me fuí. Y aquí estoy, camino a mi octavo libro tras publicar seis, y setecientos artículos blogueros de opinión en los últimos dos años; ignorados por la elite y sus cacatúas literarios.

Desde luego amo Catalunya y amo a España. Pero por sobre todas las cosas amo la justicia, el talento creador y la equidad social, más allá de los límites de mi casa.

Lo importante no es que un alto tribunal nos otorgue consideración nacional, sino abrirnos al mundo, y parte del mundo son las otras naciones y regiones de España.

Ante el desafío, lo que falle en TC en relación con el Estatut y su articulado tiene poca importancia. Lo realmente vital y decisivo -y la presente crisis lo exige más que nunca- es crecer, y sobre todo capacitarse para retomar el puesto de vanguardia cultural y productiva en esta pequeña Nación de Naciones.

Una España a la que incluso pertenecen los que no quieren pertenecer. El brete es más serio de lo que semeja a primera vista. Habrá señores, que dejarse de xoder pues el tiempo vuela.

Catalunya es inviable sin España, y España es poco viable sin Catalunya. Y sin el archivo de Agustí.

¿Nos entendemos?

martes, 1 de diciembre de 2009

LAS MALAS COMPAÑÍAS.










Pepe Mujica adora a Lula Da Silva... mientras los partes de prensa transmiten voces de saludo al tirano Ahmadinejad; en la foto superior, junto al estentóreo chávez en Caracas.

La mezcolanza de ideologías y talantes que urde el Presidente electo de la República Oriental del Uruguay no puede ser más desacertada. Lo de Lula pasa, no así la afición del carioca por el fraudulento tirano iranio, represor sine die de sus compatriotas. Debiera recordar el señor Mujica que su elección nada tuvo que ver con la que los clérigos de Jamenei y su títere organizaron recientemente, precedida y continuada por decenas de asesinatos y cientos de arrestos, torturas y juicios fulminantes. Otros apartados son igualmente espeluznantes, sobre todo la actitud del sector clerical dominante (el peor) para con la condición femenina. No será por cierto del gusto de las uruguayas, pioneras en las campañas por el sufragio y otras leyes avanzadas que favorecieron los derechos de la mujer en América Latina.

Se entiende que alguien como Hugo Chávez festeje a otro dictador, pese a que tampoco su propio mandato fue producto del fraude. La deriva dictatorial del venezolano es en este punto, honda y sin retorno.

Lo de Lula en cambio, representa pura y calculada estrategia. Juega a ser el De Gaulle continental basculando entre los guiños a los Castro, Chávez y el ahora desahuciado Zelaya (a quién promovió y luego medio abandonó a su suerte), y la cauta camaradería con la administración Obama. Es un juego pendular de babas y salivazos realizado en nombre de la pujante burguesía local (y basado en los negocios) que le permite arrimarse cautamente a China y la Rusia de Putin, cómo antes permitió a De Gaulle (que representaba a la suya) con Mao y la URSS, sin romper con su anclaje Occidental.

El papel que Mujica va a desempeñar en esta milonga está cantado: servirá al hegemónico Lula, andará a los abrazos con Chávez y hasta quizá visite Cuba de no colapsar del todo el régimen. Pero su política interior no deja margen para abandonar el sendero recorrido por un Tabaré Vázquez menos contradictorio.

En cualquier caso, el saludo al asesino Ahmadinejad no deja de ser un primer paso nefasto, e indigno de las esperanzas que en el ex tupamaro pusieron sus votantes, junto los admiradores del extrarradio; entre los que me sigo contando; aunque con bastante menos entusiasmo que antes.