Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

viernes, 26 de febrero de 2010

FACHENZO EL MALDITO.

Carlos Saúl Menem, triste tigre de Anillaco, ex Emir de una maltrecha República al borde del abismo, y actual senador de la Nación, en un gesto propio del despecho y el rencor.
Merced a su imprevista ausencia del hemiciclo senatorial, el señor Menem frustró la chance de dejar al kirchnerismo en minoría congresual.

Entre las insólitas realidades de un lar dónde la Biblia y el calefón comparten un glorioso tango y realidades ingloriosas, figura el cargo de senador del que disfruta este sujeto, cuya gestión al frente del Estado durante diez largos años cambió, para horror de los ciudadanos sensibles y bien pensantes, la estructura social y productiva del país. Con el cambio se abatió la miseria sobre muchos argentinos e inmigrantes de los alrededores. El colofón del dislate amaneció con una monstruosa deuda externa y el posterior crack económico que Domingo Cavallo -uno de sus validos más nefastos-, terminó de perpetrar por cuenta ya del radical De la Rúa y el fiasco de su calamitosa "Alianza".

Recuerdo en los días de mi infancia argentina los populares radioteatros de Adalberto Campos y Héctor Bates, emitidos sobre los mediodías para deleite de las amas de casa y los que volvíamos de la escuela. Una de las obras más famosas del primero, que era galán y fue posterior "León de Francia", redicó en "Fachenzo el Maldito", atroz sujeto (encarnado por Omar Aladio) capaz desde azotar con un látigo a un párvulo ciego, hasta golpear sin piedad a mujeres y viejecitos impedidos. La historieta radial era un dramón de sórdidas proporciones, desarrollado en la campaña provincial del siglo XIX, y su éxito sembró leyenda, escenificándose -como era costumbre en la época- en los cines, teatros y circos de los pueblos suburbanos y provinciales.

El otrora poderoso Menem, promotor de las luctuosas "relaciones carnales" con el imperio del Norte, viene a ser el moderno Fachenzo de la política argentina.

Pero a diferencia de un guiñol, donde al final recibía el original su merecido, este otro malvado se apoltrona en el honorable Senado de la Nación, aupado por el voto popular de su provincia. Desde la banca ha permanecido olvidado y ninguneado a menudo por sus pares. El que fuera jefe absoluto del peronismo batiendo el record histórico de dos mandatos constitucionales sucesivos al frente del PE, se vio relegado a partiquino, al menos hasta anteayer, cuando su virtual abstención impidió a los enemigos de los Kirchner consolidar en las cámaras el pasado triunfo electoral.

Tras cartón señala que votará en contra del Gobierno.

Su finta entonces, respondió en principio a tres causas, la más destacada, su procesamiento por el Caso AMIA que la Cámara Federal deberá resolver en lo que a él y dos pájaros más corresponde. Si el organo falla en su contra solicitará su desafuero al Senado y podrá ser condenado. De manera que la táctica restando su voto en principio, consistió en negociar la resistencia a consolidar una mayoría congresual opositora al oficialismo.
El viejo rencor que guarda a tirios y troyanos hizo el resto.

Por un lado frustró respaldar de hecho el cierto liderazgo del peronismo disidente por parte de un ingrato Eduardo Duhalde, tardío rebelde tras haberle él prohijado como entenado mayor en su doble turno vicepresidencial. Por otro, demostró que hay que contar con su presencia en horas decisivas.

Narcisista extremo y de Ego monumental por encima del ocaso, el bodeguero riojano debió respirar satisfecho. Todas las miradas volvieron a confluír en él, tras largos años de ostracismo, cárceles domiciliarias y juicios varios. El fallo que se avecina es sin duda el que peores consecuencias penales puede acarrearle. Vacilante horas después del plante objetivo y el acoso periodístico, ha resuelto cargar contra los también ingratos Kirchner; sus falderos santacruceños durante muchos calendarios.

En su memoria del destino infamante contó el haber obtenido la primera minoría superando los votos de Néstor en el 2003. No le alcanzaron entonces para volver a gobernar. Sus viejos subordinados en el peronismo y los sindicatos lo dejaron pagando. Ahora talla en la componenda su escaño, con el que seguramente ha negociado el anunciado voto antikirchner, en ventajosos términos con la oposición, peronista y no peronista.

"El Turco" sabe a ciencia cierta que jamás volverá a acomodar las bottóxicas posaderas (se las abultó al desposarse una temporada con la chilena cazafortunas Cecilia Bolocco) en el Sillón de Rivadavia. Arriar el estandarte del protagonismo es harina de otro costal.
Fachenzo fue, merced al heroismo vocal de Campos y la crueldad sin parangón de Aladio, otro sujeto empeñoso perpetrando maldad tras maldad. Las amas de casa de entonces estaban aterradas y en el fondo deseaban que recibiese su merecido, aunque sintonizaron el radioteatro fielmente hasta que al malvado le llegó la hora.
A diferencia del personaje de ficción, el decrépito funcionario de carnes magras y alma faltante; el que, valiéndose de la zanahoria del "uno a uno"(peso y dólar) pulverizó las competencias de Estado y extravió la identidad nacional partiendo en dos la sociedad no lo recibió aún, pese a que la audiencia votante en su torno registra un fervor vecino al sepulcro.

Entre las asignaturas pendientes de la democracia criolla figura la expurgación política de algunos fantasmas.
De la Cámara Federal y el Senado de la Nación depende el futuro inmediato de este otro Fachenzo, orfebre de calamidades públicas varias y lacra vecinal, tan abominable como el muñeco de Campos y Aladio en la referida fábula de campaña.
A diferencia del tangible ex Presidente, integraba el matrero del éter un liviano aperitivo dramático consumido a la hora del almuerzo, desde ondas herzianas emitidas por "Radio Porteña" con gran suceso.


UN BUEN PAR DE OVARIOS.

Cristina Fernández y cuatro poderosas verdades.
La Presidenta no ha vacilado en poner sobre el tapete de la noticia cuatro importantes puntos sobre íes torcidas.
1)La ONU está manejada por superpotencias que vetan o dan luz verde a "lo que se les canta". Entre los cantares no se cuentan los legítimos derechos argentinos sobre las islas y su mar, con reservas petroleras estimadas en 200.000 millones de barriles.
2)Barack Hussein Obama ha defraudado las esperanzas que América Latina había depositado en su gestión. El canallesco ejemplo de Honduras hace que huelguen los comentarios.
3) Gordon Brown y los políticos británicos son tan bandoleros y canallescos con las islas Malvinas (para ellos "Falklands" desde mediados del siglo XIX) como codiciososo de su prospección petrolera, de beneficios tan necesarios hoy para reequilibrar la sociedad argentina.
4) A este respecto, también es correcta su acusación en el sentido de que Downing Street y la prensa imperial comparan su gobierno democrático (pese a todos los fallos que pueden caberle) con la ferocidad militar que, además de reprimir con inusitada ferocidad al pueblo, desató la horrenda guerra malvinera mediante la insensata invasión del ´82.
Mis lectores conocen mis posiciones sobre los señores Kirchner y la política argentina. Washington se basa en procedimientos poco claros de la Casa rosada, ocultando que en realidad le incordia su política exterior y la postura continental; más independiente de los centros de poder que las desarrolladas por Menem o De la Rúa. En este sentido no puedo menos que aplaudir el valor demostrado por Cristina Fernández hablando alto y claro.
En su intervención confesó haber manifestado a Obama la decepción de su gobierno y el de otros hermanos continentales sobre el caso hondureño, convalidando a Micheletti y unas elecciones amañadas.
También la honra esto. A ella y sus ovarios.

jueves, 25 de febrero de 2010

OTRO MARTIR DE LA LIBERTAD Y LAS AMISTADES PELIGROSAS DE LULA CON CUATRO VICTIMARIOS.

Orlando Zapata, virtualmente asesinado por dejación en Cuba tras una larga y tormentosa huelga de hambre, emprendida luego de padecer cautiverio en las mazmorras castristas siete largos años.


El brasileño Lula fraternizando con la hermandad genocida en pleno.
Se merecen una foto a su medida...

Lula juega a gran geopolítico festejando sátrapas. Es un deporte peligroso menear el brasero cuando la salud de muchos iranios, venezolanos y cubanos está en juego, por efecto de regímenes opresivos. En importancia de satrapías se lleva las palmas Ahmadinejad. El reciente salvajismo que el títere de Jamenei y el Ejército integrista de Irán está desarrollando es manifiesto, y apenas inicia ahora la brutal escalada destinada a conservar el poder.

El comunismo de los trópicos castristas es otro modelo represivo de igual impronta. Al valeroso Orlando le dejaron morir en las mazmorras. Otros tampoco sobrevivieron a la cárcel y años de tormentos.

El régimen castrista se sostiene a duras penas por una razón que, si bien no lo justifica, sí procede a explicarlo. La pobreza de los cubanos es abrumadora, pero -y esto ya lo dije antes- no llega a la indigencia que se observa en muchos países de América Latina. Los Castro no se cansan de machacar el logro "socialista" y Lula, que tiene en Brasil un 42,6 millones de pobres e indigentes sobre una población de 180, lo asimila, agregándole otras poderosas razones. Brasil invierte en Cuba aprovechando la belicosa prescindencia yanqui. También lo hace España en el área turística, por eso ZP, jaqueado por la crisis económica y el paro aterrador, tardó en denunciar frontalmente el crimen perpetrado con Orlando.

Las babas que intercambia con Hugo Chávez el carioca, atienden las dos razones. El paracaidista bolivariano ha derramado sobre muchos venezolanos pobres mieses sanitarias y educacionales provenientes de su fraterna relación con Fidel y el pequeño hermano (sin contar la represión sine die que planea Ramiro Valdez, el reciente souvenir). Ergo, Lula intenta hacerse con cierta tecnología faltante al respecto (no me refiero a la represión, para eso están los latifundistas brasileños de tierra adentro).

A diferencia de China o La India, en Brasil la inversión tecnológica es irrisoria, pese a que Cardoso (Fernando Henrique) y sobre todo él, consiguieron reducir la pobreza de antes en casi un 30%.

Es interesante destacar cómo el ex sindicalista y notable estratega articula el doble lenguaje para mantener equilibrios entre Dios y el Diablo (es un decir). Con los líderes del Occidente desarrollado es un tecnócrata más; en cambio cuando se reune con los cuatro dictadores y otros personajes del Tercer Mundo echa mano de su antigua ideología sindicalista de izquierdas, de formato antiimperialista.

Desarrollada en tal sentido, la movida de Honduras con Zelaya le falló por completo. Una cosa es llevarse bien con Washington; otra muy diferente meter el hocico en su área de influencia.

Lo de Irán Venezuela y Cuba no le malquista con Obama, sabedor de lo que es servir a la mayoría blanca, rica y célebre desde una fachada progresista. Para eso está el bueno de Barack Hussein pese a gastar al cohete un precioso año de mandato.

Lula sirve a la burguesía brasileña, y a pesar de la corrupción que de a ratos empaña su gestión, no por ello dejan de crecer y hacer negocios los Estados Unidos del Brasil.

Eso sí. No calculaba el hombre que su aterrizaje en La Habana y la confraternidad con los déspotas "revolucionarios" fuera lastrada por un muerto más. El rebelde varón de raza negra, al que no pudo ni quiso proteger el difunto Juan Almeida, único ejemplar oficial de héroe en la Sierra Maestra que ostentó el color de piel en la plana mayor de la dictadura.

Siendo lo de menos en cualquier latrocinio conceptual que impere en los regímenes opresivos, la negritud de la víctima ha desempeñado un rol considerable en la dejación oficial ante el prolongado deterioro de Orlando Zapata. En la vecina Haití se han muerto ayer nomás 300.000 y el mundo sigue rotando sobre su eje.

A Lula, piadoso hasta la dádiva con los haitianos, no se le movió un pelo. En Brasil los muertos de hambre no hacen huelga. Hay cantidad de negros y la mayoría no se muere en la cárcel (aunque la miseria y el delito forzoso les envíen allí para con frecuencia exhalar el último suspiro).

Y cuando negros, indígenas, mulatos y mestizos se rebelan en el Amazonas o alguna favela alborotada, pocos periódicos y medios se interesan.
Después de todo, en Brasil la libertad de prensa es absoluta. Al menos para quienes saben leer, escribir, y pueden defender sus derechos...



viernes, 19 de febrero de 2010

LA MANIFIESTA OBSCENIDAD.


Arriba, Vincent Price y el pequeño hijo del científico transformado en mosca, observan la tela de araña en la que acabará su padre durante una escena del filme homónimo ("La mosca"(1958),de Kurt Newman.) Muy abajo, El ex José María Aznar alza el dedo dando por el saco a los estudiantes que le insultaban en la Universidad de Oviedo.
Tras calificar a ZP como "bombero pirómano" en su conferencia universitaria manifestó su obscenidad, olvidando que un ex mandatario no puede bajo ninguna circunstancia darse esos lujos. Mantener la compostura ante cualquier agresión es vital en materia de prestigio. Me viene a la memoria el Aznar que tras ser prácticamente volado el coche bilindado en el que viajaba por una bomba de la ETA, preguntó muy seguro de sí a sus custodios, cómo se encontraban.

Entre aquel candidato presidencial en ciernes y este otro, amargado y lleno de desprecio por sus rivales de la izquierda y los nacionalismos, media un abismo.

El poder transforma dicen, y es verdad. Pero las mutaciones dependen de la persona y su alquimia interior. La del antiguo inspector de Hacienda y virtual refundador de Alianza Popular en el PP, atravesó, tras ocho años de timón Estatal un tortuoso periplo neocón. Su amistad con George Bush y la posterior servidumbre a Rupert Murdoch dejó huellas visibles hasta en su físico. Antes menudo y normal; hoy vigoréxico.
Aznar me recuerda al pobre científico que se transformaba en una mosca de monstruosas dimensiones. Las de su ideología lo son desde tiempo atrás. El año pasado enunció tronante y justiciero que volvería respaldar la invasión de Iraq. Su Fundación FAES produce tesis belicistas y celebra convenciones que respaldan las posiciones más reaccionarias del Planeta, negando incluso el cambio climático.

En las diferencias que abren surcos entre varias figuras del Partido Popular, Aznar respalda e inspira a la Esperanza Aguirre de armas tomar, como candidata a desplazar el temulento liderazgo de Mariano Rajoy, señalando en José Luís Rodríguez Zapatero al destructor económico de España.
"Nadie"- ha dicho- "le hizo tanto daño", omitiendo el tremebundo escenario de una crisis económica mundial precipitada por las tesis "liberales" que personajes como él siguen defendiendo, pese a la que está cayendo en Europa y los EEUU.

No tengo dudas sobre la incompetencia que el Presidente está demostrando ante la crisis feroz, y la forma en que ocultó sus primeros síntomas con tal de ganar otra vez las elecciones. A la Maquinaria interna del PSOE corresponde igual responsabilidad.

Pero su absorbente líder no es el único responsable, ni el que peor reacciona en la emergencia. Pocos son por ende, los que hoy pueden ufanarse de remontar la cometa en el concierto europeo. Practicamente ninguno, y éso se lo salta el señor Aznar a la torera.

El dedo butifarrero revela, no obstante, algo peor que el mero arrebato o la descalificación. Sin justificar a los estudiantes que le insultaron, señalo su impostura, además de dejarle la pelota picando a su mayor enemigo, quien no dudó en aprovecharla para centrar el buen disparo al fondo de la red.

"No comentaré lo de un ex Presidente español fuera de mi país. Tampoco agregaré nada una vez en España. Que otros opinen."

Y lo que opina la mayoría canta claro. En materia política, la mutación de José María Aznar y la presente obscenidad repiten el destino final de la mosca fílmica, reducida al mínimo, y presa al fin de la telaraña y su voraz tejedora paisajística.
Para el caso, la Historia.

miércoles, 17 de febrero de 2010

ESTELA CARLOTTO: LA VERDAD ABSOLUTA Y LA REALIDAD SECTORIAL

La señora Estela Carlotto el año pasado, cuando aún no comparaba mediando dulces requiebros, a la Presidenta con su hija desaparecida.

Ayer quedó pendiente mi comentario sobre las declaraciones realizadas por la señora Carlotto a dos reporteros de "La Nación".

No puedo más que lamentar buena parte de ellas.

Ante todo aplaudo lo que vale de su larga lucha por recuperar, junto a otras abuelas, la identidad de los nietos secuestrados y servidos en bandeja a muchos represores en carácter de "adopción". Sin la tenacidad y el valor de ella y sus compañeras no hubiera sido posible rescatar a cien personas. Faltan aún cuatrocientas, cifra nada desdeñable y que Las Abuelas de Mayo irán reduciendo con la ayuda de los argentinos conscientes.

Sin embargo, cabe puntualizar su respaldo a la gestión de los señores Kirchner, refrendado por especiales afectos hacia Cristina Fernández, comparada por Carlotto nada menos que con su hija desaparecida. Esta sorprendente simbiosis emocional convalida, al parecer, afirmaciones más audaces y engañosas.

Es cosa cierta que la pareja presidencial brindó rango de Estado a la continua presencia de las Madres y Abuelas en la Casa Rosada. Ni Alfonsín, y mucho menos quienes le sucedieron, llevaron el apunte a los reclamos de audiencia en nombre de la memoria histórica de un país herido por la injusticia y el terror dictatorial durante muchos años. Los Kirchner torcieron ese rumbo arrogante, favoreciendo desde decretos y medidas congresuales la abolición del absurdo "Punto Final" y la infame "Obediencia Debida". Tampoco hay que decirlo, el cuadro económico del país es el de siete años atrás.

Pero de ahí a ponderar la gestión política y social de esta pareja de poder, poniendo en duda su venalidad económica y la ausencia de real sensibilidad por los excluidos que el abominable modelo de Carlos Saúl Menem impuso durante diez largos años -sobrevivido hoy-, media un abismo.

Las claves de corrupción clientelar de la clase política y los negocios del oficialismo (desde los chóferes y mandaderos hasta los altos cargos, pasando por los "gordos" sindicales) permanecen firmes. Es más, la miseria, lejos de remitir se ha extendido al 30 % de la población; multiplicándose la delincuencia estructural, el agrandamiento de las mafias y los asesinatos callejeros, o los perpetrados en cualquier circunstancia y lugar con fines de robo, y una venganza social agregada de rasgo feroz.

Pese a sobrados indicios que señalan lo contrario, Carlotto no cree que se robe de continuo desde el poder. Las cifras que tienden a convalidar la certeza desmienten el aserto. Manifiesta respeto frente a lo que cada vez más argentinos detestan con nombres y apellidos.

Con razón critica la impostura de Cleto Cobos y su doble juego, el desbarrancamiento de Elisa Carrió y algunas incoherencias de Pino Solanas. Habla de personas que la defraudaron no sólo a ella; a muchos ciudadanos que desean con fervor la esencia republicana para esta democracia, tan renga y sectorial como francamente impiadosa.

Pero, además de los nietos que ella y sus compañeras procuran rescatar para la vida y la verdad hay nietos que nacen muertos o que viven apenas; cientos de miles que mueren cada año por falta de nutrición, el consumo generalizado de la droga y la violencia que trae la miseria en sus alforjas. A estos nietos de otras familias, excluidas del consumo y los derechos ciudadanos, no les presta Estela ninguna atención.
No son cuatrocientos, señora, son mucho más los que deben rescatarse para la vida, día a día, mes a mes, año a año, rondando este Bicentenario independentista tan dependiente de la tragedia cotidiana que sumerge a muchísimos argentinos. Ni qué decir de los bolivianos o paraguayos que no votan. De sus hijos y nietos. A esos ninguna migaja clientelar les cae, salvo la explotación más bestial en un país que fue modelo de bienestar y progreso para los inmigrantes.

¿Sabe señora, qué el Gobierno utiliza a su control del Poder Judicial para desatar pleitos y causas contra gente que lucha por sus derechos? No sólo me refiero a los obreros de Kraft, sino a los tobas y a rebeliones cívicas del interior prestamente sofocadas por una lluvia ácida de edictos judiciales y rigurosos procedimientos de las fuerzas del orden. Anteayer un artículo de la "Fundación Gino Germani" en "Crítica" lo explicaba con lujo de detalles. Esta democracia de diseño, grata a ricos y famosos, articula sus perversos reaseguros para que todo siga igual. Y los Kircher la sirven fielmente.
Otro aspecto poco agradable de sus declaraciones la sitúa discriminando a los policías. Ella tiene en la cabeza a los actuantes durante el "Proceso" bajo las siniestras órdenes de Harguindegui, Massera o Saint Jean.

¿Cómo negar que los actuales polícías se ganan 27 años después el pan y alimentan a sus familias arriesgado el pellejo en las puertas del infierno? ¿O es qué si tiene la desgracia de que le roben el bolso en la calle o la lastimen, pedirá acaso ayuda al cura de la parroquia, o al frutero de la esquina?

Otra cosa es la corrupción policial, una más entre otros estamentos, tan o más podridos aunque el aroma de los mismos se envuelva en fragancias de lavanda.

Carlotto tiene en cuenta sus intereses, sagrados en verdad, aunque no menos sagrados que el grito del Himno Nacional y sus ecos, presentes en los que combaten por sus derechos y una sociedad mejor.

No voy a mezclar su dignidad con la tan escasa de Hebe de Bonafini, aunque formalmente les quepa razón a ambas en su objetivo manifiesto de castigar represores, recuperando la verdad de una época atroz.

Sobre la segunda ya realicé expresos comentarios. Le placen los tiranos populistas (y no tanto), convalida a la ETA, y con eso me basta, aunque no explique otros de sus turbios comportamientos. A Carlotto la respeto; si bien queda claro que algo menos que antes de estas declaraciones.

La verdad que esgrimen ella y sus compañeras continúa siendo absoluta; aunque sectorial, de no hermanarse a otras tan necesarias para el avance de la democracia y su imprescindible equilibrio social. Mi crítica apunta a lo que está convalidando esta Presidenta de las Abuelas de Mayo, desde su prestigio incustionable. La opinión de los honorables debe servir a la verdad en toda su extensión. Si se remite a convalidar la suya desfigurando otras que hoy son decisivas, del referente mengua su credibilidad, y por desgracia el elevado valor de la causa que embandera.
No faltará quién esparza el veneno de la duda. ¿Mediarán subvenciones y prebendas, viajes e incesantes reverencias oficiales ante semejante copla? ¿Lo hicieron previamente? No lo sé ni me interesa especialmente.
Presumo que las causas nobles y justicieras se defienden desde los principios y la rigurosa circunspección.
Sé a ciencia cierta que cruzar esa barrera es matar la esperanza. Y la esperanza, señora Carlotto, es el oxígeno de la vida...


domingo, 14 de febrero de 2010

LA LARGA AGONÍA DEL SETENTISMO A LA CAL: FEINMANN, SACCOMANO Y COMPAÑÍA.



La pequeña mosca verde y el fabricante de bosta...

Vuelvo a Página 12 para comentar una reseña del señor Feinmann típicamente setentista. El que llamó "boludos" a los que administramos blogs en la red descorcha hoy una suerte de tango llorón, compuesto en honor del modesto escriba Guillermo Saccomano, reciente premio "Seix y Barral" por un cuentillo que le promocionó el adelantado ensayista Rodrigo Fresán, apoltronado entre nosotros desde hace unos años. Fresán, habitual en el periódico de los Verbitsky es otro mediocre al que poco y nada debe de memorable la literatura universal. Retorno al escritor oficialista y su nostalgioso dos por cuatro glosando las excelencias del "Guille" (así le llama, con ese cariño que se destina a las piezas menores que le rinden culto).

El sujeto ya era incluido en efigie comiquera desde las tiras diarias del "Loco Chávez" por el guionista Trillo y el adocenado Horacio Altuna, buen dibujante hoy entregado a menesteres rutinarios en "El Periódico de Catalunya". Mis recuerdos de Saccomano (con quien apenas crucé un saludo en Buenos Aires) se remiten a sus pobres guiones historietísticos que pergeñaba para las editoriales "Columba" y "Record " en los años ´70. Al respecto apunta su interesado panegirista.

"Empezó mal como guionista de historietas. Le llevó años sacudirse esa cruz".

No sólo empezó mal. Sus tramas eran violentas como las precisaban los jerifaltes de Columba y Record. Pero a diferencia de las que urdían Robin Wood y con bastante menos habilidad el miserable comisario Zapietro (alias Ray Collins), carecían de originalidad. Eran historias estúpidas y esa fue su cruz verdadera, derivada desde tiempo atrás al campo literario, ya instalado en Villa Gesell.

Recuerdo que, enseñando Historia del Comic y el Cine desmenuzaba ante mis alumnos la estructura de ciertos guiones que se publicaban entonces. Los del "Guille" estaban a la altura de aquellos que urdía el patético Jorge Morahin; o sea...

Sólo le gustaban a cierto alumno bastante reaccionario, que al fin y al cabo resultó ser hijo de un juez asesinado por la guerrilla. Saccomano disfrutaba del favor de semejante público que, por otra parte es el que financiaba desde el quiosco las ediciones de "El Tony" y "D´Artagnan", "Fantasía" o "Skorpio". Eran historias violentas para consumo de policías y represores, o gente que aplaudia las masacres de la "Triple A" y las posteriores del "Proceso", mientras Oesterheld, hoy llorado por muchas "viudas" del sector era secuestrado y tras unos años de cautiverio asesinado; asunto que ni Saccomano desde las pasulonas tiras de "El Loco Chávez", o Trillo y Altuna comentaban.

Siguiendo el compás del interesado protector del primero:

"Guille es uno que admira a Oesterheld. Que si no es peronista por ahí le anda. Que habla del pueblo, del hambre, de la explotación, del bombardeo del 16 de junio, que detesta a Victoria Ocampo, que dice que no puede separar al Borges escritor del Borges hombre, que firma solicitadas"; etc.etc. O sea, un "compañero"...

En estos setentistas del perejil hay una deliberada intención de sepultar lo útil de esa cultura. Cómo si la Historia verdadera naciera con ellos y su interpretación de los avatares que la desarrollaron hasta hoy, siendo lo demás descartable. Es algo que ya apunté sobre Sasturáin y su torpe agravio dirigido al malogrado Lino Palacio, tachándole de "oligarca". Este otro indocumentado y cerril personaje, es quien hoy prosigue dirigiendo la reaparecida revista "Fierro" en oficiosa compañía del insustancial Repiso (Rep), otro Maquiavelo de las rebajas.

Me cuesta admito, escindir a Borges de su reaccionarismo contumaz, aunque no puedo negar la excelencia de su prosa y una serie de observaciones sobre la vida y ciertas conductas muy útiles para cualquiera que sepa apreciar el buen decir. De no haber existido Victoria Ocampo la literatura argentina tampoco hubiese triunfado en Europa (incluyo a Borges, aunque además a Cortazar y otros escritores suramericanos).

En realidad, a tenor del articulo de la fecha Feinmann se sirve de su accesorio chambelán para despachar a gusto y paladar rencores, contra la pretenciosa Beatriz Sarlo y en parte hacia David Viñas (más quisiera él parecérsele en algo).

La encendida defensa de Néstor Kirchner está (¡faltaría más!) presente en algún renglón del bando, escrito de noche, como acostumbra a señalar el susodicho (y realizan los murciélagos, colgados cabeza abajo, o sobrevolando los campos y grutas en busca de sangre fresca). A mí, la señora Sarlo no me va ni me viene. Es una escritora (y filósofa) "arrepentida" al servicio de Carrió y el antikirchenismo que sostienen "La Nación", "Clarín" y las ediciones de "Editorial Perfil". Una cuerda que María Seoane gasta desde el oficialismo funcionarial tras una carrera digna de Yatasto.

Son los dos simétricos polos de siempre que no despejan el cielo de negros nubarrones sociales y políticos. Ya lo señaló horas atrás Martín Caparrós, flojo escriba aunque buen observador:

"El proyecto de la derecha se vale tanto de los Kirchner como de sus enemigos. No veo la diferencia"

Retrocedo hasta Saccomano para admitir que poco he leído de su más reciente oficio, y nada de lo catado me satisface en lo más mínimo. Feinmann y él, junto al conglomerado que alimentan los señores Verbitsky (es uno, aunque debidamente clonado en varios) integran el friso de una generación nostalgiosa de los años ´70, blanqueada a la cal.

La represión feroz y una sociedad desquiciada que buscaba en el pasado símbolos imposibles de restaurar por la vía de Juan Perón, o quienes lo sucedieron, sin o con charreteras, blanqueó a la cal la generación intermedia que sobrevivió a la masacre y el dolor. Sin ejemplos heroicos a mano (la mayoría de escritores, periodistas, obreros y estudiantes honestos que no sabían manejar siquiera una pistola fueron asesinados por el solo hecho de disentir con los sicarios de Perón y los militares asesinos) muchos supervivientes se adaptaron al soplar del viento. Los Kircher & asociados representan esta moral desde el poder.

Sus literatos y dibujantes escriben y trazan este imaginario embelleciéndolo en lo posible mientras la miseria avanza por doquier y unos pocos se enriquecen al amparo de prebendas y fidelidad. Así ha sido desde antes que la parejita de usureros manejase los asuntos de Estado, y a ellos han servido fielmente los trasnochados soldados de Perón desde entonces...




sábado, 13 de febrero de 2010

"COSOS" Y COSAS...

Dos obvios candidatos y opositores a la Presidenta argentina desde dos alas políticas. En el peronismo, el reaparecido Reutemann; oscilando entre el frente con Duhalde y el radicalismo de Sanz, el ínclito Cleto Cobos. Pálidos personajes, emblema del laconismo político el primero y la rebeldía funcionarial de alto standing el segundo, amanecen soltando leves tacos como el del velocista ("Un día de estos los Kirchner se afanan la Casa Rosada y la Plaza de Mayo"), o ensayan fintas irregulares, propias de la mediocridad, destacada como supremo valor en el segundón. Lo cierto es que la fortuna parlamentaria abandona el patrimonio político y dinerario de los Kirchner, presagiándoles de aquí al 2011 más de un soponcio.
El Presidente español, Señor Rodríguez Zapatero y su entenada en asuntos económicos, señora Salgado. La última desfiló por los centros neurálgicos de la economía europea, en pos de tranquilizar a los mercados exhibiendo cifras que prueban la solidez y viabilidad financiera del Reino;alejando por completo los nubarrones helenos que dibuja el firmamento español. Horas antes, el siempre sonriente ZP anunció el final de la recesión(increíble pero cierto)...
Al señor Ahmadinejad no le van bien las cosas. La oposición iraní no ceja en sus movilizaciones de masas a pasar de la brutal represión de la soldadesca del régimen. Los puntos que gana el mandado del clérigo Jamenei ante su pueblo en el tema nuclear excitando el nacionalismo antiimperialista y la confrontación light con Israel, los tiene perdidos de antemano en materia de popularidad.
Este alarmante cartel situado junto a una carretera en Minnesota por un grupo empresarial, canta claro sobre lo que se le viene encima a Obama en caso de no reaccionar con una impronta más vigorosa y clara en sus medidas anticrisis y el proyecto sanitario. Tampoco la va mejor en su empeño afgano, ni en el iraquí. La probable entrevista con el Dalai Lama procura atajar su creciente desprestigio en temas humanitarios, a costa de enemistarse un poco con los corruptos represores comunistas, amos políticos de la China continental.

La también sonriente señora Fernández (junto al Gobernador Scioli) alza una idealizada imagen suya, parecida a la que realizaron de Evita poco antes de morir. Ensayando un borrador más de su muerte política, la Presidenta criticó que la oposición se le oponga. Además de no tener en cuenta las reglas tácitas del fair play democrático, la absurda sugerencia es propia del absolutismo más arcaico. Por ejemplo, el que ensayó Juan Perón desde 1946 hasta 1955.
Las tenebrosos andanzas de su discípulo (me refiero a Perón) Hugo Chávez, van camino a completar en obra el abrazo físico con el tirano Castro y su hermano menor. Junto a un chambelán recorrió horas atrás el centro de Caracas decretando a golpe de ojo la expropiación de varios edificios. Piensa demolerlos para levantar un solar patriótico bolivariano en honor del procer del pasado y el coloso del presente, dictador real, a tenor de las claustrofóbicas medidas prontas de seguridad que encomienda en el reservado al siniestro cubano Ramiro Valdez, con el pretexto de que lo asesore en otros temas críticos (electricidad, aguas, ect). Héroe menor de la Sierra Mestra, Valdez es uno de los organizadores del temible servicio secreto del Estado cubano. De manera que la asesoría real versaría sobre la electricidad de las modernas picanas y las aguas servidas que destinará a sus enemigos (los de la patria, of course). Los afanes edilicios de Chávez reeditan la vieja manía de los tiranos, intentando perpetuar mediante ladrillos, cal y arena un poder opresivo ejercido "en nombre del pueblo". El último antecedente edilicio hecho monumental tropelía corresponde al dictador rumano Ceaucescu, empeñado en demoler y remodelar a piacciere el centro de Bucarest.

¡Eeeeso es todo, amigos...!