Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

miércoles, 29 de octubre de 2008

JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS: UNA ÉTICA A SEGUIR

No sólo ha demostrado valor y un alto sentido de la dignidad, periodística y personal el señor Zarzalejos. Siendo católico practicante, no dudó en diferenciar su credo del agresor mediático que ampara la Conferencia Episcopal en la Cadena Cope. Dirigiendo ABC resistió hasta su cese las presiones que intentaban forzarle una imposible conciliación con el provocador y sus varios protectores. Tampoco se cortó a la hora de denunciar ante la justicia al sujeto en cuestión, pese a que teóricamente, ambos pertenecen a un sector social escorado a la derecha.

Aquí se prueba una vez más que la entereza o la maldad de los individuos desbordan con creces las categorías dónde se los encasilla.

Para alguien como José Antonio Zarzalejos, la filosofía política se funde a la ética; contrariamente a lo que manifiesta a diario y desde hace años el señor Federico Jiménez Losantos.

Estas cruciales diferencias marcan lo que colabora a que nuestra democracia avance, o bien que, para desgracia de nuestra nación, regresionemos a estadios de barbarie; territorio quemado, donde la ofensa y el odio pretendan sustituir que la razón y el diálogo constructivo abonen la tierra de todos.

Al proceder con energía ante la justicia y los medios a la hora de plantarse ante el arbitrio y la brutal descalificación o las presiones en contra (independientemente de la ideología que ellas esgriman), el señor periodista Zarzalejos se ubica en una posición digna de ser aplaudida e imitada por sus colegas, y por los ciudadanos que amamos, por encima de credos o ideas, la democracia y la libertad.

LA DIGNIDAD DE UN PERIODISTA

Me refiero a José Antonio Zarzalejos.

El ex director de ABC señala las insoportables presiones que recibió cuando desempeñaba la función en el periódico, por parte de Esperanza Aguirre. Las mismas alcanzaron a los propietarios de la cabecera, forzando su relevo. Asimismo denuncia a Jiménez Losantos como vocero del diario El Mundo y su director, Pedro J. Ramírez.; sindicando al condenado Losantos (me refiero a los fallos judiciales en su contra) y sus esbirros, "como gente que proviene de la izquierda radical y ahora sirve a la extrema derecha".

Todo es verdad y en muchos artículos de este blog lo he comentado ampliamente.

El contraataque del Pequeño César y su patulea de arrepentidos, codo a codo con el señor Juan José Güemes (oficioso adlater de la Aguirre) no se hizo esperar. Según ellos, bajo Zarzalejos las ediciones del matutino -decano de la prensa nacional- no paraban de espantar lectores.

Don José Antonio sostiene en cambio que, el plan de la "ambiciosa y miserable" Aguirre y sus virtuales socios políticos era situar al prestigioso ABC como furgón de cola de "El Mundo"; objetivo plenamente alcanzado para desgracia de la templanza y la capacidad de diálogo que debe reinar entre los españoles, sea cual fuere su ideología.

Desde esta columna destaco una vez más (en otros post ya lo hice) la dignidad periodística y personal del señor Zarzalejos, y la estricta veracidad de todas sus denuncias (las de Juzgado de Guardia y esta otra).




martes, 28 de octubre de 2008

EL MEA CULPA, O BIEN MEARSE EN ELLA.

El perdón que reclama el señor Benach por su gasto excesivo en el lujurioso Audi 8 se le concede, no sin antes matizar las razones que esgrime. El desfase en la inversión no solo contrasta con la actual catástrofe económica que vive el mundo y sus reflejos catalanes. Para el caso, tendría el mismo significado en épocas de prosperidad.
Un funcionario público debe dar ejemplo de austeridad ante los ciudadanos que representa en su función respectiva.

Para ello le pagan; y en el caso concreto del señor Benach, admitirá ante la abrumadora mayoría de mileuristas (y flamantes parados), que el parné de su tarifa es muy, pero que muy bueno.
Otra de las peteneras ensayadas por el deponente sostiene que el Govern implementó medidas de ahorro en ciertas despeses de parque automotriz.
Puede, aunque no precisamente en la suya y tan criticada, o la efectuada por el señor Saura; tan frívolo y oneroso en sus criterios ambientales.

Huelga puntualizar entonces el manido contraste entre lujo y crisis, siendo crucial gérmen de cualquier clase de crisis moral, económica o política el insolente lujo funcionarial que ha venido manifestando nuestra variopinta fauna (y flora); especialmente observable durante los largos mandatos de Felipe González y Jordi Pujol.

A punto de cumplir cincuenta años y ya curtido en la cosa pública durante el último quinquenio, debiera estar al tanto el President del Parlament Catalá sobre las tentaciones que debe eludir, si desea que le votemos o que al menos le sonriamos sus compatriotas, de coincidir en algún semáforo con su reluciente y poderoso Audi de marras.

Si no adoptó hasta hoy la providencia, significa que su noción del mando y la jerarquía, largamente edificadas en su fuero interno, le autorizaban desde mucho antes estos excesos.

El mea culpa sólo es útil en la medida que quién lo esgrime cambie a fondo sus valores, y eso debe demostrase de aquí en más, teniendo en cuenta que a menudo la fragilidad de la naturaleza humana borra con el codo lo que escribe con la mano.

Los ácidos del poder desatan invariables tentaciones que disuelven la humildad, y con ella el buen juicio. El fardo heredado del boato franquista nos empuja en esa dirección.

Puede entonces que el truco de ser el mismo jurando ser otro, funcione un tiempo. Empero, la realidad elabora ácidos aún más poderosos, y con ellos se desvanecen las máscaras logreras y los gestos vanos.

Por de pronto, adimitamos que el catalán Ernest Benach tuvo la dignidad de admitir su craso error, desmantelando la TV, el reposapiés y el escritorio del vehículo oficial (sin archivar para el caso, la manida táctica de embanderase en la Senyera señalando que la noticia, originalmente publicada por el periódico "anticatalán" ABC, venía a representar una maniobra de la derecha española).
A pesar de lucir más inducido que espontáneo, este arrepentimiento es positivo en lineas generales.

En cambio, el gallego Touriño, otro maniroto de cifra millonaria, pasó de ello.
Del ex polluelo de Joan Ribó, conseller Saura, ni hablar. Tampoco dieron ejemplo alguno de contrición el alcalde madrileño Alberto Ruíz Gallardón (ídem de Fraga Iribarne), o el polémico Ministro de Justicia, señor Fernández Bermejo (zapateril hasta en la suela), empeñados en remodelar a elevado coste despachos y gabinetes de trabajo.

Antes dije que el mea culpa era un principio de cambio. Los que ni siquiera se lo plantean, resisten mudar el tercio.

Para ellos resulta más placentero mearse en culpas entregadas al subsuelo de la conciencia, que entonar el proverbial cante de los más sinceros y honestos.
Estos últimos son los que en principio necesitamos; hoy, mañana y siempre.






domingo, 26 de octubre de 2008

LO QUE TENÍAMOS (Y CONSERVAMOS EN EL CORAZÓN)



LOS 12 FAMOSOS ARTISTAS QUE ILUMINARON UNA ÉPOCA

Eran los campeones de un arte cotidiano, trasvasado a publicaciones que nos regalaban los ojos. En los años ´50 se montaron un curso por correspondencia que sembró leyenda.

No solo enseñaban por correo, lo hacían en persona y trazo desde la Escuela Panamericana de Arte, señalando una ruta promisoria. Ampliando la foto y su epígrafe veréis los nombres que la acompañan. Pratt y Breccia son los más trascendentes hoy; aunque los restantes acreditan mérito propio.

Entre ellos nos toca Carlos Freixas, hijo del gran Emilio y soberbio pintor de portadas al óleo, además de notable historietista.

En la Argentina de esos años -ya caído un peronismo víctima de sus errores- el cine nacional sucumbía a manos de la floreciente televisión. En cambio, las historietas permanecían incólumes, absorbiendo nuevos lectores.

Pesaba la larga tradición de las publicaciones semanales ofreciendo multitud de personajes desde los suplementos a color del diario "Crítica", y la ríada de ofertas, multiplicada semanalmente en la década del ´40.
Es que, a falta de medios, contaban los más artesanales, y los comics defendían el oficio y su considerable impacto popular.

Casi enseguida irrumpieron Héctor Germán Oesterheld y sus notables ediciones de Hora Cero y Frontera. En sus entrañas de papel se alimentaron mediante Ernie Pike y Tinconderoga los futuros sueños de Hugo Pratt y su Corto Maltés, esbozado ya en la previa larga saga de El Sargento Kirk, vecino de al lado de Bull Rockett en las páginas de "Misterix".

Yo me formé culturalmente en esa época, y no la olvido (¡quién podría!)Puntualmente recibí las lecciones que por correo de suscriptor me enviaba la Academia de los Famosos Artistas, dirigida por Enrique Lipszyc.

Admito humildemente no haber rendido jamás ningún examen ni haberme contactado con ellos, por una sencilla razón: mi verdadera afición eran las letras, no los dibujos; aunque disfrutara como loco del paquete.

Hoy, luego de que el maestro Carlos Roume me ilustrara un guioncito en 1978 (El Oscuro) y de haber conocido al "indio" Carlos Pereyra en su Academia posterior, o tras catear a Hugo Pratt en un reportaje que dio la vuelta al mundo, sigo en lo mismo, sin olvidar el legado creativo de los Famosos (y queridos) Artistas: el de crear por sobre todas las cosas.

No hay otro legado que te haga más feliz.
Palabra
.

Pd: El maestro Roume (1923), entregado a pintar y esculpir bronces en Tandil, Enrique Vieytes (casi nonagenario) y el humorista Carlos Garaycochea (1929), ambos en activo enseñando a dibujar en sus respectivas academias, son los tres sobrevivientes del retrato. Carlos Freixas, nacido el mismo año que Roume, se nos fue con ochenta años cumplidos.

sábado, 25 de octubre de 2008

FUNNYMAN. EL CANTO DE CISNE DE DOS CREADORES.

PÁGINA DOMINICAL DE FUNNYMAN, CIRCA 1949

Éste no es cualquier cómic. Fue el último intento de dos creadores timados por una gran editorial neoyorkina, procurándose un nuevo éxito.

Resultó vano, pues Funnyman, personaje diseñado tomando como base el suceso cinematográfico de Danny Kaye, constituyó un fiasco.

El dibujante Joe Shuster y su amigo, Jerry Siegel, guionista de profesión, habían concebido Superman en 1934, siendo alumnos de Instituto Secundario y consumidores del cine, los pulps, las comic strips y los filmes en episodios de la época. Tras años de cocinar y depurar su criatura -horneada en el molde del popular Doc Savage, con características propias de cierto acento homérico- la ofrecieron a National Comics (luego DC), editora de los entonces novedosos comics a cuatro colores.

Superando marchas y contramarchas al fin resueltas por el habilidoso manager Max Gaines (padre de William, el posterior editor de MAD), en junio de 1938 se les publicó el personaje en Action Comics, cuadernillo mensual de 64 páginas (sin mayor suceso hasta entonces) a un coste de 10 céntimos.

Superman y sus poderes fueron un exitazo y rápidamente contó con magazine propio. Pero la bisoñez e inexperiencia de Shuster y Siegel les había llevado a ceder los derechos de explotación, y a su pesar debieron conformarse con realizar parte de la producción, junto a la versión diaria y dominical para los periódicos.

Del resto se ocupó la plantilla de dibujantes y guionistas de la editorial. De hecho no eran ya quienes lo controlaban, tanto en el papel, como en las audiciones de radio y el merchandising que arrastró tras él.

Por entonces el nuevo ídolo de masas, representante del poderío americano en el inconsciente colectivo de América y sus áreas de influencia, vendía un millón de copias al mes, sin contar sus reimpresiones de ultramar.

Así, del negocio fabuloso que convirtió al personaje en el favorito de los GI y marines durante la Segunda Guerra Mundial, siendo devorado en el home front por millones de chavales y adultos, sus autores recibieron mendrugos.
En 1947 ambos saldaron por algunos dólares la pequeña participación que aún les quedaba del Hombre de Acero, volcándose durante unos meses en otro héroe de doble personalidad con toques de ciencia ficción mediante una strip de pulso diario y presencia dominical.

Que fuese un payaso retrataba el verdadero estado de ánimo de sus autores. Auxiliado por John Sikela y otros dibujantes (entre ellos se contó un jovencísimo Dick Ayers, probable autor de la página dominical que colgué), Joe Shuster empezó a ser víctima de una progresiva miopia, que luego degeneró en ceguera. En cambio Siegel conservó la salud y hasta dirigió una editora de comics de breve vida, llegando a argumentar -como un free lance más- algunas aventuras de Superman.

En los años ´70 y ante los nuevos propietarios del producto (la Warner Comunications, que entonces preparaba la primera gran superproducción con el mismo) Neal Adams y otros dibujantes de fama se movilizaron, exigiendo una compensación para ambos, ya al borde de la ancianidad. Ésta llegó bajo el formato de una modesta pensión vitalicia.

Yo conocí a fondo Funnyman en la revista argentina Pucky, editada entre 1948/50 por la Editorial Manuel Lainez. Pude hacerlo recién durante los años ´70, al saldar la quebrada factoría los viejos archivos de todas sus revistas, empastados año a año en cada caso, desde su respectiva aparición.

El canto de cisne de Joe y Jerry me cautivó por su dinamismo, acompañado por el cierto sentido del humor que ya les había caracterizado en Superman, aunque el diseño era igualmente crudo y las historias elementales.
Quizá también por que, conociendo la tragedia vivida con su creación, les admiraba desde siempre. Lo sigo haciendo hoy, cuando hace ya tiempo no están entre nosotros.

Una de las cualidades que más me conmueve en mis congéneres es la capacidad de imaginar historias perdurables. Sin que estén a la altura de mis clásicos en la literatura y el cine, dos chicos de Cleveland me permitieron sobrevolar junto a Superman una infancia difícil.

A mí y a millones, ayer y hoy aún...



DR. BOBBS EN UN COMIC DE 4 COLORES


Reproduzco la cubierta de un viejo comic de 10 céntimos y a 4 colores publicado por Dell Publishing en los años ´40, tomando como base algunas historias ya ventiladas en la correspondiente daily strip. Permitirá sin duda apreciar el estilo del olvidado y sensible diseñador Jim McArdle.

LA FOTO ADEUDADA DE DOÑA ESPERANZA