Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

lunes, 16 de diciembre de 2013

EJEMPLOS


Oigo en alguna tertulia una frase que desata mi ira: "Con la que está cayendo, el comportamiento de los españoles es ejemplar". La esgrimió este mediodía José María Calleja, que no es un cavernario, en el espacio combativo de Jesus Cintora. La escuché otras veces y entiendo el significado, más no creo que sea un ejemplo a seguir. Valiéndose del grado de civilización de este sufrido pueblo, el Gobierno infame y los cómplices de la oposición de centro y derecha, continúan sembrando dolor, hambre, miseria y muerte. La rebelión de las masas no es un ejemplo del siglo pasado. Cabe hoy en España y Europa con todas las de la ley. Para que los aprendices de tirano digieran, tras las rejas y una vez derrocados, que la sed de justicia, así lo dice la Historia en cualquier esquina, desdeña la mansedumbre, y cuando eso sucede, nada ni nadie la detiene...

MONTORO Y COMPAÑÍA


Los dislates de Cristóbal Montoro le han hecho célebre. No es el bufón de nadie en este gobierno, sobrado de payasos siniestros, empezando por el tristísimo e infame Mariano Rajoy, y terminando con el exaltado Wert, no sin que antes desfilen con sus piruetas y desgracias ante el país entero: Ana Mato, el carca MarCallo, Morenés, la Ana Pastorcita del pesebre, que nada inventa; Sáenz Santamaría, digna de adornar con su pequeña efigie en piedra, un jardín y poco más; la Báñez, tonta del bote; Soria, un canario flauta y favorito de las eléctricas, y Cañete, el millonario imbécil que nos recomienda ingerir yogures caducados y bañarnos con agua fría, candidato a las europeas. No olvido al mondo Guindos, agente local de las grandes finanzas planetarias, y mucho menos a Gallardón. Cómo olvidar al magno antiabortista y destructor de la justicia en España! La providencia de una mala conciencia le llevó a perder pie en la escalera de su casa, fracturándose dos costiillas. Eso tiene arreglo, él no. Tampoco nada puede remediar en sus torpezas habituales Jorge Fernández Díaz, el apologista de las concertinas y represor sine die. Vuelvo a Montoro y sus números vivos, dignos de un oscuro teatro de variedades, de esos que abundaban en la posguerra civil. Su empeño en amenazar colectivos y fabular grandezas empleando voces y gestos del expresionismo alemán, sin su dignidad artística, le convierten en personaje ejemplar de quienes mandan hoy en España. Son quienes representan la voluntad expoliadora de banqueros, empresarios y vulgares chorizos que exhiben su abierto despotismo con los asalariados, y aquellos que buscan un trabajo.
Parecen sacados del franquismo más rancio, sin necesidad de cantar "Cara al Sol". Da igual, porque la música y las letras identifican el mismo discurso, prepotente y miserable; inmundo y canalla, que tan bien proyecta el picapedrero de la Hacienda Pública y perseguidor contumaz de socialistas. El delincuente que con el pretexto de "levantar" España, la hunde cada día un poco más.

VICTORIA POPULAR EN CHILE


Con el 62% Bachelet, la hija de una víctima de Pinochet, derrotó en las urnas de Chile a Matthei, descendiente de un ladero uniformado del déspota y favorita de Piñera, último mandatario de una derecha ya vencida previamente por la movilización popular. La Presidenta electa se enancó en esas protestas, prometiendo un ejercicio menos conciliador con la feroz derecha local, que el desarrollado antes de que Piñera ahondara el abismo existente entre ricos y pobres, hasta extremos insostenibles. Que la socialista blandengue se endurezca o no, lo dirá el futuro. Pero sin duda algo va a cambiar por fuerza mayor. De momento, Chile se integra a las democracias sociales de América Latina, para incomodidad del Imperio, siempre atento y vigilante con sus espionajes a la carta. Washington ya no es la oculta capital de muchos países del continente, pero sigue ahí, con sus diplomáticos y agentes políticos locales, poniendo palos en la rueda del progreso, en lo que antaño fue su patio trasero...

domingo, 15 de diciembre de 2013

LA MONEDA DE LOS MALDITOS


Insiste Josep Stiglitz en un concienzudo artículo que el euro puede salvarse si cambia la política de la UE, favoreciendo la unión bancaria y fiscal del continente. Eso es justamente lo que no quieren Merkel & asociados, abocados a que los países del sur transfieran recursos a los del norte, forrando a sus bancos y reforzándoles su economía. El pago perentorio de las deudas mediante una correosa disciplina fiscal permite crecer a unos en detrimento de los otros. Es una ley capitalista ampliada, que autoriza el saqueo económico mediante altos intereses, polarizando la sociedad en los países débiles, sujetos a una moneda que no puede devaluarse si el centro económico no lo decide. Y no lo hará, porque precisamente es ésta la fórmula de dominación perfecta. La constante mediatización de la democracia es otra pieza decisiva en este tango feroz. Los crumiros políticos españoles, portugueses, griegos, italianos e irlandeses, desempeñan un rol fundamental desde el poder y la oposición, validando, más allá de las pequeñas diferencias, el paneuropeísmo empobrecedor y criminal, basado en el hegemónico modelo alemán, apto para el subdesarrollo acelerado en las tierras del sur. A tal fin, han servido los partidos tradicionales (en España el PP, PSOE y CiU) y el voto confiado, traicionado de inmediato, para refrendar el modelo y su implementación más despiadada. La consecuencia en estos países ha sido súbita y prolongada en su consecución. En cierto modo, esta UE, que impone despóticamente recortes de salarios y enormes podas en el bienestar social, abaratando la fuerza de trabajo hasta extremos de penuria, mientras activa mecanismos legales de paro masivo y represión, remeda al Komintern estaliniano, con Alemania reemplazando a la URSS, mientras la burocracia central y las periféricas engordan.
Si en aquel comunismo de burócratas crueles se exaltaba el porvenir sangrando en un presente eterno a las fuerzas del trabajo, en la Europa actual rige idéntico credo, burlando el Estado de derecho, y las leyes fundamentales que acreditan la democracia politica. Por ello, tipejos tan poco honorables como Rajoy, Samaras, Passos Coelho o Letta, no cesan de ponderar el futuro glorioso que nos aguarda tras los brutales ajustes.
No parece casual que Merkel, con su aire luterano mezclado con guardiacércel de las SS, se haya educado en la RDA. Allí mandaban la STASI y el Kremlin preconizando el bienestar de todos, mientras sólo alcanzaba a unos pocos.
La vieja ezquizofrenia de un sistema fracasado ha servido para que otro, sujeto a las leyes del capital financiero más despiadado de la Historia, ensaye su fórmula maestra, comandada por el IV Reich; nuevo moloch que, a base de una moneda única y deudas pendientes, desarrolla su flamante blitzkrieg, tan letal como la otra en su efecto final, con el auxilio de muchos traidores a sus patrias.
Es lo que Stiglitz no ha comentado en su brillante artículo. Para eso, estamos nosotros, las víctimas de esa trampa monetaria, política y antisocial, de la que habrá que zafar cuanto antes, castigando con todo el peso de la ley a los responsables del despojo...

sábado, 14 de diciembre de 2013

EL OTRO PAÍS


En un primer apunte describí un Brasil acojedor. No voy a desmentirlo. Pero en esta tierra prodigiosa en perspectiva, hay sombras y fantasmas difíciles de aventar.
Por todos conocidas, las recientes inundaciones, fruto de un devastador temporal de agua y truenos en Río de Janeiro, ahondaron la miseria de muchas viviendas sumergidas, sembrando de saqueos y dolor un tramo de la larga y anegada Avenida Brasil.
Aún hay ocho millones de viviendas sin aseos y agua potable. Los avances en materia social se cumplen con mayor lentitud que la debida, y el Informe Pisa mantiene la educación muy por debajo de los países avanzados; aunque en sostenido avance, año a año. No voy a extenderme en otros temas que abordan en detalle los periódicos (entre ellos, la Edición Brasil de "El país"); sí en cambio sobre una anécdota vivida durante el transporte barcelonés con destino a Río, de las 28 cajas conteniendo material cultural y alguna ropa, desde el Cargo de Aduanas, hasta nuestro piso, sito en uno de los distritos capitalinos más pujantes.
El traslado de los casi seiscientos kilogramos salió a precio módico, tras contratar una furgoneta en los predios aduaneros. En la labor contaban su dueño y un ayudante, hombre delgado, moreno y fibroso, de cierta edad. A cargo del último corrió el desplazamiendo físico sobre una carretilla de las cajas, sin que el otro hiciera otra cosa que charlar con nuestro portero. Mi mujer y yo auxiliamos en lo posible a Edson (así se llamaba). Resultó acreditar sesenta y un años, con nueve clavos insertados en la pierna derecha, fruto de un atropello. El otro era quince años más jóven, pero siendo el patrón, mandaba mucho.
A la hora de pagar lo convenido, resolví que Edson, oriundo de Campo Grande, un pueblito del Grande Río, conociera en prewiew lo que cobraría su chulo, al tiempo que le facilitábamos el lavatorio y una bebida helada.
-No hay otra para el compañero...? (que aguardaba tan campante cinco pisos más abajo).
-De compañero, nada. Ese es un hijo de puta-, dije. Con lo que gana puede pagarse más de una bebida.
María le preguntó cuánto cobraría él esa tarde. La respuesta fue "treinta reales". Menos de un diez por ciento de lo que embolsaba el otro. Por ende, esa cifra no dá para mucho en Brasil. Le sumamos cuarenta y mi mujer le rogó que cerrara la boca, no fuera cosa de que el mierda le cobrara su correspondiente gabela.
-Saben, aquí hay ascensor. Muchas veces debo subir escaleras cargando 50 kilos...
Ésta, la realidad de los Edson, sumisos y resignados a su suerte de pobres, es la otra cara de Brasil. Del esclavista y sumergido, que late silencioso, más allá de las barriadas fraternas y alegres. De los calores del fútbol, los mares de cerveza y el Carnaval.

jueves, 12 de diciembre de 2013

SU LUCHA


En Baviera prohiben este infame libelo. Marcó la hoja de ruta en ambiciones criminales de casi inmediata realización. Lo que el Estado alemán perpetra hoy contra europa no lo escribió ningún megalómano desde una prisión física. Pero los cerebros financieros y políticos responsables del modelo nacional, hoy exportable a la fuerza, e implementado por la UE utilizando mecanismos torticeros mientras enarbola la bandera de una falsa unión entre deudores y acreedores, es fruto de esa mentalidad carcelaria, que otorgan la ambición y el resen timiento. Es como si Merkel, Schauble y los popes del Bundesbank, capitostes continentales de un proyecto hegemónico de trágicas consecuencias, procurasen restaurar con otro libreto su misma esencia, tras décadas de un rezago territorial impuesto por los vencedores del ´45. Cito a Margaret Tatcher (personaje que odio) cuando sostuvo "gustarle tanto Alemania, que prefería la existencia de dos". A ese efecto, cabe considerar que los británicos, que enfrentaban en solitario al III Reich, fueron las víctimas iniciales de la Alemania Nazi y sus devastadores bombardeos sobre Londres y otras ciudades.
La estrategia de Merkel y sus secuaces persigue el credo egemónico de "Mi Lucha" empleando la economía y una moneda asimétrica, con la ayuda de la basura política en los territorios vasallos. Para ello no son necesarios ejércitos invasores. Les basta con lo que hay en el mercado. Horas atrás pronosticó esta luterana, criada en la RDA de la Stasi, que la unión bancaria continental podría realizarse en el 2026. Cuando el 40% de los europeos del sur crien malvas a causa de esta política de empobrecimiento compulsivo, y los restantes hablen alemán, como buenos sirvientes...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

EL BLINDAJE PERFECTO DE LA CORRUPCIÓN


El blindaje perfecto para un sistema corrupto de una clase política y sus lazos indisolubles con empresas privadas y grandes bancos se realizó durante el posfranquismo, dando espacio a una diabólica mezcla entre el viejo régimen y la sucesoria monarquía constitucional. Las leyes de Partidos autorizaron listas cerradas para el voto y bloques parlamentarios monolíticos, destinando a dos grandes formaciones todas las garantías territoriales para hacer su agosto. A la financiación pública, sujeta al número de parlamentarios, alcaldes y etc, se agregaron las donaciones privadas, fuera de control estatal, a más del coladero de las llamadas Fundaciones, y las empresas fantasma. El paralelo reinado bancario, saltándose con desparpajo e impunidad las normas del Banco de España, sumó parné al PP, el PSOE, PNV y CiU desde los flancos estatales y nacionalistas. Los contratos públicos, sujetos a las mordidas partidarias, devinieron una práctica consentida, enriqueciendo a empresarios, funcionarios y políticos influyentes. El imperio del sistema y su estela de corrupción conoció su máximo apogeo durante el auge de la construcción, industria favorecida por la Ley del Suelo, sancionada por el contratista de armamentos, señor Aznar, durante sus presidencias. Con ella creció el endeudamiento público y privado (con cargo estatal), precipitando la crisis actual de la deuda soberana, y sus consecuencias, sometidas al imperio de una absurda moneda asimétrica y sus acreedores. En el camino quedaron las empresas del Estado que arrojaban beneficios (privatizadas para siempre), junto a buena parte de la industria y la agricultura, sometida a rigurosas cuotas de producción por la UE. Complementariamente, el incipiente Estado de Bienestar, inferior al de las democracias avanzadas, fue el premio consuelo ante el constante despojo ciudadano. Hoy, ya ni eso es posible. Lo mentado y otras dudosas mieses es lo que comporta la llamada Democracia Española. Un sistema destinado a políticos y banqueros, o empresarios ricos, y asalariados pobres. El actual gobierno basura desnuda con sus medidas, draconianas y esclavistas, la crudeza del sistema, ya anticipado por el último Zapatero. Las cifras de paro y pobreza, de hambre y desesperación golpean a esta sociedad, dramáticamente puesta frente al espejo de un terrible presente y la absoluta falta de futuro. No es la única en esta Europa cruel, gobernada otra vez por el capricho alemán, fabricante de guerras, crisis y modelos económicos que niegan los más elementales derechos humanos.