Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

domingo, 14 de febrero de 2010

LA LARGA AGONÍA DEL SETENTISMO A LA CAL: FEINMANN, SACCOMANO Y COMPAÑÍA.



La pequeña mosca verde y el fabricante de bosta...

Vuelvo a Página 12 para comentar una reseña del señor Feinmann típicamente setentista. El que llamó "boludos" a los que administramos blogs en la red descorcha hoy una suerte de tango llorón, compuesto en honor del modesto escriba Guillermo Saccomano, reciente premio "Seix y Barral" por un cuentillo que le promocionó el adelantado ensayista Rodrigo Fresán, apoltronado entre nosotros desde hace unos años. Fresán, habitual en el periódico de los Verbitsky es otro mediocre al que poco y nada debe de memorable la literatura universal. Retorno al escritor oficialista y su nostalgioso dos por cuatro glosando las excelencias del "Guille" (así le llama, con ese cariño que se destina a las piezas menores que le rinden culto).

El sujeto ya era incluido en efigie comiquera desde las tiras diarias del "Loco Chávez" por el guionista Trillo y el adocenado Horacio Altuna, buen dibujante hoy entregado a menesteres rutinarios en "El Periódico de Catalunya". Mis recuerdos de Saccomano (con quien apenas crucé un saludo en Buenos Aires) se remiten a sus pobres guiones historietísticos que pergeñaba para las editoriales "Columba" y "Record " en los años ´70. Al respecto apunta su interesado panegirista.

"Empezó mal como guionista de historietas. Le llevó años sacudirse esa cruz".

No sólo empezó mal. Sus tramas eran violentas como las precisaban los jerifaltes de Columba y Record. Pero a diferencia de las que urdían Robin Wood y con bastante menos habilidad el miserable comisario Zapietro (alias Ray Collins), carecían de originalidad. Eran historias estúpidas y esa fue su cruz verdadera, derivada desde tiempo atrás al campo literario, ya instalado en Villa Gesell.

Recuerdo que, enseñando Historia del Comic y el Cine desmenuzaba ante mis alumnos la estructura de ciertos guiones que se publicaban entonces. Los del "Guille" estaban a la altura de aquellos que urdía el patético Jorge Morahin; o sea...

Sólo le gustaban a cierto alumno bastante reaccionario, que al fin y al cabo resultó ser hijo de un juez asesinado por la guerrilla. Saccomano disfrutaba del favor de semejante público que, por otra parte es el que financiaba desde el quiosco las ediciones de "El Tony" y "D´Artagnan", "Fantasía" o "Skorpio". Eran historias violentas para consumo de policías y represores, o gente que aplaudia las masacres de la "Triple A" y las posteriores del "Proceso", mientras Oesterheld, hoy llorado por muchas "viudas" del sector era secuestrado y tras unos años de cautiverio asesinado; asunto que ni Saccomano desde las pasulonas tiras de "El Loco Chávez", o Trillo y Altuna comentaban.

Siguiendo el compás del interesado protector del primero:

"Guille es uno que admira a Oesterheld. Que si no es peronista por ahí le anda. Que habla del pueblo, del hambre, de la explotación, del bombardeo del 16 de junio, que detesta a Victoria Ocampo, que dice que no puede separar al Borges escritor del Borges hombre, que firma solicitadas"; etc.etc. O sea, un "compañero"...

En estos setentistas del perejil hay una deliberada intención de sepultar lo útil de esa cultura. Cómo si la Historia verdadera naciera con ellos y su interpretación de los avatares que la desarrollaron hasta hoy, siendo lo demás descartable. Es algo que ya apunté sobre Sasturáin y su torpe agravio dirigido al malogrado Lino Palacio, tachándole de "oligarca". Este otro indocumentado y cerril personaje, es quien hoy prosigue dirigiendo la reaparecida revista "Fierro" en oficiosa compañía del insustancial Repiso (Rep), otro Maquiavelo de las rebajas.

Me cuesta admito, escindir a Borges de su reaccionarismo contumaz, aunque no puedo negar la excelencia de su prosa y una serie de observaciones sobre la vida y ciertas conductas muy útiles para cualquiera que sepa apreciar el buen decir. De no haber existido Victoria Ocampo la literatura argentina tampoco hubiese triunfado en Europa (incluyo a Borges, aunque además a Cortazar y otros escritores suramericanos).

En realidad, a tenor del articulo de la fecha Feinmann se sirve de su accesorio chambelán para despachar a gusto y paladar rencores, contra la pretenciosa Beatriz Sarlo y en parte hacia David Viñas (más quisiera él parecérsele en algo).

La encendida defensa de Néstor Kirchner está (¡faltaría más!) presente en algún renglón del bando, escrito de noche, como acostumbra a señalar el susodicho (y realizan los murciélagos, colgados cabeza abajo, o sobrevolando los campos y grutas en busca de sangre fresca). A mí, la señora Sarlo no me va ni me viene. Es una escritora (y filósofa) "arrepentida" al servicio de Carrió y el antikirchenismo que sostienen "La Nación", "Clarín" y las ediciones de "Editorial Perfil". Una cuerda que María Seoane gasta desde el oficialismo funcionarial tras una carrera digna de Yatasto.

Son los dos simétricos polos de siempre que no despejan el cielo de negros nubarrones sociales y políticos. Ya lo señaló horas atrás Martín Caparrós, flojo escriba aunque buen observador:

"El proyecto de la derecha se vale tanto de los Kirchner como de sus enemigos. No veo la diferencia"

Retrocedo hasta Saccomano para admitir que poco he leído de su más reciente oficio, y nada de lo catado me satisface en lo más mínimo. Feinmann y él, junto al conglomerado que alimentan los señores Verbitsky (es uno, aunque debidamente clonado en varios) integran el friso de una generación nostalgiosa de los años ´70, blanqueada a la cal.

La represión feroz y una sociedad desquiciada que buscaba en el pasado símbolos imposibles de restaurar por la vía de Juan Perón, o quienes lo sucedieron, sin o con charreteras, blanqueó a la cal la generación intermedia que sobrevivió a la masacre y el dolor. Sin ejemplos heroicos a mano (la mayoría de escritores, periodistas, obreros y estudiantes honestos que no sabían manejar siquiera una pistola fueron asesinados por el solo hecho de disentir con los sicarios de Perón y los militares asesinos) muchos supervivientes se adaptaron al soplar del viento. Los Kircher & asociados representan esta moral desde el poder.

Sus literatos y dibujantes escriben y trazan este imaginario embelleciéndolo en lo posible mientras la miseria avanza por doquier y unos pocos se enriquecen al amparo de prebendas y fidelidad. Así ha sido desde antes que la parejita de usureros manejase los asuntos de Estado, y a ellos han servido fielmente los trasnochados soldados de Perón desde entonces...




sábado, 13 de febrero de 2010

"COSOS" Y COSAS...

Dos obvios candidatos y opositores a la Presidenta argentina desde dos alas políticas. En el peronismo, el reaparecido Reutemann; oscilando entre el frente con Duhalde y el radicalismo de Sanz, el ínclito Cleto Cobos. Pálidos personajes, emblema del laconismo político el primero y la rebeldía funcionarial de alto standing el segundo, amanecen soltando leves tacos como el del velocista ("Un día de estos los Kirchner se afanan la Casa Rosada y la Plaza de Mayo"), o ensayan fintas irregulares, propias de la mediocridad, destacada como supremo valor en el segundón. Lo cierto es que la fortuna parlamentaria abandona el patrimonio político y dinerario de los Kirchner, presagiándoles de aquí al 2011 más de un soponcio.
El Presidente español, Señor Rodríguez Zapatero y su entenada en asuntos económicos, señora Salgado. La última desfiló por los centros neurálgicos de la economía europea, en pos de tranquilizar a los mercados exhibiendo cifras que prueban la solidez y viabilidad financiera del Reino;alejando por completo los nubarrones helenos que dibuja el firmamento español. Horas antes, el siempre sonriente ZP anunció el final de la recesión(increíble pero cierto)...
Al señor Ahmadinejad no le van bien las cosas. La oposición iraní no ceja en sus movilizaciones de masas a pasar de la brutal represión de la soldadesca del régimen. Los puntos que gana el mandado del clérigo Jamenei ante su pueblo en el tema nuclear excitando el nacionalismo antiimperialista y la confrontación light con Israel, los tiene perdidos de antemano en materia de popularidad.
Este alarmante cartel situado junto a una carretera en Minnesota por un grupo empresarial, canta claro sobre lo que se le viene encima a Obama en caso de no reaccionar con una impronta más vigorosa y clara en sus medidas anticrisis y el proyecto sanitario. Tampoco la va mejor en su empeño afgano, ni en el iraquí. La probable entrevista con el Dalai Lama procura atajar su creciente desprestigio en temas humanitarios, a costa de enemistarse un poco con los corruptos represores comunistas, amos políticos de la China continental.

La también sonriente señora Fernández (junto al Gobernador Scioli) alza una idealizada imagen suya, parecida a la que realizaron de Evita poco antes de morir. Ensayando un borrador más de su muerte política, la Presidenta criticó que la oposición se le oponga. Además de no tener en cuenta las reglas tácitas del fair play democrático, la absurda sugerencia es propia del absolutismo más arcaico. Por ejemplo, el que ensayó Juan Perón desde 1946 hasta 1955.
Las tenebrosos andanzas de su discípulo (me refiero a Perón) Hugo Chávez, van camino a completar en obra el abrazo físico con el tirano Castro y su hermano menor. Junto a un chambelán recorrió horas atrás el centro de Caracas decretando a golpe de ojo la expropiación de varios edificios. Piensa demolerlos para levantar un solar patriótico bolivariano en honor del procer del pasado y el coloso del presente, dictador real, a tenor de las claustrofóbicas medidas prontas de seguridad que encomienda en el reservado al siniestro cubano Ramiro Valdez, con el pretexto de que lo asesore en otros temas críticos (electricidad, aguas, ect). Héroe menor de la Sierra Mestra, Valdez es uno de los organizadores del temible servicio secreto del Estado cubano. De manera que la asesoría real versaría sobre la electricidad de las modernas picanas y las aguas servidas que destinará a sus enemigos (los de la patria, of course). Los afanes edilicios de Chávez reeditan la vieja manía de los tiranos, intentando perpetuar mediante ladrillos, cal y arena un poder opresivo ejercido "en nombre del pueblo". El último antecedente edilicio hecho monumental tropelía corresponde al dictador rumano Ceaucescu, empeñado en demoler y remodelar a piacciere el centro de Bucarest.

¡Eeeeso es todo, amigos...!



















martes, 9 de febrero de 2010

UN ILUSTRADO LORO BARRAQUERO DEL PODER.



El loro original y este otro, pachorriento director de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, Argentina.

Todo poder dominante acredita sus loros barraqueros, debidamente enjaulados. A la imagen aviacea la sigue una presencia humana. Parece mi abuelo o cuándo menos mi tío, y eso que uno tiene su edad (que es la suya exacta). Hablo del señor Horacio González, Profesor universitario y con el cargo señalado merced a los señores Kirchner.

Con los Verbitsky forman una piña teórica, integrada por los que justifican elípticamente el poder y los millones, agazapados en las migajas que ellos reciben por el favor desde los medios y el cargo.

A González le giré el primer volumen de "Perón. Luz y sombras": no sólo acreditó mi envío, su agradecimientro de puño y letra protocolar le sucedió a la brevedad.
El segundo tomo lo llevé personalmente, y del mismo nadie acusó recibo, ni nada. Claro, del primer trabajo al segundo mediaban la audacia por alcanzar el poder, y su realización decadente, corrupta y fatal. Obviamente no le gustó el segmento porque, entre otra cosas retrata a los mercenarios de su estirpe, quienes se venden por unos honores que el tiempo desvanece para siempre, en tanto y cuánto no se investiguen las concupiscencias en determinado momento histórico. Hecho que no obsta para que inmediatamente urdiese el susodicho una seudobiografía de Juan Perón, suerte de acto reflejo en otros plumíferos tras haber leído mis labores al respecto.

González es una variante de lo que Castiñeira de Dios fue para el nefasto Carlos Saúl Menem. O sea, el bibliotecario magno que entrega su erudición literaria y habilidades transformistas a los que mandan. En su deposición del día de la fecha, perora el caballero sobre las conspiraciones argentinas en la Historia. Pone en juego su erudición enciclopédica, los usos del latín y algunas definiciones freudianas. Lo demás es artilugio, pirotécnia, pura cáscara cuando la moral escasea.

No voy a reproducir un artículo de la fecha, accesible en la web de Página 12, vocero de las especies, salvando un imperdible remate que paradojalmente fulmina al urdidor y sus mandantes.

"El saldo final de la Historia no se parece a la conspiración; de tantos proyectos resquebrajados; de tantas promesas vanas, de tantos cálculos sobre bases inciertas, de tantas especulaciones en el vacío, al final lo que queda lo llamamos objetividad y conocimiento colectivo. Sin ellos la política queda huérfana. Esta lucha será ganada por quienes refunden la objetividad social en la Argentina, forma esencial de justicia".

El grado de objetividad verdadera se acredita en un poder que en los útimos dos periodos presidenciales sostuvo de hecho la exclusión social, aprovechando la circunstancia para quintuplicar bienes propios. Ante la evidencia flagrante, este ilustrado mercenario pone las espesas barbas en remojo.
El "quienes refunden la objetividad social" presupone que sus amos carecieron de la justiciera virtud. Sin manifestarlo lo insinúa, permutando el término "Justicia" por el otro, mucho más ambiguo y adaptable a cambios de clima. Lejos de explicitarlo, este intelecto acomodaticio sin la base de carácter ni personalidad que le autoricen la independiencia ensaya la cierta incógnita que depara el porvenir.

Tal como los domésticos loros barraqueros, habituados a repetir los dichos del entorno desde la jaula, Horacio González se hace eco de los crecientes hervores de un vecindario al que pertenece.

Desde el privilegio y los magros honores, no dubt. Así le irá...




ANTE TODO Y POR SOBRE TODOS, LA PATRIA.







Por orden de encolumnado, despunta Nicolás Sarkozy, ferviente patriota.

Más abajo, sus claros inspiradores, señores Vila d´Abadal (Alcalde de Vic) y el procer vernáculo Jordi Pujol, mesándose la calva ante Durán y Lleida (otro calvo más moderado).Abajo, algunos ejemplares gallináceos expuestos por Agustín Gomila y sus buenas artes. Cualquier semejanza con sus señorías no es pura casualidad.

Fantástica la impronta del descendiente de húngaros y mandatario galo, señor Zarkozy. Se ha puesto firme con los que pretenden disolver la gloria y grandeur de La France éternelle. Ahora, por contrato y ejemplo, se cantará Le Marselleise y agitará la tricolor hasta en los lavabos. En la puerta de cada WC figurará la Declaración de los Derechos Humanos y quien se siente en la taza correspondiente siendo inmigrante y debiendo hablar un francés correctísimo hasta para maldecir el estreñimiento a la hora de miccionar, habrá firmado el pliego de nacionalización compulsiva y sus apartados.

En España somos algo más permisivos con las nacionalidades, salvando los encendidos (o incendiarios) patriotas del país Vasco, algunos gallegos y muchos catalanes.

Mis compatriotas territoriales han sido especialmente pioneros y aleccionadores para Sarkozy en la presente temporada. Las fronteras son frágiles en la CEE y los ejemplos desatan irresistibles ecos en los Pirineos. No son nuevos, teniendo en cuenta la enorme tradición centralista y pionera del Estado Francés.

Jordi Pujol, que había fundido su ambición política a este concepto, se le anticipó décadas en el tema de remachar con clavos formativos el idioma. Otros endurecieron la llamada "normalización" -propagandizada de continuo- hasta el extremo de multar a los comerciantes que no rotulen en catalá sus locales. La bandera española no flamea en muchos ayuntamientos, sí la deificada "Senyera". En estos temas ha contado especialmente la magna labor de ERC, y el ahora crepuscular Josep Lluís (lo dije bien, ¿no?) Carod Rovira.

En las últimas semanas hemos asistido a una serie de medidas electorales tentativas de soberanismo por parte de varios ayuntamientos catalanes. Ya no se trata de catalanizar a quienes se sienten españoles y peligrosamente bilingües. El remate a tanto patriotismo "diferencial" alcanzó por fin de lleno a la inmigración, merced al Consistorio de Vic y su Alcalde, Señor Vila D´Abadal.

Por efecto de sus aportes descubro que no precisamos un Le Pen.

Si en el PP hay algunos o algunas propagandistas de La Grande y Libre, en Osona se dibujan unos cuantos que adaptan la consigna a su ombligo territorial.

El marido de la bella cantante italiana ha reafirmado su natural xenofobia, típica de primera generación, tomado ejemplo de lo que acontece en la frontera Sur y, en sintonía con lo que discurre en otros enclaves europeos ha emitido su bula, para colmo de males incluyendo "los Derechos Humanos" en versión Robespierre.

La diferencia de nuestros ejemplares patrióticos con Sarkozy cobra sin embargo rasgos más peculiares. Ellos no defienden al gran país que pertenecen constitucionalmente, sino a Catalunya de España. Al precepto se agrega la manifiesta xenofobia, en vista de las dificultades productivas actuales.

Los inmigrante de Vic o de cualquiera de las cuatro provincias que articulan el mapa regional deben hablar catalán y estar debidamente empadronados para recibir atención sanitaria y medicamentos.

Su idioma originario, las tradiciones y el castellano poco importan. A cambio, podrán salvar el pellejo y educar gratuitamente a su prole; lo que no está nada mal en tiempos de crisis y un paro creciente (cifrado 600.000 personas) que nosotros encabezamos; aunque deduzco, sin semejante orgullo patriótico.
Esa lacra cuyo extremo es tan gravoso para los derechos humanos y su correcta implementación en cualquier rincón del planeta...





domingo, 7 de febrero de 2010

TODO ES IGUAL, NADA ES MEJOR.






Abro la columna con un apunte de Gomila sobre Discepolín, autor entre otras maravillas sociales del tango "Cambalache". Le siguen el ahora devaluado Cleto Cobos y por último, la diminuta imagen de un desangelado vástago: Ricardo Alfonsín.

Del memorable dos por cuatro extrapolo la frase que encabeza el post. La única diferencia es que el párrafo siguiente reza: "Da lo mismo un burro que un gran profesor", y ni Cobos ni Alfonsín jr. cubren la cátedra. O sea...

Que en la política argentina todo sea igual y nada mejore las perspectivas me lleva a equipararla con la española de estos aciagos días. Zapatero no da pie con bola; Rajoy tampoco y las encuestas lo reflejan. El partido Popular -que ya saca 6 puntos de ventaja al PSOE en intención de voto de celebrarse hoy las elecciones- aprovecha la tremebunda crisis que el Gobierno no atina a gestionar con eficiencia en estos pagos, pero su líder apenas supera raspando a un Presidente que hasta ayer encabezaba el ranking de la confianza pública. La novedad es que ahora Rosa Díez, desprendimiento sociata del País Vasco erigida en lideresa de un pequeño partido les supera a ambos. Lejos aún de haber agotado la legislatura y con mayoría socialista respaldada por alianzas con pequeños partidos nacionalistas regionales en las Cortes (hecho que torna imposible una exitosa moción de censura), todo dependerá de cómo el Gobierno responda en lo inmediato ante la falta de credibilidad que aqueja a España ante los organismos económicos internacionales y sus predadores salvajes, tipo Georges Soros.

Si se observa de cerca el cuadro argentino tenemos resultados más o menos semejantes. Los Kirchner padecen una gran erosión política sin que asome la cresta un liderazgo potente; o creíble siquiera que despierte alguna expectativa. En otros post definí a Cleto Cobos, con su pinta de jefe de la sección menajes en cualquier gran superficie, como una improvisación de la Historia, aunque no parece ser el único flan de gelatina que se sirve en la mesa. Ricardito, el junior, declara su apetencia de perpetuar la leyenda del padre desde el sillón de Rivadavia, pretensión que respalda el señor Ernesto Sanz, jefe de la UCR, desestimando a Cleto luego de que éste se alinease junto a su Presidenta y la partida del Néstor en la defenestración última de Redrado, finalmente reemplazado en el cargo por la señora Marcó de Pont, íntima de Cristina y cincuentona como ella, sin el bottox a la vista.

Lo que salva, por un decir, el drama austral del castizo son los números, fatales en guarismos de paro (4.500.000 perdidos en la nieve), endeudamiento disparado a extremos nunca vistos antes (el 15% del PBI) en medio de un gasto público insostenible, y el que la novena potencia mundial sea asociada a crisis como las que enfrentan Grecia y Portugal. Para muchos españoles comporta una catástrofe del orgullo nacional. Habrá que irse acostumbrando a aceptar la nueva realidad de ser una potencia en ruinas. Después de todo no somos los únicos en la rodada. Sí encabezando la destrucción de empleo sin perpectivas de revertirlo.
Si bien la sanidad gratuita y las prestaciones del paro aún amortiguan estallidos sociales de magnitud, las escenas de la vida cotidiana nos deparan sensaciones que los criollos conocen bien. Un inmigrante que muere asfixiado con medio cuerpo patas arriba dentro de un container callejero, buscando ropa o algo que comer; el atraco de un joven a cara descubierta, pistola en mano, en el pequeño banco de mi pueblo ante tres empledos, un servidor y su adorable yorkshire la semana pasada (salió muy agradecido con el botín, deseándonos "buenos días"); los atracos y desvalijamientos constantes en los bloques de pisos, o los niños nigerianos, magrebíes, etc, que te tocan el timbre pidiendo "un aguinaldo" o cacho de pan para ir sobreviviendo comportan un paisaje que suma nubes negras sobre el futuro local.
Faltan líderes con audacia, coraje y la preparación necesaria para abordar con un programa efectivo las catástrofes que nos depara este nuevo siglo en todas partes. Sino, véanlo a Obama, ese cazador negro de corazón blanco, como el de los Clinton y los jerifaltes de su Partido Demócrata. No es Bush, desde luego, pero tampoco mucho mejor dadas las circunstancias. Hasta ahora lleva desgastándose un año sin que ninguna de sus floridas promesas se cumpla. La política interamericana de la Casa Blanca permanece anclada en el pasado. El Pérfido -(perdón quise decir Porfiado); no, tampoco (¡caray con la edad!)- es Porfirio (¡éso mismo!) "Lobo" de Honduras, así lo demuestra. Lo demás son parole, parole, parole...

En buen romance, ladies and gentlemen, nada es mejor, todo es igual. Cuándo no francamente peor. Ante la duda, cabe que se lo preguntemos a los desdichados haitianos. El Apocalipsis o el Vudú llegarán si el Señor lo dispone...






jueves, 4 de febrero de 2010

CLARK GABLE: LA CORONA DEL REY. PRÓLOGO DE MARÍA ROSA PUIG.




Gable & Joan Crawford. Foto de sus comienzos en la MGM. Cubierta del libro, proyectándolo ya maduro.
Edito el prólogo de mi amiga, la antropóloga y profesora de la UNED María Rosa Puig. Fue mi primer prologuista y la que guardo más en mi corazón. María Rosa es una gran educadora de fuerte temperamento e ideas sociales muy claras. Sus alumnos, muchas personas y yo tenemos el privilegio de conocerla y recibir sus aportes. Con ella charlamos de continuo sobre los avatares del mundo y la realidad.También de las personas. Cuando redactó esta introducción al texto no habíamos tejido los lazos posteriores. No obstante, ya coincidíamos en la mirada sobre los ídolos y su compleja existencia enlazándola con la historia contemporánea y sus avatares

En ocasiones la biografía de los grandes nombres de la época dorada del cine, se nos presentan tan planas como las propias figuras proyectadas sobre la pantalla. Se comentan éxitos y fracasos, escándalos y vida amorosa, pero apenas si se menciona qué circunstancias vitales, qué claves psicológicas han llevado a esa persona a ser quien ha sido. Vemos el resultado, pero no el proceso. El qué, y no el porqué.


Éste no es el caso que nos ocupa. Joan Benavent nos muestra, con un lenguaje florido y lleno de color, un amplio friso de personajes glamourosos, que entretejen un tapiz donde se entremezclan el dinero y el poder, el atractivo sexual y la miseria humana, las biografías reales y los argumentos cinematográficos y donde un hombre con sus defectos y sus virtudes, rodeado de otros peculiares seres humanos, destacó sobre ellos debido a su físico, a su personalidad y a estar en el lugar indicado en el momento preciso.


William Clark Gable nació a principios de siglo en un pueblecito del Medio Oeste americano. Hijo único, su niñez transcurrió dominada por un padre tiránico y una segunda madre (la verdadera murió poco después de nacer el pequeño), sensible y apocada pero idealizada. Este hecho marcó gran parte de la vida afectiva y también profesional del futuro astro: ..."de personalidad inestable, que a menudo recurría al alcohol y al asalto predador de la manada de hembras...para combatir la miseria afectiva de otras épocas...Era un niño hambriento de madres que lo tutelasen desde el poderío y la vagina...Su carácter práctico le hizo ir de flor en flor (más bien más bien talluditas) con el propósito de ser mimado, protegido y alabado".


Hemos dicho que acertó en el tiempo y en el espacio, porqué a sus treinta años, en el cenit de su encanto y de su personalidad, con un bagaje de trabajos teatrales sin demasiado relieve y algunos peculiares idilios (entre ellos dos bodas con mujeres maduras), el público de Hollywood no lo vio, (a pesar de su pelo oscuro y su piel tostada) como un galán de tipo latino a la manera de Ramón Novarro o Rodolfo Valentino "...no era captado como rival sino como modelo por los hombres... Era ...el americano basto de pocas palabras, iba al grano y le gustaban las hembras... Podía jugar al baseball, trabajar en una oficina y llevar un bebé en brazos y no por ello dejaba de ser tan macho como el Hijo del Caíd".


Ya sabemos el daño que el advenimiento del sonoro produjo entre las filas de unos actores que sabían interpretar gesticulando, pero que no sabían hablar, o no contaban con el beneplácito de los productores, muchas veces por causas ajenas al mismo negocio. Paradigmático fue el caso de John Gilbert, que cayó en desgracia y murió relativamente joven y desengañado. Gable tuvo la suerte de ser el poseedor de una voz matizada, atractivo físico aparte, que le valió un largo contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer entre 1931 y 1954. Fueron los años dorados del cine y Gable los aprovechó.


La Metro era "...un Estudio poderoso... y le preocupaba bastante menos sus enormes orejas, los dientes picados o sus manos y pies de mono.... El secreto del éxito de un artista no estribaba en ...una imposible perfección sino en el potencial que la tornaba digerible. La cámara era el ...cíclope de ojo múltiple ...que aprobaba o reprobaba la singularidad del mortal que se le plantaba delante." Louis B. Mayer, judío ruso que sabía lo que era pasar fatigas, dirigía sus Estudios con mano de hierro. Mayer vigiló desde el principio a la nueva adquisición de quien le agradaba "...el buen talante laboral, así como la procedencia rural...además de conocer su trayectoria dentro y fuera del teatro, los peculiares casamientos y la afición generalizada por las cópulas veloces regadas con Martinis. Entre él y Thalberg, jefe de unidades de producción y alto ejecutivo de la Metro hasta 1937, crearon una serie de estrellas a las que exigía capacidad de trabajo, talento y sumisión..". Gable formó parte de este privilegiado grupo.


Pero llegar al estrellato era difícil. Hollywood "...reproducía la escala de clases, con singulares injertos de la sociedad hindú...La casta de los actores consagrados, tampoco solía mezclarse con la de los actores de reparto...por ello tuvo que participar en películas de gángsteres y del oeste, hasta que, tras un fallido intento en convertirle en Tarzán (!), ... el nuevo semental urbano, tramposo y atropellador, pero en el fondo bueno como un reluciente gorila..." fue emparejado a explosivas actrices como Joan Crawford o Jean Harlow con quien protagonizó Red Dust, cuyo remarke muy posterior, Mogambo, tuvo en la España franquista un argumento todavía más escandaloso, debido la inepta intervención de la censura en los diálogos. Red Dust, ...fundó la realeza mítica de Gable, situándolo por encima de los galanes de Hollywood...


En la Fábrica de Sueños, entre pasiones, celos, odios, homosexualidad y bigamia, donde "...la atmósfera de un plató no era un acontecimiento romántico, aunque los besos, las caricias o abrazos fueran frecuentes..." Gable, rodando No man her Own, conoció a Carole Lombard que habría de ser el gran amor de su vida, aunque la pasión no estalló hasta años más tarde.


En 1934, la economía americana comenzó un tímido relanzamiento gracias al New Deal de Roosevelt y la gente empezó a volver a los cines en busca de sueños con los que maquillar la frustrante realidad de su entorno. En ese año Gable fue cedido a la Columbia a consecuencia de sus desacuerdos con el jefe Mayer. Este Estudio era en los '30 una "...mansión de estrellas caídas... con uno de sus jefes Harry Cohn, que declaraba muy en serio sobre sus productos ..."Se cual de ellas sirve y cuál no gracias a mi trasero. Si cuando la estoy viendo me pica, es basura." Pero la Columbia contaba con bazas tan importantes como el director Frank Capra y fruto de esta cesión no deseada por el actor fue It Happened One Night (Sucedió en una noche) junto a Claudette Colbert. Esta película consiguió cinco Oscar principales en 1934, y uno de ellos fue para Gable, con lo cual, lo que en un principio pudo parecer un escarmiento laboral se convirtió en el premio más importante de su carrera. En esta comedia, versión libre de La Fierecilla Domada, el eficaz Capra consigue "...Alternativas llenas de diálogos ingeniosos, jocosidades que provocan ciertas situaciones y certeros dardos arrojados como al pasar sobre el matrimonio, matizan una acción que no decae. La cierta ironía que planea sobre todo, aderezada con picante tensión romántica...opera como doble símbolo sexual y clasista." Seria curioso el conocer cuáles fueron los pensamientos de Gable cuando fue a recoger su estatuilla francamente ebrio. "...¿Hasta dónde se estimaba a sí mismo, llevando una vida sin otro rumbo que el de empinar el codo, hacer películas y copular rutinariamente con hembras que se entregaban al tipo de la pantalla y no a él mismo en los entreactos? ¿Dónde terminaba a esta altura de su vida el hombre de celuloide y empezaba el de carne y hueso?"


Debido a algunas películas menores, desde l935, Gable, incorpora en sus nuevos papeles un perfil de aventurero que no le abandonará desde entonces y será fundamental en algunos de sus mayores éxitos entre ellos San Francisco (1936), donde trabajó con Spencer Tracy en una adaptación de una novela, llevada a cabo por la brillante Anita Loos (guionista y escritora de éxitos como Los caballeros las prefieren rubias). Fue éste un año fundamental en su vida, porque durante una fiesta "...Carole Lombard se introdujo para siempre en su vida, luego después de bajarse sorpresivamente de una ambulancia. Desde otra, cerraría seis años después el capítulo más intenso de su breve existencia...Carole era la rubia de Hollywood que más atraía la luz y resultaba una seductora de una belleza notable, con instinto de mujer y los hábitos sociales de un hombre. Como ellos bebía, fumaba, soltaba tacos impresionantes jugaba al poker y hacía el amor con quien quería, sin importarle la opinión de los demás...Aunque parezca extraño en un hombre del que no se conocía hasta entonces una pasión intensa por nada que no fuese su trabajo...Gable reaccionaba ante ésta (Carole) con cariño, y todo el respeto del que podía ser capaz un adicto al sexo en cura intensiva."


Se casaron el 1939 tras el segundo divorcio del actor.


En 1935, David O. Selznick, casado con una hija de Mayer, había fundado la Selznick Pictures. Cuando consiguió los derechos de Gone with the Wind, no sabía lo complicado que sería llevar a cabo el proyecto. El papel de Rhett, aunque costó decidirse estaba cantado, el Rey Gable lo tenía bastante seguro, cedido a cambio de un buen pellizco por Mayer, pero encontrar a Scarlett fue una auténtica epopeya, digna de una película en sí misma "...el director y novelista Garson Kanin, novela el alboroto que provocó Selznick en el gallinero estelar acerca de Scarlett y las maniobras -entre otras candidatas-, de Joan Crawford con Selznick y Gable para obtener el papel. La escena se cierra una tarde de golf, con el intento de persuadir a besos a su antigua pareja en la MGM y la intempestiva reacción de la siempre atenta Carole Lombard, estrellándoles encima un sillón de mimbre en medio de una trifulca homérica, de la que Clark pudo escapar cruzando un ventanal cerrado."


No solo la financiación y los protagonistas fueron un problema. Entre Vivian Leigh y Gable no se estableció una química convincente, y entre Gable, el productor y Cukor, el primer director, tampoco. Tanto es así que Fleming hubo de hacerse cargo de aquel mastodonte, cuyos gastos eran tales, que debía acabarse de todas maneras. Afortunadamente el público adoró el resultado, y Lo que el viento se llevó, ha sido hasta hace poco la película más taquillera de todos los tiempos.


Lombard resultó ser una celosa tremenda y marcó de cerca y férreamente a su enamoradizo marido, que, como seductor número uno seguía actuando junto a las actrices más espectaculares. Tutelaba a Gable y controlaba su compulsión a seducir, mediante el juego de "...cariño a medias, aderezado con salsas picantes. ..travesuras eróticas y los consiguientes celos que tal despliegue estimulaban.. Pero hay que recordar que...Cuando se es "El Rey de Hollywood", se reina para todas, no para una sola mujer. La ley de ese estrellato, es para el caso, la trampa que envuelve el romance entre Gable y Lombard, socavando el amor entre un muchacho que ha perdido a sus madres en los límites de la vida y la adolescencia, y la chica que extravió al padre en la infancia."

El ataque japonés Peal Harbour, lanzó al país y a Hollywood a combatir al enemigo y Gable fue uno de los primeros en disponerse a servir a la patria, aunque una carta presidencial recordándole su papel como creador de sueños, calmó sus ímpetus. Pero la ironía del destino quiso que en el año siguiente fuese su mujer quien murió sirviendo a la patria, cuando volvía a casa en avión tras una fructífera campaña de venta de Bonos de Guerra en la costa Este. Para Gable empezó un particular infierno"...El infierno, era vivir sin ella el resto del tiempo. El de navegar solitario por un pantano lleno de humo y fantasmas siendo el "Rey" de todos y el de nadie; condenado por el destino a perder para siempre los pocos afectos de las mujeres a las que precisaba como el aire y quiso, hasta donde él podía querer."


Durante la segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos no sufrieron ataques a la población civil (solo unos globos de papel japoneses cargados de explosivos llegaron a tierra americana empujados por los constantes vientos del Pacífico). Al contrario que en Europa, tampoco hubo operaciones militares y además, la guerra produjo una gran prosperidad económica. Las mujeres ocupaban los trabajos que la población masculina militarizada había dejado vacantes, y después se iba al cine a olvidar el peligro al que estaban expuestos sus hombres y a distraerse de trabajos a veces demasiado pesados y alienantes. El cine obtenía pues grandes beneficios.


Gable se alistó en la Fuerza Aérea y se licenció a finales de 1944 con honores de Mayor. Volvió a Hollywood en un momento diferente al que le había visto nacer como super estrella.... "continuaba siendo "El Rey", con una nueva aureola de héroe y lleno de honores ...., junto a su vía crucis personal de viudo inconsolable llorando todo el tiempo a Lombard. La hondura de la congoja era tan real, como su envejecimiento; patente en el abotargamiento de su cara, junto a cierto temblor que ya empezaba a manifestarse en cabeza y manos, a causa de las pastillas de dexedrina utilizadas para no engordar."


La postguerra hace triunfar a una serie de mujeres espléndidas, un tanto irreales, buscavidas, avariciosas y que difícilmente te encuentras en el supermercado, del tipo Ava Garner, Lana Turner, Ivone de Carlo... "y a sus encantos sucumben los jóvenes Burt Lancaster, Robert Mitchum, Kirk Douglas en thillers llenos de acción...pero ya había comenzado la decadencia del sistema laboral de los Estudios. Los musicales daban dinero, pero los gastos eran cada vez mayores y por tanto las ganancias menguaban, a esta crisis se sumó la Caza de Brujas de McCarthy."


Los rusos habían sido unos aliados útiles, pero los problemas que comportó el reparto de influencias después de la guerra, trajo la llamada Guerra Fría y con ella un cambio de actitud de los americanos frente al comunismo. Ya el general Patton, en un famoso incidente, había reclamado la continuación de la guerra, ahora contra los rusos. Los sentimientos de desconfianza frente a un sistema político y social diametralmente opuesto al ideal americano, eclosionaron con virulencia en un Hollywood que emprendió la persecución de todo lo que oliera , ni que fuera lejanamente, a izquierdismo. La situación económica había cambiado con cientos de miles de veteranos buscando trabajo, y con otras tantas mujeres que habían de abandonar su recientemente conseguida independencia económica en manos de sus maridos. Todo ello generaba un inquietante descontento en la clase media, y Hollywood fue un fiel reflejo de las inquietudes sociales. Mientras que la brecha de la denuncia social se ensanchaba, retomando como base algunas aisladas muestras del ayer, el avispero político comenzaba a hervir...De entre los grupos más conservadores, empezaron a surgir voces exigiendo que cesara la "propaganda comunista" que desacreditaba el "sistema de vida americano"."...Desde los inicios de la campaña, se advirtió que la clave de la conspiración, no estaba en las cámaras o en los actores, ni en los directores...La mayor amenaza partía de la "Screen Writers Guild" [1] y su endiablada habilidad para filtrar mensajes políticos en las películas. Todo ello llevó ante el Comité de Actividades Antiamericanas del Congreso de los USA[2] a medio Hollywood, que aprovechó la circunstancia para acusar al otro medio y para quitarse de en medio a posibles competidores o para poner en marcha no tan sutiles venganzas. Fue un momento de vergüenza para todo el ambiente que se acabó implicado por activa o por pasiva.


Gable no hubo de reciclarse ni de declarar nada ante nadie, porque todo el mundo conocía su ideología y talante conservadores, ...siendo el mismo un símbolo viviente del individualismo americano."...No intervino en la Caza de Brujas ...y oficialmente se mantuvo callado."


Otro problema añadido fue el éxito de la televisión. La oferta de programas con premios y nuevos shows o eventos deportivos, se combinaba con viejas películas de estudios menores, vendidas o alquiladas a las cadenas, afirmando la tendencia masiva a consumir las palomitas en casa.


Un nuevo error matrimonial demostró que Gable era... a los 48 años un alcohólico manifiesto sin vida afectiva ni fuerza para emprenderla. En estas condiciones físicas y psíquicas, Gable recibió otro duro golpe: a la hora de renovar contrato con la MGM, "el Rey" se encontró con unas condiciones económicas desfavorables, fruto de los cambios económicos que la televisión y los nuevos formatos como el Cinemascope habían impuesto a las viejas grandes compañías. Pronto quedo claro ...el desinterés "...por renovarle el contrato, y también, que se equivocaban. Su corona valía más que lo Schary creía, aunque algo menos de lo que Gable pensaba. El malentendido lo dejaba en libertad, en contra de su carácter, acostumbrado a la buena paga fija, los premios por película y el esmero del Estudio en su atención pública y privada. Así pues se encontró de repente sin un contrato fijo y con su Ego muy dañado, lo que le hizo declarar a los medios: - No soy un actor. Lo que la gente que va al cine quiere ver, no es un actor. Es a mí..." Y como en realidad el público continuaba adorándole, siguió trabajando ahora fuera de la seguridad del Estudio. También cambió su vida al casarse con una rubia, Kay Williams, mujer de carácter que de alguna manera recordaba a Lombard. Esta fue la madre de un hijo póstumo, que en realidad no fue su único descendiente conocido.


En 1953 interpretó Mogambo, de la que ya hemos hablado. Cuando se estrenó en la España de postguerra, el público contempló asombrado una sólida historia, con matices sorprendentemente incestuosos debido a la censura, rodada en tierras exóticas que desde aquí parecían tan lejanas como la Luna, y donde una joven Grace Kelly no tenía ninguna posibilidad ante una Ava Garner hermosísima y llena de ironía cuando comentaba el tamaño de las orejas de los elefantes mientras miraba con una mezcla de cariño y guasa al viejo cazador todavía lleno de sex appeal.


Su última película fue The Misfits (Vidas rebeldes), co protagonizada junto a Montgomery Clift, una historia escrita por un Arthur Miller empeñado en demostrar las dotes de actriz de su mujer Marilyn Monroe, todavía hermosa pero incomprendida, enferma y desgraciada. Esta obra, poco valorada por el gran público, pero de culto para muchos cinéfilos, es una historia dramática donde unos individuos solitarios, desarraigados y bastante vapuleados por la vida, cazan caballos salvajes en el desierto americano. Ellos no lo sabían pero para los tres era su despedida cinematográfica. El Rey murió dos semanas después de acabar el rodaje.


En conclusión, no se trata de una simple biografía de un personaje más o menos mítico, sino un valioso complemento sociológico que nos permite una notable aproximación al principal fenómeno propio de la cultura de masas del pasado siglo XX: el cine. En ella no se eluden los aspectos complementarios que permiten comprender cómo era la llamada Meca del cine, con sus luces y sus sombras, sus amores y sus escándalos, su riqueza y su mezquindad...Por tanto podemos considerarla como un sólido trabajo de BENAVENT, un autor al que nada de lo cinematográficamente humano parece resultarle ajeno.


Maria-Rosa Puig.Profesora de Historia del Arte de la UNED.




[1] Asociación de Guionistas Cinematográficos.




[2] A fines de 1947 el senador J. Parnell Thomas, empezó a dirigir las investigaciones de este comité, dirigidas especialmente a "limpiar" Hollywood de comunistas. Uno de sus integrantes era el joven senador Richard Nixon.

martes, 2 de febrero de 2010

TOMÁS ELOY MARTÍNEZ: EL MUERTO POCO MEMORABLE. UNO DE LOS DE ELLOS...

Que "La Nación" destaque su "relación memorable" con el periódico de los Mitre, constituye el obituario ideal para alguien que partió hacia el seguro olvido.

Hay hacia ciertas famas marchitas tiempo ha, una reverencia especial llegada la muerte. Se la dedican personajes y órganos que sirven a determinados intereses culturales, en general minoritarios en valor espiritual, aunque escuchados los primeros y comentados con luto retinto por quienes integran los segundos.

Tomás Eloy Martínez es el producto argentino de una época canalla, signada por el arbitraje militar de los asuntos de Estado. Periodista de origen, devino escritor de textos posteriores, alumbrados entre exilios y parciales retornos al pago.
Su destacado rol en "Primera Plana", "Panorama" y otros semanarios de la época de plomo más o menos light que sucedió a la llamada "Revolución Libertadora" se realizó a la vera de Jacobo Timerman (antes de ser secuestrado y torturado por la última de las dictaduras que en principio respaldó). En el periodo yo leía todas esas publicaciones de acuerdo a mi consuetudinaria voracidad combinando periódicos de izquierdas con otros "de actualidad". La pluma de Martinez destacaba en los últimos por su fluidez, siempre adaptada a los límites de la censura. Su habilidad radicaba en ir algo más allá sin franquear las escaleras que daban al patíbulo. Era un producto típico del canon Timerman, de esos que buscan influenciar el poder qué sea, y jamás lo abandonó.

Ante las dificultades políticas y sociales que abordaba el General Lanusse, a la sazón último representante "libertador" de la vieja guardia antes de la inminente reéntre nacional de Juan Perón entre 1972 /74, Martinez lo había entrevistado varias veces en Madrid. De las veladas en el barrio de Puerta de Hierro y su cierto contaco con José López Rega surgieron varios artículos periodísticos, casettes luego comercializados misteriosamente y un libro fundamental sobre el viejo exiliado y su decrépito y peligroso entorno. Así lo defino en atención a los pocos textos específicos sobre el Líder entonces.

Tras redactar el texto, y ya en carácter de exiliado (se había posicionado contra la previa represión militar y la masacre el Penal de Trelew) a más de excelente public relations, se radicó una temporada en Caracas, laborando en periódicos del lugar y suplementos culturales.

Una vez finiquitado el "Proceso", el retorno al país fue cauto y esporádico. Se había instalado tiempo atrás en la Universidad de Rutgers (EEUU), donde dictaba cátedras apadrinado por el profesor Samuel Baily, el primer biógrafo (antiperonista) de Perón.

En esto de los padrinazgos que favoreciesen sus ambiciones literarias, la amplia trayectoria como pluma de alquiler en grandes cotidianos le había franqueado el acceso a importantes editoriales y personajes literarios de peso, como Gabriel García Márquez y el mexicano Carlos Fuentes (el último le dedicó anteayer un imaginativo responso). Algún día se documentará la entraña verdadera de los padrinazgos que dieron lugar a pálidos méritos, transformándolos en pura excelencia. La mafias literarias de un negocio del que viven muy pocos con holgura, cunden a la vera de agentes sagaces y algunas figuras patriarcales. Gremio naturalmente débil, acosado por editores voraces y un público relativamente dócil ante la urdiembre secreta de la fama, depende en instancia última de gobiernos poderosos y robustos monopolios de la información. El reciente difunto lo entendió a la perfección, pues de esas entrañas provenía. Ello explica que una leve pluma haya alcanzado especial difusión y algunos premios internacionales. En España (ya lo dije) nos caracterizamos por otorgarlos haciéndonos eco de lo que resuelven los países centrales, de los que el nuestro (dónde muy poca gente lee) viene a ser una suerte de escudero.

He consumido cuatro libros del póstumo Martínez y algunos de sus artículos pertenecientes al periodo del estribo.

Tres de los primeros pertenecen a su seudobiografías de Perón y Evita.

Los datos puntuales que escalan las edades de Perón son los más interesantes, por su naturaleza periodística. Del primero (La Novela de Perón) cuenta su primera mitad. La otra es ilegible y francamente mórbida en algunos pasajes. El de Eva es inferior al que escribió (también lo dije) nada menos que Abel Posse. En otro artículo de este blog abordé ya a Martínez, de manera que paso por alto su comentada envidia de mi "Perón", para él inalcanzable. El talento y la honestidad no son pasibles de fama, ni muchos o pocos lectores. Lo último radica en una buena promoción, excelentes contactos y la confianza de sectores dominantes en varias esferas. Así estamos en las últimas décadas. Él era consciente de ello y supo hacer los deberes sin que una sola gota de sentimientos humanos cruzase sus renglones. Le gustaba Borges por esto mismo, y por esto mismo él, que había empezando en "La Nación" su carrera de trepador en la pirámide, terminó sus días amparado y sepultado allí mismo, por quienes desprecian a los que no pueden comprarles el periódico, o combaten a los núcleos opulentos de sociedades desiguales, desgarradas por la violencia y partidas por la mitad.

La visión de Perón y el viejo peronismo fue resueltamente gorila. Su único mérito radica en haber proyectado la propia frialdad estructural al viejo exiliado, distante ya del justiciero aquél de los comienzos. Etapa que no investigó a fondo ni mucho menos.

De allí su incapacidad para separar la investigación de la ficción retratando a fondo el apasionante periplo del líder populista y su experimento. De inferior pluma estilísticamente hablando, Félix Luna lo hizo mejor, sin duda, por eso cuándo le preguntaban sobre la veracidad de dichos y aconteceres que Martínez soltaba acerca del fenómeno, respondió":

"Él dice que pertenecen a una novela, y yo soy historiador".

Otros cronistas menos contaminados por el desarrollismo han cuestionado el legado literario y conceptual servido por este hijo reprimido duramente -según confesó- por los padres en la infancia.

Su drama es que nadie le echó un salvavidas. Le prohibían leer y escribir. De manera que debió construirse empecinado y entre hurtadillas, en la mayor soledad. A ella y una especial ubicuidad ante los que mandan debe la posterior carrera periodística y sus intereses literarios. En cambio, la posteridad le deberá poco. Me viene a la memoria un breve artículo suyo en "El Periodista", dónde comparaba a Menem con Evita poco antes de que el primero orinase y defecase sobre su vida y obra una vez asumido el poder.

Así era de visionario Tomás Eloy Martínez, miembro de la mafia que dominó la literatura latinoamericana durante los últimos cincuenta años, cantando loas a García Márquez, Fuentes & cía. Otro escudero, desde luego, al que sus mentores, amiguetes (entre ellos el "pensador" Kovadloff) y amos, le agradecen con lágrimas de papel y garabatos de tinta los tantos servicios prestados.

Desde sus artículos de opinión el muerto respaldó a los generales y coroneles que sofocaron al país durante treinta años. Luego escupió discretamente sobre la tumba del menos asesino y su segunda esposa. Las restantes novelas y artículos pergeñados son olvidables.
Nunca dijo nada que sea merecedor de recordarse con unción. Es justamente lo que distingue a un autor verdadero. Y él no lo era. Sin embargo nunca, ni en su época de exilio y la de distanciamiento dejó el plumífero de pertenecer genuinamente al establishment.

Allí lo velan y por ahora recuerdan. Fue uno de los de ellos...