Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

sábado, 3 de octubre de 2009

ESPAÑA: LAS VERGÜENZAS DEL PAGO CHICO 1.

Félix Millet Tusell, Presidente del Orfeó Catalá y eje de una corrupta trama local, sombra que se cierne sobre algunos políticos vernáculos.

Hijo de un destacado comerciante y político franquista que le precedió en la dirección del Orfeó Musical, fundado por otro Millet (Lluís) desvió en su beneficio fondos públicos de la entidad oficial (dependiente de la Generalitat) por 3, 3 millones de euros, además de favorecer bajo tarifa a algunos políticos y formaciones locales mediante jugosas dádivas.

Nada de esto hubiese sucedido sin el auxilio de muchas complicidades. Hasta hace poco y pese a inmediatos antecedentes familiares que señalaban un claro mal ejemplo histórico, Millet se envolvió en los pliegues de la Senyera (bandera Catalana), siendo estimado como un venerable mecenas cultural. Gracias a sus manejos ensayando el "miti y miti" criollo o la "mordida" azteca, ciertos partidos se procuraron fondos que Millet fue otorgando calculadamente año tras año, a cambio de algunas "pelas".

Un prístino ejemplo de estas actividades lo brinda el trato del chorizo con el infumable Ángel Colom, ex independentista que integra hoy la plana mayor de Convergencia Democrática de Catalunya, el partido que fundó Jordi Pujol y comanda Artur Mas, siempre coaligado con la Unió Democrática, de Antoni Durán i Lleida.

Fracasado su emprendimiento en Esquerra Republicana, formación que casi hunde en compañía de la inefable Pilar Rahola, Colom se cortó fundando el Partido Independentista, de breve vida y cuantiosas deudas. Apurado por los bancos prestatarios, el ya convergente Colom pidió a Millet 12 millones de las antiguas pesetas, debiendo firmarle un recibo - documento delator de la chapuza que la justicia requisó entre otros documentos incriminatorios- por el doble.

Supuestamente, la mitad se destinaba a "temas culturales que afectaban vínculos de la cultura catalana con el exterior"; una especialidad del sujeto ya referida en este blog. El ex seminarista Colom no pudo justificar su firma una vez desenmascarado el patriarca cultural, aunque admitió haber recibido el 50% ante el acoso radiofónico del sagaz Manel Fuentes en Catalunya Radio.

Al parecer, a cualquier factura por servicios al Orfeó y el Palau (Palacio, su sede patrimonial y artística) la taraban sobreprecios impuestos por el mafioso Millet y sus ágiles dedos, saqueando dineros públicos y hasta incluso donaciones de particulares, interesados en el progreso cultural que supuestamente promovía la entidad.

La reacción de otros políticos catalanes y funcionarios no directamente comprometidos, es sospechosa. Condenan al ya autoinculpado Millet con cierta levedad, en nombre del catalanismo y la cultura. Tal es el caso de Durán i Lleida, respetable hombre público y miembro del Parlamento, declarando que "todos los partidos "se procuran donaciones particulares", sin especificar que las de Millet eran producto del saqueo.

En momentos que el Tribunal Constitucional se apresta a fallar sobre el delicado ítem de la vigencia de un Estatut Autonómico, votado por mayoría relativa en el pasado referéndum, el caso Millet cayó como un baldazo de agua helada sobre el calenturiento fervor nacionalista, presente en todas las formaciones locales, menos en el Partido Popular, contrario a un pliego que, según sus miembros vulnera la Carta Fundamental del Estado.

La crisis desatada afecta sobre todo a Convergencia i Unió, formación del centro derecha catalán, en su línea de flotación. Los favores de Millet a la Fundación Ramón Trías Fargas, conectada los discípulos de Pujol, fueron cuantiosas durante años (la cifra supera los 600.000 eruos). También una larga gestión autonómica del ex President que llegó a despertar suspicacias y hasta un fallido intento de encarcelarlo por parte de Felipe González en los años ´90.

A cambio se le concede el mérito de haber recatalanizado el territorio imponiendo por mayoría absoluta en los fueros la enseñanza obligatoria, en las esferas educativas primaria y media, exclusivamente en catalán, como forma de preservar el idioma local del abrumador bombardeo en los medios del absorbente castellano.

Ni qué decir de una lucha de clases amortiguada por esta identidad, hoy amenazada por una excesiva mixificación de valores propios que va, desde el autonomismo hasta la independencia, respaldada por el 30% de los ciudadanos.

La pregunta del millón que desprende esta penosa opereta de falsos patriotas, y políticos clientelares que agitan la pancarta nacionalista con el ojo puesto en sueldos y prebendas, es si la justicia removerá a fondo este estercolero, o en nombre del equilibrio autonómico entre la burguesía local y el poder central -presente en la coalición de "izquierdas" que gobierna mediante la Entesa (entendimiento) entre los socialistas y la esquerra (independentista o no) la Generalitat, controlando el Parlament-, eludirá el claro envite.

Mientras la tasa de paro desborda en promedio la del conjunto del Estado, no parece que la solución de la sagrada tapadera patriótica sea la más adecuada para quienes vivimos en Catalunya. En tiempos de Pujol la fórmula magistral funcionó a todo gas. Ahora, está por verse.

El amor por el "País" de algunos políticos y hombres públicos enmascara asuntos mafiosos. La democracia debe ejercitarse para destaparlos desestimando el "ull viu" (u ojo mocho) a la hora de poner las cosas en su sitio y a cierta gente en la cárcel.

Tarde o temprano así ha de ser, aunque muchos se empeñen en tapar sus vergüenzas con símbolos y chirimbolos seudo culturosos tan poco efectivos en épocas de crisis.

PD. Jóvenes nacionalistas han superpuesto a modo de respuesta en la calle que linda con el Orfeó, el retitulado del original Lluís Millet, ancestro de este otro, por Billet (Billete).




viernes, 2 de octubre de 2009

EL PUNTO DE INFLEXIÓN: LA HORA DE LA MENTIRA.


La Presidenta flanqueada por el gobernador ex kirchnerista, y la cuñadísima, igualita al marido.


Ayer la señora Fernández rechazó a la distancia los cortes de ruta de los obreros de Kraft.

Para salir en las fotos que difundieron las agencias internacionales sobre su escolta tutelar al depuesto Zelaya, o condenar al ministro terrorista (maquinador de la masacre de la AMIA durante la era Menem) de Ahmadinejad (títere a su vez de los clérigos iraníes de ultraderecha) no se privó de volar al Hemisferio Norte, exhibiendo progresismo a espuertas.

En cambio, ante la perspectiva de posicionarse ante la masiva movilización de los trabajadores que defienden sus derechos frente a la prepotencia e ilegalidad de la multinacional Kraft Foods -pitorreándose ante las resoluciones del temulento ministro de Trabajo, señor Tomada-, resolvió condenarlos sin desplazarse un kilómetro.

De repente, la dama se ha vuelto firme partidaria de la libre circulación de ciudadanos. Esta vez la apoyan los grandes matutinos que licenciaban los cortes de ruta de los sectores rurales.

La diferencia es clara. Los últimos servían a una causa reaccionaria aunque los pequeños productores llevaran razón. La patronal de Kraft, en proverbial actitud de clase, desconoce razones que la Constitución y las leyes de todos amparan. Han despedido delegados gremiales protegidos por el fuero laboral, junto a muchos activistas y obreros rebeldes. Son la vanguardia de un movimiento aguerrido que ocupó la planta de General Pacheco tres meses y hasta ahora no cejó en la defensa de sus derechos, sentando un precedente peligroso para el poder y buena parte de sus enemigos.

Lo señaló Moyano, perorando sobre la "ideologización de esa huelga", como si no conociésemos de sobra su ideología y la de los suyos.

El frente único objetivo entre los kirchner, los dueños de la tierra y los medios se ha plasmado en un periquete. Lo respaldan entre otros "humildes de la Patria" el mencionado gángster de la CGT, los funcionarios Daer, Delía, y probablemente Hebe de Bonafini, suerte de funcionaria "que se reiventa todos los días" según frase acuñada no hace mucho por la emperatriz del Bottox.

En realidad, Cristina Fernández define también su actitud de clase. Es una arrogante millonaria, socia nupcial y patrimonial de otro. Juntos han quintuplicado la fortuna inicial que acopió la usura, desde el poder. Es decir, han circulado libremente por multitud de negocios que la función pública facilita, aunque no proceda éticamente realizarlos; menos aún desde semejante investidura.

Los servidores públicos se han servido de los votos para perpetrar este atentado a la moral y la decencia de los ciudadanos desde cargos que no honraron ni honran, y ahora condenan la movilización de los que ganan apenas para vivir y reproducirse.

Dicen estos funcionarios y su corte de los milagros que son peronistas.

De los origenes de este movimiento a los días de hoy, las aguas bajaron turbias.

Según testimonia el pasado, el Coronel Perón se desplazó en compañía de su lugarteniente Domingo Mercante hasta Berisso en 1944, para respaldar las huelgas de los frigoríficos. Junto a Cipriano Reyes y muchos obreros recorrieron las calles encabezando la manifestación. Sus dueños, tan arrogantes (y anónimos) como los de Kraft Foods no daban el brazo a torcer. Los obreros y el "Coronel del pueblo" les ganaron la pulseada.

De Evita hay multitud de testimonios al respecto, pese a su actitud contraria al movimiento ferroviario, que al fin de cuentas era un servicio estatal pasible de ser utilizado por la vía del patriotismo.

El peronismo clientelar del presente dista de aquellos orígenes y muchas de sus tradiciones (mas contradictorias de lo que menta la leyenda).

La señora Fernández y su avieso consorte han manipulado algunas estos años, pero ante la emergencia de una clase obrera combativa temen el desmoronamiento del castillo de naipes montado en el último sexenio sobre las ruinas del menemismo y sus sucedáneos.

Una cosa son los antiguos piqueteros, otra una organización sólida templada en el combate fabril y la movilización callejera; contagiosa por cierto en un país castigado por una tajante división entre pocos ricos y muchos pobres.

Lo que abona el fértil territorio de una Nación es la justicia. Ahí está la raíz de lo "Nacional". Lo "Popular" es el factor interdependiente y por lo tanto no extrapolable; aunque algunos manumisos crean que la pancarta "nacional y popular" radica en las migajas ideológicas que les sueltan los transformistas de la política y la sociedad. Aquellos que salen al cruce de cualquier movimiento independiente. Lo hicieron tras el Cordobazo y la formación de sindicatos independientes de la podrida burocracia sindical peronista.

Los trabajadores de General Pacheco amenazan terminar con este paraíso de la gorronería y la explotación desde la dignidad de clase.

La Presidenta ha criticado al crítico cura Bergoglio, glosador de la miseria de las masas, definiendo su exclusivo pragmatismo para llevar a buen puerto el destino de los hoy excluidos por el sistema.

Desde luego, miente. En el fondo debe mentir hasta cuando dice alguna verdad. Pues a las verdades que no se sienten las desdicen los hechos.
La forma de combatir la contundente "realidad" de la miseria popular -o sea, "la verdad" única, según célebre frase del difunto Líder- es derrotando a los miserables. A todos. Por ahí se empieza.

Lo demás, se hace camino al andar.





domingo, 27 de septiembre de 2009

EL PUNTO DE INFLEXIÓN: LA HORA DE LA VERDAD.

Los trabajadores de Kraft Foods (ex Terrabusi) duramente reprimidos por los "cosacos", que descienden en ferocidad a los que comandaba el infame Coronel Ramón Falcón durante las movilizaciones obreras vecinas al centenario.
Ésta es la respuesta local del Gobierno peronista de Cristina Fernández a los derechos de organización sindical de la clase obrera argentina.
Podrá esta señora respaldar causas justas del exterior. Puertas adentro opera su instinto de multimillonaria adherida a la fórmula de pax social que Juan Perón instrumentó a lo largo y ancho de sus tres presidencias.
El poder, en clara sintonía con sus validos sindicales (léase la patulea gansteril que comandan Hugo Moyano, Rodolfo Daer & cía) ha permitido que un juez instruya gomas de bala y garrote contra los derechos democráticos de unos proletarios fabriles que defienden a la Comisión Interna de Reclamos designada según ordena la Ley, como vanguardia de su voluntad y el derecho a organizar la defensa de sus derechos, pisoteados mediante varios expedientes de despido.
Los límites del peronismo no han cambiado en lo sustancial. La catilinaria del millonario Moyano sobre la "ideologización" del conflicto- de tensión en aumento tras la negativa patronal a obedecer la conciliación obligatoria decretada por la cartera de Trabajo- contradice en materia de elección su propia ideología sectorial, y el pecunio mal habido, usurpando representaciones que no merece.
Los Kirchner -mandada y maquiavélico consorte-, se basan en gentuza que deforma los reales derechos de los asalariados y aquellos que exigen transparencia histórica, al prohijar liderazgos espurios.
Gente como D´Elía, la fascista y garante de ETA, Hebe de Bonafini (y su amante asesino), o Moyano, el antiguo delator de militantes fabriles por cuenta de José López Rega y las Tres A, retratan la afición de esta gente por el lumpenaje y los delincuentes en su administración de las clases bajas.
Para el pretendido guante blanco están ellos, requisadores de viviendas y licuadoras en el pasado, quintuplicadores del patrimonio desde el Estado sin la menor impudicia, pese a los veinte contenciososa abiertos en su contra.
Al menos Perón tenía a bien ocultar sus ganancias personales detrás de Jorge Antonio y sus tortuosos emprendimientos. Los discípulos en la cúpula del Estado proceden sin sus remilgos desde 1989, con Menem, Duhalde, y ahora.
Ha cambiado el condimento, no el pato de la boda: carne podrida para los asalariados y humildes de la Patria.
Los obreros de Kraft Foods peleaban por sus derechos y el remonte de un salario menguante.
En extraodinario desfile digno de la pasarela Cibeles, la titular del Poder Ejecutivo ensaya fintas justicieras lejos del pago. O sea, aplica el botox a las otras arrugas, menos disimulables.
Tierra adentro, en la Argentina real mandan los poderosos bajo su patrocinio oficial, travestido de causa "nacional y popular".
Los que creen que apoyar a estos farsantes -coquetos en política exterior y memoria histórica hacia canijos represores que en nada menguan sus negocios- debilita a la derecha, se equivocan.
El espacio real que separa al hoy deshauciado Menem, el crápula Mauricio Macri, el velocista Reutemann, el visir de Lomas de Zamora Duhalde o el transfuga Cleto, del presente Gobierno, se refleja fielmente en la represión a los obreros y el desalojo compulsivo de la planta ocupada.
Más allá de la momentánea felicidad que los embargue ante el traspié del enemigo, la emergencia proletaria es un hecho amenazante de cara al paraíso peronista. Así lo han demostrado manifestando su solidaridad los trabajaores de otros centros fabriles.
Pese al glosario presudodemocrático de Aníbal Fernández poniendo distancias con los rivales partidarios en el punto, la realidad se impone con sus apaleados y despedidos en Kraft Foods. La carga policial ordenada por un juez no esconde el respaldo gubernamental a la represión de este importante conflicto.
El punto de inflexión, que determina la hora de la verdad del kirchnerismo es ésta, por más que la derecha peronista y los "gorilas" de siempre clamen falsa justicia.
Si analizamos ciertos eventos con el corazón, concluiremos que, entre los resistentes de Honduras y los de esta factoría multinacional no abundan las diferencias. El ferviente deseo de justicia desconoce fronteras. Es una cuestión de perímetro territorial y derechos democráticos que en cada caso deben respetarse.
Quién se empecine en negarlos arguyendo el respeto a los viandantes ante cortes de ruta o espacios públicos vulnerados por los huelguistas y sus movilizaciones miente. Frente al Estado y sus aparatos los trabajadores operan buscando el suyo, pese a la vieja potestad del patrón. El temor del poder ante otro poder doble plasmado desde la base de la sociedad es revelador.
La democracia que cultivamos es por encima de todo un bien social. Quién lo niegue busca secuestrarlo en aras del propio beneficio.
Los Kirchner y sus gobiernos no respetan otra fórmula. Desde el considerable poder que de hecho concede el factor productivo a los que venden su fuerza de trabajo, estos mandones y sus aparentes opositores han dado con la horma del zapato.
Impensada y contundente como la vida misma.

sábado, 26 de septiembre de 2009

EL AYER Y EL ANTEAYER DE UNA OBRA.

La Corrientes del centro con el Obelisco al fondo, en panorámica de la revista "Life" lindante con Paseo Colón, durante los años ´40.
Biografiar a Perón significó para mí volver al ayer y el anteayer.
En uno había crecido y madurado desde finales del ´48 hasta el ´82. El otro debí imaginarlo entreverando recuerdos y relatos. Viendo una y otra vez las películas argentinas que desfilaron ante mi mirada infantil en los ya olvidados "Días de Damas", dónde las viejas cintas eran materia obligada, o repasando ejemplares de antiguas revistas, libros y periódicos que fui acopiando desde mis breves viajes a Buenos Aires y Quilmes, entre 1999 y el 2006.
Redactar "Perón. Luz y Sombras" fue una tarea apasionante, y significó a la vez un tour de force imaginativo, fundido a la documentación y grados de obsesión excluyentes.
El Tomo 1 resultó el más complejo pues, al arrancar con una muerte yendo al nacimiento para encarrilar la acción posterior, la situó en 1893, fecha del natalicio de Juan Perón. Combinar su infancia, juventud y la carrera militar con los avatares de su familia, los del país y el mundo comportó otro desafío. Yo, de carreras militares sabía poco. Sin embargo de lecturas mucho, desde los cinco años, de manera que investigué a fondo manuales castrenses, repasando especialmente los atenientes a Ejércitos suramericanos y las peculiaridades del criollo.
La cantidad de personajes secundarios que al comienzo desplazaban de la escena al primer actor amenazaban con dispersar su biografía, procediendo entonces a combinar los elementos de forma tal que, esa suerte de ópera caligráfica ensamblara la vida de un hombre con la marcha de su entorno geográfico y las influencias del extrarradio, poderosas tras la Primera Guerra Mundial y sus secuelas.
Los capítulos de "Interiores" resultaron en la emergencia una suerte de síntesis compiladora de anhelos, fervores, dudas, miedos y pesadillas que cuajaban con el proceder objetivo de algunos secundarios, y el de Perón mismo. Detrás contaba la selección de hechos y anécdotas que podía considerar claves en la vida del primer actor.
Hice uso de la psicología para interpretar comportamientos, fobias, manías, temores, y hasta el coraje o su ausencia. Sin embargo, no considero mis biografías una suerte de catálogo freudiano (aunque de hecho lo sea). Mandan la violencia de la Historia y sus circunstancias. Ellas operan sobre la condición humana y sus valores, sean buenos, regulares o francamente malos, partiendo de una base.
De mis estudios y ensayos brotaron diez veces más páginas que las finales. En el sueño -y a diferencia de lo que declara un miserable que intentó alzarse con mi labor- no me "visitó" Perón. Sí en cambio los renglones que me autorizaba una virtual duermevela. Soñaba con frases, diálogos y situaciones nuevas, corrigiendo algunas ya escritas.
De repente, a cualquier hora de la noche descorría las sábanas y tecleaba el ordenador en el episodio correspondiente para no olvidarme de nada.
Fue así durante algo más de un año, en el que un crédito bancario reemplazó la beca que precisaba y, sabía nadie me iba a dar (aunque me la brindasen formalmente).
Antes dije que este tomo inicial fue un esfuerzo imaginativo, pues finaliza en 1946, exactamente el 4 de junio, fecha en la que Juan Perón, ya General y Presidente electo por el voto popular, jura la Ley Fundamental en el Congreso nacional.
Nacido el 28 de abril dos años antes y en Catalunya, aún faltaban más de cuatro primaveras para que llegásemos a Buenos Aires con mamá y mi hermana, para reunirnos con mi padre, ya con trabajo asegurado.
De manera que, la atmósfera "tan verídica" que dicen he conseguido retratando aquellos años y los anteriores, es puro esfuerzo escénico orquestado por la pasión y mis hábitos porteños. A mi personaje, patagónico de origen en su infancia, le ocurrió otro tanto en Buenos aires.
Desde entonces, me atrapó para siempre la voluntad de narrar aconteceres, siempre y cuando me atrapen sus consecuencias dramáticas y, dentro de ellas, por encima de todas las cosas, el latir humano.
En el debut dramático de Eva Duarte, republicado hace unas horas en el post previo, puse mi corazón. También en la humilde infancia de Perón, y en algún que otro actor de mi ópera. Acompañándoles no podían faltar los proletarios ni su antítesis, los burgueses y oligarcas, o los variopintos jefes del Ejército.
El dolor y la muerte asoman de tanto en tanto en el relato. Estoy familiarizado con ambos por varias razones. Pero también despuntan en mis páginas sentimientos justicieros llenos de nobleza, e ideales que en ocasiones frustran tragedias inherentes a la condición humana y la insensata ambición de poder. A menudo, la historia de las naciones escenifica batallas constantes desarrolladas en su interior. Y Argentina, como tantos países de América Latina, fue pródiga en enfrentamientos y acontecimientos extraordinarios.
En la España próspera de los años ´90, distante del franquismo y la inmigración a un continente empobrecido, nadie quiso publicarme el primer tomo, por lo que decidí otorgarme otra beca, seguida de otras dos para el segundo volumen.
La venta de ambos saldaron mi inversión material, no la del tiempo empleado en escribirlos. A ése no hay fortuna que lo pague ni placer que lo mengüe. Por desgracia los libreros argentinos no prestaron mayor atención a los ejemplares que les llevé en los tres últimas visitas a Buenos Aires. Otros avatares previos a la publicación de la obra ya los he detallado en este espacio.
Ni quienes intentaron robarme, y los que ningunearon el valor de esta labor o fingen no darse por enterados, consiguieron doblegarme. Mi pasión por contar lo que debo ha crecido, contrariamente a lo que procuraron los ladrones y mercaderes de tres al cuarto.
La publicación de varios capítulos del primer tomo en el blog obedece al deseo de que vosotros, lectores de varios países cada vez más asiduos, me conozcáis, conociendo de paso la Historia Argentina y su político más importante del siglo XX.
Es mi pasión por el país de un joven Continente que me adoptó 33 largos años, y que jamás abandoné, pese a la aparente distancia de tierra y océano que nos separa, la que ha resuelto que algunos fragmentos de mi corazón, hechos renglones, lleguen hasta dónde ordenen sus latidos y el interés de mis visitantes ...
Buenas Noches desde el Mediterráneo.

jueves, 24 de septiembre de 2009

LA GÉNESIS DE UN LIDER POPULAR, RESPALDADO POR TRES GRANDES NACIONES.

El Presidente constitucional de Honduras, bajo la vigorosa protección de Lula en su embajada hondureña y el apoyo activo de Argentina y España.

El cerco se estrecha en torno al dictador Roberto Micheletti mediante dos poderosas pinzas; el creciente repudio popular y el clamor internacional, encabezado por los restantes países latinoamericanos; en especial Brasil y Argentina. De la partida forma parte destacada el Presidente español, José Luís Rodríguez Zapatero, el mandatario más izquierdista de la Europa actual, empeñado en que la crisis de su propio país la paguen los mas ricos.

En cuanto al audaz Lula Da Silva, patrocinador de un retorno efectuado sorpresivamente por el depuesto mandatario a territorio hondureño, se ha mostrado firme ante la pretensión de la dictadura considerando a Zelaya refugiado político.

"Es el Presidente constitucional y debe ser repuesto"- ha sentenciado amenazante el antiguo obrero metalúrgico y jefe del Partido de los Trabajadores; hoy exitoso mandatario del país más poderoso de América Latina.

De la señora Cristina Fernández, tantas veces criticada en este espacio, no puedo más que destacar su pareja actitud en el caso, prestigiando la política regional de la República, tanto aquí, como en las rondas que debaten en el G 20 las medidas globales destinadas a enfrentar coordinadamente la crisis económica mundial.

Los argumentos que sindican a Zelaya un instrumento geopolítico de Hugo Chávez quedan así desautorizados. Independientemente de los planes que lucubre al respecto el ex paracaidista y cuasi dictador velezolano, o las maquinaciones de Castro & cía, lo palpable del caso radica en la condena aplastante a métodos y sistemas que burlan la voluntad popular expresada mediante sufragio en el Continente.

De paso, la furia ciudadana en las calles de Tegucigalpa y el país todo ante la represión militar, los toques de queda dictatoriales y el creciente desabastecimiento de víveres y petróleo, precipitando el caos, generan junto a la resistencia numantina y valor personal de Zelaya (amenazado de muerte por los golpistas incluso en una embajada sitiada por la soldadesca), su liderazgo inmediato ante amplios sectores de la población.

A diferencia del encierro aquél del solitario coronel Juan Perón en la isla de Martín García el 9 de octubre de 1945, y el posterior 17 triunfal de su liberación de masas (semejante al retorno final de Hugo Chávez, repuesto tras el pasado golpe cívico militar "gorila" por sus oficiales leales en medio de una gran movilización popular), el Ejército de Honduras no está dividido, por lo menos hasta el momento. Tampoco los sindicatos industriales o campesinos desarrollan gran actividad en este pequeño y pobre país, en el que no faltan valientes ciudadanos que enfrentan los tanques y la metralla a pecho descubierto y la indignación con el puño y el grito en alto.

Sin embargo, la activa solidaridad de Brasil, Argentina,Venezuela y Costa Rica (en la persona del Presidente Oscar Arias), junto al pleno respaldo de la OEA y gran parte de los países que integran el consejo de Seguridad de la ONU, presagian el pronto eclipse del matarife Micheletti y sus guardias pretorianos.

No sé si Zelaya será Presidente en un futuro inmediato, pero su liderazgo de masas está garantizado; a menos que a Washington se le ocurra desgastarlo, como al haitiano Aristide o el más distante (y ya fallecido) dominicano Juan Bosch, aunque empleando lo que hasta ahora; es decir, al Obama que, pese a condenar la usurpación y bla, bla, bla, se niega a "apretar el botón adecuado".

En cualquier caso la piedra de amolar de los que mandan en el Norte se ha topado, de momento con Brasil y Argentina, dos importantes naciones que lideran el Sur en la iniciativa (secundados por la España socialista) mientras el polémico Hugo Chávez, que sin duda respalda con intención geopolítica y petrolera a Zelaya, da un paso al costado.

La suma de procedimientos benefician el objetivo de retorno a la Constitución en la República de Honduras, y el pleno Estado de derecho de sus castigados ciudadanos; sentando un precedente imposible de soslayar en el futuro.




miércoles, 23 de septiembre de 2009

ZELAYA: UN NUEVO "OPERATIVO RETORNO" EN OTRAS CIRCUNSTANCIAS

El Presidente constitucional de Honduras echando una sistecita en la Embajada brasileña, en Tegucigalpa, rodeado de los tanques y armamento pesado de un Ejército gorila; guardia pretoriana del usurpador y asesino Micheletti.


Las circunstancias políticas han cambiado en América Latina. A raíz de este retorno de Zelaya a territorio hondureño y aunque sea desde la extraterritorialidad que garantiza una embajada, viene a mi memoria el frustrado desembarco de Juan Perón en Argentina el 2 de diciembre de 1964, operado por oficio de los militares que entonces gobernaban Brasil.

Ellos, en combinación con sus pares de Buenos Aires y el gobierno "democrático" del radical Arturo Humberto Illia -elegido Presidente por muy pocos votos gracias a la proscripción del peronismo-, retuvieron a Perón en el aeropuerto del Galeao junto a su pequeña comitiva de seis miembros, integrada por cinco hombres y una mujer.

Luego, el ex Presidente, que entonces contaba 71 años, fue devuelto a Madrid, de dónde había fugado subrepticiamente en el maletero de un automóvil hasta el embarcadero de "Iberia".

Hoy es el Brasil democrático del ex sindicalista Lula Da Silva quien patrocina el retorno de Zelaya a Honduras, cobijándole en su legación,mientras exige con firmeza en el Consejo de seguridad de las Naciones Unidas su inmediata reposición en la presidencia.

La circunstancia no cambió empero, respecto de las fuerzas gorilas que reprimen a sangre y fuego las manifestaciones populares en Tegucigalpa, ni en lo que cuenta el respaldo -esta vez emboscado- del Pentágono, el CIA y la derecha (republicana y demócrata) de los EEUU.

Las relaciones comerciales de Honduras con los "hermanitos del norte" se cifra entre el 70 y 80 % del comercio exterior y las importaciones. Zelaya había virado hacia Venezuela ante la negativa de George Bush de otorgar nuevos préstamos al pequeño país.

La actitud de Barack Obama e Hillary Clinton condenando el golpe y llamando a la conciliación entre las partes no fue más allá de la finta.
En los EEUU, emporio mundial de la libre empresa, los moradores de la Casa Blanca no pueden enfrentar los pilares económicos y sociales que dinamizan el sistema (hasta los extremos que conocemos y padecemos). Si las dificultades a la hora de implementar una sanidad universal son tan grandes, qué no será enfrentar a los "amigos" feroces del patio trasero. Esos "hijos de puta" que Franklin Delano Roosevelt, el Obama blanco de los años ´30, reclamaba "nuestros".

En cambio, la actitud del modesto gobierno argentino fue concluyente ante el gobierno de este otro "hijo de puta". Y así lo demostró el viaje en primera fila de Cristina Fernández a Centroamérica, criticable por otras razones, no por ésa.

Con todo, hoy sirve para que la política exterior de la Casa Rosada hacia Micheletti haya contado en el ánimo de Lula, resolviendo acoger al Presidente Constitucional de Honduras contra viento y marea. Sin su firme intervención la movida de ficha no hubiera existido.

Llama la atención que en estos momentos el señor Joaquín Morales Solá, desde "La Nación" sostenga en farragoso bando que "La argentina quedó fuera de la agenda del mundo", aludiendo especialmente a las relaciones con España (y sus voraces monopolios).

Habla del suyo y los suyos (incluyo en el sector a la derecha peronista), que en nada se parece al nuestro. El suave Morales Solá -de prosa meliflua, extravagante y retorcida- conecta sin duda con el tan recalcitrante mundo de Micheletti, quién, dueño al parecer de alguna misteriosa bola de cristal, sostiene que Zelaya "puede quedarse años, si lo desea, en la embajada".

Cree que tiene años por delante, cuando en adelante le irán "pour derriére".

Con la mayoría de las naciones civilizadas en contra (menos Israel, sólo civilizada para algunas cosas) y América Latina repudiándole (excepción hecha del siniestro Álvaro Uribe Vélez, peón de Washington) poco le queda de usurpación, se reponga o no a Zelaya en el poder. La espuria maniobra electoral que prepara este malvado oligarca, que sobre las espaldas carga ya varios muertos desde el cuartelazo, de poco ha de servirle a los amigos y socios de siempre.

Los tiempos han cambiado; aunque el gorilaje sea el mismo y sus matarifes tan iguales a los que derrocaron a Pérón en 1955, vedándole el retorno a su Patria nueve años después merced al auxilio del General y dictador Humberto Castello Branco y el otro Humberto (también democrático, aunque en ocasiones, pese a lo que hoy se diga de él).




domingo, 20 de septiembre de 2009

LAS HORMIGAS GRITAN: PEPE MUJICA Y EL FACTOR DIFERENCIAL.

Pepe Mujica, madera de hombre tenaz y diverso con usina propia...
¿Qué diferencia el sentimiento de la suerte de tarifa plana que gastan muchos líderes de hoy?
Pongo dos ejemplos más o menos recientes que sembraron leyenda antes, durante y después de su paso por el poder. Como en el caso del Pepe Oriental y desde latitudes poco cercanas entre sí, el checo Vâclav Havel y el surafricano Nelson Mandela superaron mazmorra y el consiguiente pozo ciego al que les sometió el despotismo de castas, elites y tortuosas jinetas durante años.
Los dos últimos presidieron sus países sin cambiar los ideales. Hoy se los venera y respeta por su ejemplaridad, suprema; más aún si se la compara con los que llegaron detrás, y otros espécimenes que padecemos en las últimas temporadas universales.
No voy a reseñar la entrevista que por cuenta del diario "La Nación" de Buenos Aires le hizo a Pepe el periodista Ricardo Cárpena: bueno para políticos comunes y corrientes (salvando alguna excepción que ya reseñe en el blog) aunque insuficiente si se topa con cualquier inconformista de fuste.
Y eso mismo es Pepe, previsible ganador de las próximas elecciones a celebrarse en la República Oriental del Uruguay; la tierra del gran José Gervasio Artigas, caudillo de hombres libres.
Decía renglones arriba aparcar el análisis global de la entrevista. De la misma me interesa en especial el breve fragmento, revelador de una sensibilidad poco frecuente en los políticos de este siglo. Es el factor diferencial que separa lo poco util de aquello imprescindible.
Los Mitre imprimieron en letra pequeña estos renglones, como los mandamases acostumbran a hacer con las grandes revelaciones que no entienden ni quieren entender.
Yo en cambio, les doy la letra grande de los titulares.
Ahí van...
"En la cárcel me hice panteista. Siempre me gustó la naturaleza, pero una de las formas de combatir la soledad es tener algo vivo. Por eso en el calabozo descubrí que las hormigas gritan. Se las pone al lado de la oreja y va a descubrirlo. Llegué a tener 8 o 9 ranitas. Les ponía un vasito y se bañaban. Y unas ratas que venían a las dos de la mañana a comer pan."
A medida que los recorría una y otra vez me emocioné, pues yo también fui preso político. Si bien en otras condiciones y por más corto período, viví, encerrado al fin, con algunas cucarachas. Eran vecinas de cautiverio para las que reservaba algunas sobras del "rancho" en mi solitaria celda platense de la "Nueva 2", y desde entonces las considero dignas de respeto. Aunque las mantenga apartadas de la cocina y las sepa poco higiénicas, confieso negarme a pisar las que se cruzan en mi camino.
El largo encierro de Pepe fue de terror, en un pozo ciego desde el que su propia usina eléctrica supo hacer la luz. Defendía su vida empleando las vidas que había a mano, descubriendo sus gritos casi inaudibles, o brindándoles estanque diminuto y migas de pan. Eran sus camaradas en la lóbrega celda de aislamiento.
Hormigas, ranas, ratas, la fuerza de la Naturaleza en acción para alguien que se siente parte del hormiguero humano y precisa del agua, el pan y los gritos; sobre todo los de rebeldía ante la adversidad.
Como la del rebelde pueblo uruguayo, tan castigado por la crisis material, y de valores que procuraron hundir para siempre los tiranos en un pozo ciego, junto a este luchador indómito y viejo tigre de sangre caliente, dueño de enorme sensibilidad y pasión social.
Mañana, para desgracia de oligarcas y viejos opresores que juegan a demócratas de ocasión, Presidente del país más culto y democrático, señores míos, en la historia de América Latina...