Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

domingo, 1 de febrero de 2009

VERSIÓN A PUNTO DE CRIMEN 4

VERSIÓN A PUNTO DE CRIMEN 3

VERSIÓN A PUNTO DE CRIMEN 2

MARK KANE: VERSIÓN A PUNTO DE CRIMEN 1


A continuación, llega otra descompresiva historia de de Mark Kane, detective en Hollywood.

El placer de guionarla y devorar la puesta en página de Oswal integra mis remebranzas favoritas. La serie de Mark Kane es una cruza de la serie negra con las comedias musicales de los años ´30. El ritmo a dos manos funcionó a pleno en los 6 episodios, la tira diaria y los previos capítulos de su antecedente:Floyd Stark.

Hasta hoy la huella del personaje no tuvo seguidores. En España se la criticó mal a causa de la baja cultura imperante en los años ´80. Lo más avanzado entonces eran algunas historias de "El Víbora", junto a las reediciones de comics clásicos y los álbumes de importación. Exceptuando Torpedo 1936, cronológicamente posterior a Stark, contemporánea de Kane y escrita en otra clave, nada nuevo se vió bajo el sol.

Para mí, el sol sale todos los días aunque esté nublado. El placer de vivir supera en optimismo cualquier mal momento. Releer Kane me hace feliz, aunque mis urdiembres de hoy hacen que el dibujo imaginario corra por cuenta de mi letra pelada...

EL FALLO DE LOS JUECES SUPREMOS

La balanza de la justicia y una gran oportunidad


Ha sido volteada por el Tribunal Constitucional la insumisión ante la Ley de Educación para la ciudadanía, vigente sin remisión como materia de estudio en la enseñanza media. Mediando el fallo, se terminan las maniobras del Partido Popular en las comunidades de Madrid y Valencia.

No hay mejor noticia que ésta para la salud democrática de nuestros jóvenes alumnos en los institutos secundarios. En adelante, todo dependerá de los profesores y la orientación del centro que regula el funcionamiento de los correspondientes seminarios.

Mediante los textos oficiales (de impecable factura según la evaluación de alguien como Carlos Herrera, poco sospechoso de izquierdismo alguno), será dado explorar en la naturaleza de la democracia en el mundo moderno y su necesaria evolución en nuestra tierra.

Esta piedra libre es un desafío a la imaginación y la creatividad enfocando un tema que hasta hace no mucho se omitió en los programas de estudio.

Ante el fallo del TC, se me ocurren preguntas a deslizar ante mis amigos, los sacrificados y voluntariosos profesores de la secundaria, de cara a su posterior trasvase.

¿Cuál es el alcance de los derechos civiles en un Estado de derecho y cómo enfocar la diversidad étnica, cultural o sexual, y la necesidad de capacitarse para enfrentar un futuro que amenazan el paro y el atraso social que aún padecemos en España? ¿En qué forma asumimos los derechos regionales dentro de un compromiso territorial de unidad, y rechazamos la violencia para dirimir cuitas con el vecino de al lado, o los del territorio colindante?

¿Qué relación guarda la autoridad funcionarial con el voto y la participación activa (o pasiva) de los ciudadanos en el destino común de una sociedad? ¿Cómo ensamblar la iniciativa individual y la propiedad privada con el bien común y lo que es de todos?

Hay muchas cuestiones más que la creatividad de nuestros docentes no debe descartar en aras del humanismo, el bien común y la realización individual.

En medio de una gestión vacilante y contradictoria, el gobierno socialista ha impuesto dos leyes que quiebran el tradicional silencio sobre importantes asuntos. Una es la Ley de Memoria Histórica, la otra, ésta.

En un país huérfano de polémicas constructivas que permitan superar los restos del franquismo y la huella de la Transición, la Educación para la Ciudadanía constituye una herramienta formativa de gran calado en la construcción de una sociedad participativa y cualificada, que remonte los silencios del pasado y sus ecos del presente.

Los jueces, hoy al borde de la huelga y bajo el fuego graneado de la crítica social, se han mojado en lo decisivo. Una elite competente se construye a base de principios democráticos que no se queden en la superficie de las cosas. La formación juvenil, preparatoria del tramo universitario y profesional precisa de estímulos que mejoren la calidad de vida familiar y social.

La introducción de fórmulas progresivas que incluyan el debate y la polémica induce a ello, en tanto se integren a planes de estudio huérfanos hasta hoy, del humanismo que requieren todas las esferas de la vida social y productiva.

Sí, señores.

Pues hasta las manufacturas de mayor o menor volumen cuentan (o no), para bien o para mal de nuestra competitividad productiva, con dicho valor agregado...


EL PODER DEL CONCEPTO

El sobrio estilo ético de un gran comunicador


Existe un acabado vínculo entre el neurólogo y el periodista avezado. La supresión radial de Nelson Castro indica su peligrosidad para un pensamiento dominante hecho poder, hoy en declive.

A diferencia del academicismo algo plúmbeo de Mariano Grondona o el estimable discurso profesoral de Natalio Botana (un pelín demodée), el expulsado del etéreo paraíso populista y su poca tolerancia, rezuma modernidad, junto a un pasado coherente del que sus referentes liberales carecen.

El tono bajo y modulado en la voz de Castro, unido a su imagen aséptica, propia del médico que ausculta al paciente en pos del diagnóstico tras renovar su higiene cada hora, se funde a un mensaje democrático esencialmente creativo, por lo crítico y modular.

Para alguien cómo él, la democracia nunca termina de realizarse. Tal es su virtud...

Se me dirá que Perfil, Crítica, La Nación o hasta incluso Clarín (en su alerón disidente), cuentan en plantilla con solventes críticos del autoritario kirchnerismo, y es verdad. Pero entre Joaquín Morales Solá y Nelson Castro median el estilo sobrio y la humildad de quién lejos está de imitar malamente a Jorge Luís Borges sentado en un inodoro.

Si el estilo es el hombre, y éste no puede menos que reflejar en sus acciones fragmentos de su tiempo, el señor Castro viene a representar el futuro, proyectado desde la resistencia crítica.

Del término se apropiaron los discípulos de Perón hace ya muchos años. Pero hoy, sin Ejército que dicte las normas de comportamiento político ni márgenes de maniobra para afincar definitivamente el populismo y sus males, aprovechando la crisis moral y material de la República, se impone el desafío de avanzar en la democracia o convertirla en una machietta de comedia bufa.

Ante la alternativa que nos dispone esta suerte de Patio de la Morocha al revés (con cafishio incorporado), se saldan cuentas con Nelson Castro, un peligroso enemigo de la oligarquización política, bien conectado a su público en la radio, la TV y los periódicos.

No todos los que acometen la azarosa y esforzada tarea de criticar al poder cuentan con el talento necesario. Se me dirá que el talento es un factor agregado, y con ello acuerdo. Pero cuándo se posee y destina a causas justas, asume un indivisible primer plano. Edward Murrow- tan bien plasmado en Buenas noches y buena suerte- lo demostró hace poco más de medio siglo destartalando a McCarthy.

Nelson Castro pertenece a esa tribu, tan bien retratada por Dashiell Hammett y Raymond Chandler mediante sus tercos y audaces private eyes.

Un gran periodista equivale ni más ni menos que a éso. La diferencia radica en que no está solo. La siembra de su mensaje le torna invulnerable ante las tramas corruptas y las ambiciones imposibles de quienes procuran enterrarle en vida...




LA VOZ DE UN DEMÓCRATA EN EL PANTANO POPULISTA


Nelson Castro, periodista liberal cesado en Radio Del Plata por los Kirchner & asociados

Durante mis viajes a Buenos Aires escuché con atención los equilibrados comentarios de Nelson Castro sobre la actualidad nacional. También le disfruté en la TV.
Este médico neurólogo y periodista de cátedra fue implacable enemigo del menemismo y los posteriores desmanes de la administración De La Rúa.

A diferencia de los falsos liberales que acreditamos en España, Nelson es una pieza auténtica y casi única en la Argentina actual. La altura de los apuntes en este ejemplar culto e ilustrado, contrasta con la chabacanería facilona de los ujieres oficiales; mayoritarios en casi todos los medios, a excepción de los diarios La Nación y Critica, o las azuzadas ediciones de la editorial Perfil.

Por ello, su valor periodístico excede la mera crónica, erigiéndose por derecho propio en un docente de la democracia avanzada; la que hoy (ayer y anteayer) falta en su país.

Desde los albores y tránsitos del populismo kirchneriano, señaló uno a uno sus males, junto a la soberbia autoritaria que los mismos conllevan. Por eso horas atrás fue cesado en Radio Del Plata, propiedad hoy de esbirros afines al poder.

El matrimonio gobernante reitera con pelos y señales la tradición peronista de merendarse los medios de prensa, radio y TV. Si en los dos primeros gobiernos de Perón, Evita, Carlos Aloé y Raúl Apold eran los encargados de ejecutar (nunca mejor dicho) el procedimiento, ahora se encargan de ello la vasta legión de íntimos del Matrimonio SRL.

En vista de la desvetebración política de sus opositores, la miseria de un tercio de los ciudadanos (condenados a malvivir o robar) y la corrupción reinante en las esferas de la vida pública, las listas negras del ayer no son necesarias.


Basta que alguien con calidad moral y autoridad pública -como la ganada por el señor Castro durante 35 años de honestidad profesional- señale la hondura de las carencias sociales y políticas de la joven democracia criolla, para que los kirchneristas de este peronismo logrero y carente de compromiso social, lo echen de la radio.
No creo empero, que el señor Castro se rinda.

En una forma u otra su pluma, voz e imagen llegarán hasta sus compatriotas, señalándoles desde su autoridad moral y celo periodístico aquello que agranda el Estado de derecho, empequeñeciendo a aquellos que una y otra vez, intentan desnaturalizarlo en su turbio afán de perpetuación.