Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

viernes, 25 de abril de 2008

LECTURAS

Comento brevemente "El León de Hollywood"; un libro sobre Louis B. Mayer, el mogul de la MGM.

Esta biografía atiborrada de información es otro texto de Scott Eyman, conocido en España por el dedicado a John Ford.

Razonable calígrafo, el autor sirve a aquellos que se interesan en el viejo Hollywood. Fuera del tema, el tratamiento sobre el judío polaco Mayer es uno más de los que no pasarán a la historia.

Cuando se aborda a un personaje hay que mostrarlo vivito y coleando. Conseguirlo significa unir pasión documental a un cierto talento literario de corte dramático que desnude al personaje en cuestión.

En esta biografía, Mayer (alias LB) figura en cada una de las 700 páginas largas del mazacote, sin estar en ninguna.

Las sucesivas fases de su vida se funden a un anecdotario carente del menor salero. Eyman sabe contar cuentos aburridos con letra pasable. Su clara tendencia republicana inspeccionando al personaje (la tara aplicada a John Ford era idéntica) de poco sirve para explorarlo a fondo.

El foco sobre los actores de la MGM cojea del mismo pie, a pesar del nutrido anecdotario servido con cierta precisión, y las entrevistas del autor a algunas momias vivientes de la época. También colea su evaluación de Irving Thalberg, rezagado en potencia, según Eyman, al lado de la que sería una gigantesca figura de un magnate del cine -el ejecutivo mejor pagado de los EEUU en los años ´30- convertido en leyenda.

Creo que Thalberg, vástago norteamericano de una pareja de judíos suizo-alemanes, brindó a Hollywood y al sello del León mejores momentos que su jefe.

A diferencia del maduro chatarrero metido en el negocio en los tempranos años ´10, Irving era un gran lector con formación universitaria y le emparejaba en energía, pese a una salud endeble que apenas le permitió cumplir 37 años.

Su calidad intelectual aplicada por completo al star system impulsó, entre otras, las carreras de Wallace Beery, Spencer Tracy, Clark Gable, Jean Harlow, Robert Taylor, Joan Crawford, Norma Shearer, John Gilbert, Greta Garbo, los hermanos Marx y Lon Chaney.

El refulgente estilo Metro, respaldado por grandes secundarios, fue apuntalado por los lienzos de Adrian y los escenarios de Cedric Gibbons, impresos en celuloide por notables artesanos y guiones audaces (algunos francamente trasgresores en los comienzos del sonoro) hasta dónde la moral de Will Hays, Breen y las ligas de la decencia lo autorizaron.

A Mayer se le deben sobre todo los musicales de Arthur Freed, emprendidos cuando ya Thalberg criaba malvas. El viejo estilo de los años de oro se transformó en otro más convencional y hogareño, sin dejar de ser comercial. Mayer era el alter ego del Juez Harvey, el rendido admirador de mujeres como Greer Garson y la Kate Hepburn de las comedias con Spencer Tracy.

El control conservador y carrinclón de LB sobre la compañía se mantuvo hasta los años de posguerra.
Luego se entregó casi de lleno al estrellato y los relinchos de sus otros caballos de carrera.

El acopiador Eyman lo detalla con grandes dosis de monotonía; la misma que impera renglón tras renglón en esta correcta traducción impresa por Debate. Munida eso sí, de una hard cover oscura y su vulgar sobrecubierta; tan poco estimulantes como la propia noción que este común y corriente periodista norteamericano especializado en el cine, concibe de la naturaleza humana...




miércoles, 23 de abril de 2008

LOS BARQUEROS DEL VULGO

No son como los del Volga, finamente llevados al lienzo por el pintor ruso Ilya Efimovich Repin entre 1870 /73.

Los pobres barqueros eran bestias de carga. Éstos otros; los que mencionaré a continuación en sus esfuerzos mejor pagados, trabajan por cuenta de amos que les endulzan la vida y los latigazos, al precio de pelotear.

Escucho en RAC 1 al presentador Jordi Basté celebrando la Diada de Sant Jordi como marcando paquete en el hecho diferencial (sic), que nos hace supremos ante España.

El basto ejemplar, fomenta lo que el comentarista deportivo Antoni Bassas desde Catalunya Radio. O sea, que nuestra lengua sea una sola; la que parieron nuestros antepasados en los campos y torreones, o en los celebrados lances almogavares.

Cuantos menos contenidos culturales tenga, con mayor comodidad será empleada.

Así estamos...

En realidad, la mención del paquete no puede ser más demagógica (y machista).

La visceralidad de esta clase de nacionalismo, apelando al instinto de los bajos en desmedro de la razón, el equilibrio emocional y el respeto a la diversidad, transmite en un día simbólico para la cultura y la tradición vernáculos, su mensaje menos aceptable.

Este fascismo de andar por casa se extiende a otros territorios en palabras de Losantos y su troupe de remeros folclóricos.

Resulta que ahora, no antes, la miniatura exige democracia y primarias internas en el Partido Popular. De paso crucifica una vez más a Manuel Fraga, quién, imitando a Su Majestad (respecto de Hugo Chávez Frías) le pide a la acotorrada Aguirre que se calle de una vez.

Mientras tanto, desde CiU Artur Mas lanza un claro envite a Mariano Rajoy y su insinuado viaje al centro. Decidido impulsor del Estatut, Artur le exige que retire la querella contra el mismo, presentada por los legisladores del PP ante el Constitucional.

Parece lógico que nuestro centro derecha pida credenciales de autenticidad al temulento señor Rajoy. Si mal no recuerdo, hasta no hace mucho su formación seguía, guiada por su preclaro mensaje, la ruta que hoy reclama reemprender la lideresa madrileña, invariablemente aconsejada por su protegido Losantos, y el infatigable señor Ramírez.

El dúo comanda la versión mediática de los mentados remeros del vulgo.

Recordáis la musiquilla dramática de ¡Volga, Volgaaaa....! Pues bien. Yo la escucho mientras padezco las memeces reaccionarias de ellos y su tropa.

Para eso uno tiene un Blog.

Ellos anhelan una España Libre y Grande (no confundamos; es en ése orden); mientras, los otros mediáticos de nuestras ondas herzianas sueñan una Catalunya que marque paquete.

Son dos formas de remar desde, y para el vulgo.

Ese vulgo vulgar, tan grato al fascismo.


Pd. Mi observación de hoy la dirijo al Sr Germán Yanke, columnista del ABC y reciente víctima de la señora Aguirre en los cenagosos predios de Telemadrid.

Pues claro que sí señor: me alegra tenerle como lector. Descuide; mis comentarios circulan desde hace tiempo como pan caliente en varias redacciones. Ya era hora de que se enterase.

No es que usted amague reconocerlo, ¡qué va!

Pero se le ve...





sábado, 19 de abril de 2008

EL LIBERALISMO

Estoy harto de escuchar a intervencionistas perorando en supuestos términos liberales.

Justamente, una de las bases de la crisis que hoy amenaza descalabrar la economía europea -y en particular la nuestra- es el liberalismo económico, tan poco sujeto a los controles del Estado.

La burbuja inmobiliaria en los EEUU es resultado de esa política de laissez-faire a los especuladores financieros y su caprichoso manejo de asuntos que han escapado a cualquier fiscalización seria.

En España tanto el PSOE como el PP fueron liberales en esta economía, alimentada en su crecimiento por los bajos salarios y el turismo. Hoy Europa no levanta cabeza ante la desventaja de acreditar un euro claramente sobrevaluado que le impide exportar sus mercancías. Mi amigo, Eduard F., preclaro autor del Blog asociado a la Espada del Zorro, viene detallando con minucia las atrocidades que la libre empresa -más liberticida que libre- fabrica para el presente y el porvenir de la humanidad.

El liberalismo payasesco de Losantos, que tanto influye en Aguirre, es el que justamente precipita a Occidente en la noche de los tiempos. Y no sólo en materia económica. El desastre iraquí, y los tembladerales afgano y Haitiano demuestran que el Occidente desarrollado está mucho más interesado en mantener ejércitos activos, que en liquidar el hambre y la desigualdad en esos territorios.

Hay dos maneras de combatir el terrorismo: una radica en las armas, la otra en la inteligencia y sensibilidad que lleva a promover la dignidad universal como hoja de ruta. Para ello es preciso volcar tiempo, dinero y esfuerzos en la porción planetaria alejada de todo confort; aunque la seguridad de las armas no se deje de lado.

Los EEUU de Bush han gastado cientos de miles de millones en Iraq, agravando extraordinariamente los problemas sociales y étnicos que ya existían en tiempos de Saddam. Desde Israel y Colombia se procuran idénticos estropicios mediante los fuegos del cañón; al precio de convertir los alrededores en un pandemónium. Cuestan dinero, cantidad de vidas humanas, y lejos de resolver viejos pleitos suman otros nuevos.

Los liberales españoles integran la cúpula de casi todos los partidos; sean estos nacionales o regionales. Nuestro liberalismo oficial tiene límites precisos. Se podrán adoptar, por ejemplo, un gabinete con mayoría femenina, sin que la desigualdad entre hombres y mujeres, basada en la tradición y sobre todo en la desigualdad salarial, sean eliminadas.

El mentado liberalismo de la extrema derecha, madiática y política, requiere otro análisis. Lo que en nuestros liberales democráticos revela un costipado, en estos inquisidores vocacionales comporta un cáncer.
Odiar los mal llamados nacionalismos periféricos es desconocer la propia naturaleza de España. La misma es diversa, y por lo tanto rica en sentimientos que pueden ensamblarse, en tanto haya un mutuo respeto.

La condición liberal en estado puro recomendaría su práctica. A ella se arriman casi todos los partidos, menos el PP en la última etapa de predominio extremista y antiliberal.

Representante del sector, el torcido bufón de la Cope no es un liberal sino un autoritario nostalgioso del franquismo. Encarna una nueva versión del mismo adaptada a estos tiempos, sólo posible en la radio, algún periódico, y las prácticas mercenarias de unos cuantos calígrafos arrepentidos de su pasado.

Lo que en el sujeto -hoy acosado por comprensibles demandas judiciales- divierte a la clientela diaria, son sus extravagancias y frases; a menudo canallescas, otras veces menos; aunque siempre destructivas en su trasfondo e intención.

Es, convengamos sin duda alguna, quien mejor vacía el intestino ante un micrófono, hoy por hoy.

Tampoco un periódico como El Mundo nos procura otra fórmula. Simétrica postura desde el campus político asume, hambrienta de mando y potestades Esperanza Aguirre, escudándose en sus votos madrileños y el propio carácter sectario. El mismo la induce a liberalizar el comercio en Madrid, suprimiendo los feriados, y dejando a 200.000 empleados en la calle de prosperar la intención.

George Bush y el señor Aznar les inspiran las falsedades y dislates, semejantes o equivalentes en materia humana.

Debieran considerar que la era del primero finaliza encendiendo la mecha de una crisis mundial sin precedentes, y la del segundo -yerma en muchos aspectos- cumplió su ciclo hace ya tiempo.

De fortalecerse la sociedad civil, a base de cultura y mayor equidad social, a estos falsos liberales les aguarda el cadalso al final del camino.

Lo que para ellos será el olvido, para nosotros representará el fortalecimiento de la democracia.

EL CONTRAGOLPE

Mariano Rajoy habló claro y alto. Y en su mensaje, recio contragolpe destinado a afirmar su autoridad en el Partido Popular, ha sido más bien flamígero.

Los que quieren el partido liberal o conservador que recomiendan la Cope y El Mundo deben irse.

No los menciona expresamente; tampoco a Esperanza Aguirre, pero se trata de la candidata de esos medios; referente confrontado en la violenta campaña que han emprendido contra Mariano Rajoy.

Hace unos meses escribí sobre la probable escisión del PP tras la derrota electoral que ya anunciaban la larga guerra contra los mal llamados nacionalismos periféricos y el arrinconamiento del moderado alcalde de la villa madrileña, Alberto Ruíz Gallardón.

La coexistencia entre el centro derecha de Rajoy, el revalidado Gallardón, Arenas y el Presidente valenciano (entre muchos otros) con la extrema derecha de Aguirre, Zaplana, Acebes y Mayor Oreja, era una precaria circunstancia que tan sólo podía afirmarse derrotando al PSOE. Eso no significaba vencerlo en votos, sino en alianzas. Y el aislamiento al que había reducido la política de confrontación del PP con la mayoría de los votantes vascos, catalanes y gallegos impedía cualquier intento en tal sentido.

Los patrocinadores oficiosos de la señora Aguirre no lo creyeron así e insisten en desarrollar esta estrategia influyendo en el interior de esta formación; la segunda en importancia habida cuenta de sus diez millones de sufragios.

Puede que el señor Rajoy no sea el líder más impetuoso y carismático para enfrentar al Gobierno y su partido en los próximos cuatro años, pero en cualquier caso su actual poder de convocatoria y la clara tendencia inclusiva para con el centro derecha de su partido -presumiblemente mayoritario, hoy por hoy- garantizan la derrota de alguien como la musa liberal en el próximo congreso partidario.

Las chulerías más recientes de la dama, vertidas en clara sintonía con Losantos y el transformista Ramírez, han promovido esta definitiva respuesta, llevándola al borde del precipicio partidario.

Un riesgo que promoverá -de no mediar un retroceso táctico de la audaz lideresa y sus laderos- algunas expulsiones del campo de juego en los predios populares.

La extrema derecha de hoy, digna de un estudio psiquiátrico serio en plural y singular, no ha calibrado su verdadero poder. Tampoco el rechazo de los españoles a los extremos; patente en el vertiginoso ocaso suicida de su icono; José María Aznar.

Muchos de ellos pueden escuchar la Cope o leer El Mundo sin que a la hora de votar respalden plenamente sus contenidos.

O es que, quizá, la paranoia aislacionista conduzca a esta partida por el sendero de la amargura existencial, formando el partido residual que ni la emisora de los obispos y su pequeño monje negro, o el periódico de un ambicioso ególatra que hace rato perdió aquellos papeles que un día le otorgaron credibilidad, podrán convertir en otra cosa que una alternativa de la nada.


miércoles, 16 de abril de 2008

LO QUE FALTABA

Los problemas crecen. Al colapso vial y la sequera agregamos en Catalunya el fantasma de Chernobil.

Eso es Ascó. No en la consecuencia más devastadora, sí en la que podría significar.

De momento enviamos al análisis médico a los ciudadanos del bello pueblo del Tarragonés, cuidando de no atravesar los alrededores si viajamos en autobús o automóvil. Nos informan además, que se ha cesado el director de la central nuclear.
¡A buena hora mangas verdes!

La medida me suena parecida en lo tardía y chapucera, al semi trasvase del Ebro. Forma parte de este reino de la improvisación en el que vamos convirtiéndonos.

Fuera de un plan hidrológico serio y veloz, dadas las circunstancias, todo se hace en precario. El riesgo de un nuevo Chernobil en Ascó, debió haberse conjurado mucho antes.

¿A qué dedican sus esfuerzos nuestras señorías y señorones? A que seamos felices me parece que no. Piensan en ellos. En el cargo, el sueldo y las dietas; obsesiones maquilladas por un dudoso amor a la Patria.

La patria de uno puede ser grande, mediana o pequeña, y hasta si se quiere insignificante. No me refiero a su extensión territorial sino al bienestar de su población. Si el grado de bienestar colectivo es elevado, podemos estar orgullosos de ella. Si por el contrario pasa esto que nos pasa, con el insensato agregado de esta peligrosísima fuga radiactiva, empieza a invadirnos un sentimiento de frustración que va transformándose en ira pura y dura.
Ciertas torpezas oficiales ayudan.

En Vilassar de Mar el flamante gobierno de CiU echó su propia leña al fuego subiendo en un 30% el pago de las contribuciones. No nos explicó a qué se debe el aumento del afán recaudador ni su destino final. Suponemos que en teoría será el bien común. De momento, los carteles del SE VENDE proliferan como hongos en cada manzana sin compradores a la vista. Un año atrás casi no había ofertas.

Me pregunto cuántos de estos vecinos en apuros que intentan vender hoy su propiedad, podrán pagar la desmesurada contribución. Si la radiación nos mata, ciertos impuestos, unidos a esta rampante desaceleración económica, nos van matando un poco más.

Mientras tanto, el gasóleo, combustible de transporte mercantil, clave en la vida económica de este país, rebasa el euro con quince céntimos en tanto la canasta familiar amenaza con llegar al porcentaje local de nuestras contribuciones locales, sin que el Gobierno central ni la oposición expliquen cómo hacer frente a una brutal crisis económica ya admitida por Juan Carlos I (Jefe del Estado) en su último mensaje.

Espero que la contaminación en Ascó sea nada o casi. En sí misma ya es una tragedia. La otra contaminación, provocada por la imprevisión e incompetencia de nuestros funcionarios y poderes (incluido el judicial en sus recientes expresiones, liberando alegremente peces gordos de la delincuencia económica o violadores y asesinos que actúan impunemente), presagia malos momentos para el pueblo llano.

La desgracia de Ascó es la que faltaba para llegar a estos extremos tercermundistas.
¿O es que en realidad nunca hemos escalado otra posición, más allá de la apariencia que ofrece la estadística?
El desarrollo verdadero de un país se mide por estas cosas...


lunes, 14 de abril de 2008

EL MERCADER DE CABALLOS Y EL ROJO

Reproduzco el cartel de estreno de Brute Force (o Entre rejas) y la carátula del VHS editado en Buenos Aires, para de paso insertar un diálogo de Jules Dassin con Louis B. Mayer, el mandamás de la MGM, fechado en 1944.
Entonces Dassin llevaba un año sin rodar una película en el Estudio que lo tenía contratado.
Él y LB no congeniaban desde que el otro se enteró que el prometedor muchacho era izquierdista. Pese a ello, le pagaba su talón semanal, según estipulaba el contrato.
La reunión, concertada por el componedor Howard Strickling, se concertó en la suntuosa oficina
del pequeño y ventrudo magnate.
Muy distendido, Mayer empezó hablando de sus caballos favoritos: los cuidaba y enjaezaba en su millonario aras con la delicadeza que destinaba a sus mejores contratados en la compañía.
-Hace tiempo tuvimos un problema con un jaco extraordinario que batía marcas en la pista de Santa Rita. Resulta que le crecieron los huevos como si fueran pelotas de fútbol. No sabíamos qué hacer, hasta que se me ocurrió algo que puso fin al drama.
Entonces jóven y brioso, Dassin enarcó una ceja y sus ojos centellearon.
-No jules, muchacho; no lo maté. Valía 100.000 dólares y los multiplicaba a menudo. Además, yo le amaba. Y ahora, que vuelve a ser mi campeón, le sigo amando como en plena desgracia. Así soy, y lo sabéis muy bien.
Strickling y Dassin guardaron conveniente silencio.
-La solución fue otra: lo castré... ¿comprendes?
-¡¡Viejo hijo de puta, mis huevos no!!
Mayer permaneció impasible y con gran parsimonia dijo.
-Ahora sal de mi vista, rojo de mierda...
Jules Dassin se fue a la Universal, donde realizó Entre Rejas y La ciudad desnuda para el productor Mark Hellinger, otro rojo de mierda. Darryl Zanuck no era rojo pero apreciaba al Dassin ya exiliado en Londres. La consecuencia inmediata fue La noche y la ciudad. Años después llegó Rififí.
Mayer murió en el olvido. Dassin fue enterrado con honores por el gobierno griego y es considerado uno de los creadores del Séptimo Arte que no dobló el estómago ante el macartismo.
Sus mejores películas siguen vivas...

jueves, 10 de abril de 2008

UN BELICOSO EJÉRCITO DE LIBERALES

Los encuadra en sus columnas ese engendro parido por arrepentidos que se llama Libertad Digital.
Para ellos Charlton Heston era un liberal fino y sensato, John Wayne otro. No pueden faltar Ronald Reagan y el Terminator Schwarzenegger en el catálogo Hollywoodense de hombres libres del polvo y la paja que desprenden las contaminantes izquierdas.
En el catálogo liberticida de rango histórico figuran Ayn Rand, Joseph McCarthy, el Winston Churchil más anticomunista, Douglas MacArthur, y ahora el impopular halcón tejano George Walker Bush, héroe de la Casa Blanca que fabricó por arte de invasión y en un pispas su propio millón de cadáveres.
Lo procuró en el Cercano Oriente, no en Arizona o Wisconsin, claro...
Los mandatarios israelíes son otra columna de Occidente para estos apologetas del defensismo a ultranza. Curiosamente, casi todos ellos eran marxistas o rojillos en su remotísima juventud. Apoltronados en el bunker de la extrema derecha simplifican la Historia tan mal como antes.
Si en el pasado demonizaban a la burguesía y el imperialismo, ahora cargan las tintas sobre cualquiera que no acuerde con ellos. En primer lugar, se auto titulan liberales sin parecerlo un ápice. Sus ídolos de entrecasa tampoco lo son. ¿Qué tienen de liberales José María Aznar o Esperanza Aguirre? La FAES o Telemadrid lo detallan puntualmente; Ramírez lo expresa embobado ante Esperanza en una instantánea que su periódico publica hoy.
¿Liberales?, na de na; o si lo prefieren, res.
Una vez reelegido el pérfido ZP, todos ellos van a la greña con Mariano Rajoy. Le ponen palos en la rueda sin necesidad alguna, pues para ponerlos, él se basta y sobra. Salir de la sombra de Aznar no es fácil. La Aguirre insiste en permanecer bajo el paraguas. Más allá de un programa que no despunta en el horizonte, se abren incógnitas para el destino de una derecha que intenta liberalizarse sin tener claro un liderazgo y su hoja de ruta.
El margen de maniobra centrista se proyecta estrecho entre las pendulaciones del PSOE. Losantos y su patulea claman contra las de Rajoy, asociando el beneplácito de sus oponentes ante el giro insinuado. Sostienen que las lisonjas de Prisa y el ascenso de Ruíz Gallardón en la estimación partidaria reflejan una mala táctica que debilita a la derecha española en su conjunto.
O sea, que si no estás conmigo, estás contra mi; frase más propia del liberalismo hitleriano que de una lógica democrática.
La lideresa de Madrid insta a debatir un programa. Justamente el suyo -impreso y propalado todas las mañanas por su gabinete mediático de facto- fue el que condujo al aislamiento territorial y la consiguiente derrota al Partido Popular.
Pero así son de insistentes estos "liberales". En ninguno de sus bandos asoma sensibilidad social alguna. Los pobres les importan un carajo. En palabras del cruel Aznar, son "los que se jodieron" y se joderán.
Hace unos días uno de los manumisos menos destacados y más reptantes del grupo, mendicante de la prosa al que ni siquiera le publican la foto, sostenía en una pringosa reseña dedicada a otro de su especie.
"Porque en la vida no hay humor: el humor es un comentario, un escudo para que lo real duela menos".
En los artículos de esta gente -el susodicho es un gran admirador de la FAES (y sus presupuestos)- campea esta repugnante noción de la existencia. El pretendido escudo que les defiende de lo real no les protege de sus propias miserias. Lo demás es una fantasía autocomplaciente que justifica cualquier lucubración intelectual, esgrimiendo una escala teórica que va desde la mera pendencia hasta la justificación del genocidio.
La alegría y la fraternidad sólo caben como anécdota del fracaso irreverente de los sentimientos humanos. Con el sansonete justifican su egoísmo enfermizo y el concatenado odio al prójimo.
Recuerdo otro apunte del referido apologeta del liberalismo light, comentando una escena de I compagni (Los compañeros), el extraordinario filme de Mario Monicelli sobre una huelga turinesa en los comienzos del siglo XX. Entonces extrapolaba el fragmento en que un infeliz, sumergido en la más absoluta miseria de su barracón, con mujer y catorce hijos famélicos, se negaba a secundar la movilización de sus compañeros.
Armados con garrotes, éstos se conmovían frente al cuadro.
La escena -que reflejaba la humanidad de los pobres ante otros que lo son más- sirvió al comentarista de LD para justificar que la miseria no fabrica los cambios sociales, y menos aún la Revolución.
Es lo que -lejos de entender el mensaje objetivo que transmite la escena- resaltó del filme, porque coincide con su filosofía de arrepentido.
La mala conciencia intenta universalizarse echando mano de todos los recursos. Para estos señores comporta un hecho trágico proyectado a otros.
Más bien lo trágico está en ellos, por lo que transmiten y perpetran sin que les tiemble el pulso ni les falte un acento.
La moral une a los individuos. Si el contenido de esa moral es positivo, la fusión es creativa. Si no, consiste en una asociación mafiosa, y por ende sectaria. Parece lógico el pesimismo estructural de quienes ven en la humanidad una realización selvática, donde el hombre es lobo del hombre, desplegando la ferocidad del propio instinto con absoluta desvergüenza.
Podrán vestirlo de liberal, pero la precariedad de la prenda desnuda la naturaleza tenebrosa de quienes la visten reflejando un falso sentido trágico de la vida.
Esta gente idolatra en el fondo ídolos crueles.
En Jorge Luís Borges el disfraz empleado era casi perfecto. El respaldo incondicional a Pinochet y Videla acabaron deshilachándolo ante el mundo. Resultó que en La Historia Universal de la Infamia él mismo tuvo su poltrona.
Y ahí se quedó, venerado por los que nada tienen que decir de humano y solidario, este hábil calígrafo del desamor y el pesimismo existencial.
En otros casos -como los del pequeño escritorzuelo resabiado y su amiguito de las Pampas- asoman la mediocridad de un estilo común y su mensaje, invariablemente envenenado.
Amiguetes o patrocinadores aparte, ni uno ni otro tendrán constructivos lectores, ni se les recordará cuando se les pierda de vista en la escena planetaria.
Son monotemáticos y especialmente aburridos. Aman la superficie de las cosas y a ellas, verdades heladas, tan falsas como carentes de toda emoción, les ofrecen sus patinajes caligráficos; meras cabriolas para ganarse el pan, pagar la deuda de anticipos con el agente literario, o engordar la vanidad.
Detestan el populismo de Chávez o la opresión castrista, y adoran a Uribe Vélez, cerrando los ojos ante sus escuadrones de la muerte y la miseria del pueblo colombiano; o para variar, la del palestino. Las naciones de España comportan sus blancos de ataque más frecuente. La diversidad es un fenómeno desconocido para quienes niegan el sentimiento de comunidad y pertenencia. Losantos nos quiere a todos de Teruel. Otros ni siquiera tienen patria, o se inventan una sionista y likudiana en Israel, pese a no ser judíos y residir entre nosotros.
En Libertad Digital -cuya licencia de emisión deben Losantos y Alberto Recarte al magic touch de la señora Aguirre- y en todos los medios a su alcance (que no son muchos), los belicosos amantes de la libertad (en su versión Digital) funcionan, renglón más, renglón menos por un igual. En la tarea hay uniformidad y unanimidad vertical, de arriba hacia abajo, como en la vieja mili del franquismo.
La variante de machacar, consiste en seguir machacando sistemáticamente a quienes no opinan como ellos.
Éstos, señoras y señores, son los "liberales" nuestros de cada día; los de España y allende los mares.
En los inicios del siglo XXI, el ejército de falsos liberales actualiza la vieja estirpe reaccionaria de Occidente.