Lo bello es noble, digno y eterno si viaja al corazón del hombre

martes, 11 de marzo de 2008

A REY MUERTO, REY A ENTRONAR

Hablo de sentar en el trono al otro u otra que la derecha española y sus sirvientes mediáticos coloquen en el tablero; alineado junto a sus peones, alfiles, caballos y torres negras.

Ayer cargó contra lo que queda de Mariano Rajoy el que apuesta primero. Tratándose de un juego que requiere previa campaña, el intrigante no parará hasta conseguir el candidato que se ajuste a una serie de acuerdos entre él, los obispos, la COPE y los recalcitrantes del Partido Popular.

Hoy reiteró la apuesta junto a otros directores de hojas a juego, en el espacio del pequeño César.

Todos se deshicieron en elogios dignos de un funeral. La conversión en procer le llegó a don Mariano, cómo llega siempre tras el gran batacazo.

Solícito ante quien admira, Francisco Marhuenda -nuevo director de La Razón- fue el único en farfullar su conversión en CID para la nueva batalla.

La cosa mueve a risa.

Con un cadáver político no se ganan batallas. Sólo admite la liturgia del recuerdo magno y las secretas voces, comentando sus torpezas y el consiguiente ridículo.

La apuesta mayoritaria en esta tropa de corsarios, sigue la moda de escoger mujeres poderosas. A tal fin despliega El Mundo de hoy el cantar de cantares de un mediocre escriba, financiado por la Comunidad de Madrid en los espacios de última hora del canal autonómico.

Las Noches Blancas asoma en pantalla de Telemadrid sobre el tránsito de jornada; instante propicio para que los insomnes cambien de cadena, o los que se levantan para el último pis vuelvan a dormirse, pasando de él una vez aliviada la vejiga,

En su columna de hoy, titulada Shakespeare, el señor Fernando Sánchez Dragó, conocido troglodita, glosa la supuesta grandeza de Esperanza Aguirre, la aspirante a Tatcher de España. Tan liberal (sic) como él. No contento con ello, mezcla las urdiembres y personajes del Gran Bardo con Santa Teresa e invectivas dirigidas a ZP (el peor presidente de España, según refiere).

No me he puesto a pensar cuál mandamás fue el peor, en los años nuestros de la democracia. Pero ahora que el tío descorcha la polémica con tan mala folla, sugiero que nadie como José María Aznar para alzarse con el merecimiento.

Por desgracia para Dragó y otros dragones de mechero, mucho me temo que Josemari, el de mostacho decolorado, delicados sweters rosados y melena de pueta(en la crítica voz criolla), jamás retorne a La Moncloa.

En su último trabajo, este taquígrafo de extravagante y vacuo estilo ha descalificado con su habitual ingenio de segunda clase a los españoles. Postrado de admiración ante un cutre espumarajo hecho libro, el poco pulimentado Miguel Ángel Rodríguez (eterno portavoz del devaluado Aznar) lo tildó de españolazo, cuando Jordi Gonzáles les juntó en La Noria.

No pertenece desde luego Dragó, a la clase de españolazos que el domingo manifestaron su voluntad, reeligiendo a José Luís Rodriguez Zapatero.

Pero en el fondo, la opinión de la mayoría le importa un pimiento a este orientalista pentagonal. Pronto -nos aclara- se irá de paseo a África, y luego a la India (por desgracia con pasaje de vuelta).

Antes de pergeñar la referida columna, seguro que uno de mis predadores más obsesivos, le habrá dicho.

"Léete el libro que me envió este individuo. Vincula a Perón con las tragedias de Shakespeare. De paso revisa su Blog. Tiene algunas ideas. Hace unas horas definió monclovitas a ZP y Rajoy. Quizá te sirvan esta clase de ocurrencias. Eso sí, comprobarás que de liberal no tiene nada."

No en su versión. Desde luego. Soy más honesto y mejor persona que los maquinadores, sus paniaguados, y los rezos murmurados a coro junto a Rouco Varela y sus acólitos desde el 2003.

Además, desde mis libros y artículos he colaborado para que vuestros falsos heraldos de la libertad mordiesen el polvo el domingo pasado.

Y la verdad, es que lo conseguimos. Se xodieron, a pesar de los rezos y los votos en contra.

Lo reiteró sin exhabruptos ayer ZP, cuando le preguntaron qué opinaba sobre los rezos conferencistas, redoblados en la víspera del domingo.

"Ellos confiaban en los rezos;yo confío en los votos."

Ahora, caballeros, a lo vuestro, que viene a ser lo de siempre. Eso sí, de liberales, nada.

Así lo explicita una vez más la página que hoy dedica El Mundo al recurrente "esclarecimiento" del 11M...



lunes, 10 de marzo de 2008

EL NACIONALISMO REGIONAL BAJO LLAVE

La tiene el Gobierno desde ayer.

Exceptuando a los salvajes que convierten la idea de nación en otra de crimen, los nacionalismos regionales permanecen bajo control. La aplastante victoria del PSC y en menor medida los socialistas vascos sobre ERC, CiU y el PNV manifiesta el cambio de rumbo.

Los sufragios que les refrendaron con nueva presencia en las Cortes garantizan a ZP tratos menos ríspidos que los previsibles, de haberse impuesto las formaciones ajenas a las colaterales del PSOE.

Si desde 1982 el PSC no conocía esplendor semejante,¿quiere decir que la Historia retrocedió un cuarto de siglo?

He vivido en territorios que no sólo volvieron a lo peor del pasado; lo superaron en miseria y horror.

Aunque el ayer se duplicarse, la situación de Catalunya y su claro ejemplo -el más destacado en significación por la fuerte tradición soberanista que impuso en su momento Jordi Pujol- revelan un retorno a fórmulas que compatibilizan la idea de España heredada de la Transición, con los avances autonómicos.

En otra medida lo mismo sucede en el País Vasco; aunque sin punto de comparación, a pesar de la virtual desaparición de Eusko Alkartasuna.

Donde vivo acaba de hundirse ERC, mientras, como apunta hoy en Público Ignacio Escolar, toca techo y suelo a la vez CiU. Los jóvenes votantes, algunos de ellos desengañados del oportunismo independentista, enfilaron en otra dirección.

La sujeción del voto nacionalista al socialismo representa un peligro que el unionista Durán i Lleida, católico y conservador, ha señalado esta mañana en su comparecencia ante la prensa. No hay que olvidar que la distancia de ocho escaños obtenidos por el PP y los once de la coalición, es de sólo tres.
Consciente de ello, el jefe unionista tendió un ramo de olivo a lo "rescatable" de ERC, reclamando elípticamente a el retorno al catalanismo y su cuna política, ante el cierto desbande que augura el reciente trasvase de votos al PSC.

No es nueva esta oferta, desde siempre resistida por el funcionamiento asambleario y la estrategia de frente parcial con IC y los socialistas vernáculos, desarrollada por el tándem Carod/Puigcercós.

De aceptarse hoy, a más de sepultar el Tripartit, lo que queda de la rodada independentista en la víspera, resultaría absorbido por el debilitado nacionalismo de centro derecha, ayer hegemónico en la lid autonómica.

La plana mayor, acosada por la disidencia intransigente desde la integración al primer Govern, no puede aceptar aquello que rompería definitivamente la maltrecha formación.

En realidad, ERC no pasó de desempeñar un papel ambiguo, oscilando entre la ruptura y la integración, para replegarse a esta última en los momentos decisivos.
La sensación de fragilidad, hoy más palpable que nunca, partió de una mala estrategia, acentuada por las torpezas de Carod y el resto del equipo.

No me refiero al sonado episodio del cava, sino al concepto totalitario, plasmado en asuntos diversos. A las multas por los carteles que tanto daño nos hacen -evitadas escrupulosamente durante los mandatos de CiU-, junto a los trámites inacabables practicados con comerciantes, empresarios (y hasta con la quejosa propietaria de un circo ambulante), se sumaron los intentos de rigurosa manipulación, desplegados por el señor Tresserras desde el área cultural (ya criticados en este blog). Comentario aparte merecen los viajes del señor Carod a Perpignan (tomándose el cafelito con ETA) y Escocia (departiendo con el correspondiente colegui independentista), o las algaradas de compadre ante las cámaras de TV y los periodistas.

Las tropelías verbales de Joan Tardá en Madrid prolongaron la sensación de incompetencia que muchos españoles -y sobre todo los votantes catalanes-, percibieron del equipo dirigente y sus funcionarios públicos; imposible de modificarse pese al buen oficio y la templanza observada en el último instante por el cap de llista Joan Ridao.

Al comportamiento inmaduro en esta elite de aparatchiks impacientes, se sumaron los desmanes juveniles de sus niñatos; apenas sancionados en alguna ocasión con una separación partidaria light.

En marco muy alejado de ese caos observamos a CiU; formación seria de centro derecha, con larga tradición gubernativa y buenos gestores en varios ayuntamientos.
Sin embargo, recién con la crisis de Cercanías y los desastres en la planificación del AVE o las carencias del Aeropuerto del Prat se destapó la formación, en la persona del moderado Artur Mas.

Tanto él como Durán salieron a terciar ante las contradicciones del Tripartit y la cierta incompetencia de Montilla. En un primer momento, el derecho a decidir, alzado con vigor por Mas, pareció cobrar envión de masas. La realidad posterior ha desnudado, empero, la real ausencia de un programa capaz de atraer los votos perdidos en las pasadas generales.

Durante la campaña de CiU, un amago de tragedia y cierta imprudencia verbal trabaron la captación de los viejos y nuevos votantes. El cáncer pulmonar del señor Durán -extraordinario luchador y cabeza de lista- se conjuró a tiempo.

Pero el [lógico] rencor de Mas [gran împulsor del nuevo Estatut) ante las falsas promesas de ZP, y su frustración de candidato más votado dos veces en autonómicas de las que resultaron beneficiados sus rivales del PSC, junto a ERC e IC, le llevaron a que saltara la liebre antes tiempo, condicionando un futuro pacto de gobernabilidad entre PSOE y CIU, a la supresión del Tripartito por contrapartida gubernamental.

Semejante error, perpetrado ante luz y taquígrafos, fue mal recibido en Catalunya. No de balde la coalición, desgastada por veintitrés años de poder, había perdido la mayoría absoluta, y luego la Generalitat a manos del Tripartit; una de cuyas formaciones constituía, en realidad, una herencia autoritaria no deseada del pujolismo.

Las elecciones de ayer sitúan al PSC en el centro neurálgico del nacionalismo catalán. Cabe señalar que este referente de las generales no tiene por qué transladarse con pelos y señales a las autonómica; aunque marca una incuestionable tendencia emocional. Es imposible negar que, por más autonomía operativa que pretenda reflejar, esta sucursal del PSOE se vincula mas íntimamente al destino de España que los catalanistas puros; representados en Convérgencia por el blindado hijo de Pujol.

El mestizaje de tinte liberal, pese a sus credenciales nacionalistas, no sólo beneficia al honorable Montilla y varios integrantes de su equipo, sino a la concepción política; de inamovible marco estatal aunque voceros del Partido deslicen lo contrario. En cualquier caso ZP se mostró tolerante con las autonomías. La sanción de nuevos estatutos -pese a que el nuestro esté semiparalizado aún- favorecieron su imagen ante la izquierda y muchos nacionalistas, restando márgenes de maniobra a las otras formaciones ante la dureza españolista representada por el PP.

Los votos de ayer y el fruto de 25 diputados sobre 47 escaños a cubrir, demuestran que los ciudadanos catalanes con derecho a voto (y el de amigos inmigrantes que aún no votan pero aconsejan) prefieren las realidades antes que los discursos patrióticos. El revalidado Presidente y sus conmilitones locales prometieron realizarlas en su gran mayoría. Y a pesar de no haberse lucido en el Tripartit, insisten en el propósito.

Los avances liberales en materia de sexo y los de atención a incapacitados, junto a la suba de las pensiones, y otros beneficios sancionados en el concierto estadual, así lo sugieren.

De aquí hasta su realidad palpable entre nos, el papel del viejo nacionalismo será destacado, en tanto ayude a gobernar a unos y crecer a los otros. De implicarse en lo último, las chances de supervivencia no sujetas al carro de los poderosos serán una realidad; democrática y por sobre todas las cosas necesaria.

Pero si cómo dijo esta mañana el desencantado Durán, la disyuntiva fuera socialismo o nacionalismo, oponiendo el progreso social a la machacona realización nacional en vez de unir los vectores en un sólo haz, perderán la partida y todas las llaves del claué catalán, los que ya una vez olvidaron, embriagados por una transitoria perpetuación de poder, el necesario equilibrio de los factores de producción.






domingo, 9 de marzo de 2008

LA DERROTA DE UNA ESTRATEGIA

Es la de la derecha española; en concreto del Partido Popular y la continua carga lepenista.

Creo que la previsible victoria -aunque no abrumadora- del PSOE con quince escaños más, brinda una enseñanza importante: los españoles, integrantes de una sociedad civil poco politizada, son lo suficientemente juiciosos y equilibrados para irse politizando a paso firme.

Esto nunca lo dudé por una razón: hablo con la gente.

Si os fijáis en mis sucesivas columnas, veréis un ataque sostenido a la linea de flotación extremista, representada por los mediáticos y clérigos que, junto a Aznar y sus vínculos supranacionales, controlaron el timón del Partido.

En ralación a Catalunya, mis ataques a la dirección de ERC -en especial a los exabruptos de Carod Rovira- señalaron el mismo obstáculo para la confrontación seria y templada; aquella que devenga fruto público, entre contrarios.

El que hasta ayer me copien los analistas políticos de varios medios (entre ellos un argentino de capa caída que copió el término Lepenista (y otras cosillas, cuándo no, en ese improvisado ejercicio de la opinión de izquierdas, al que bautizaron Público) me importa menos que esta validación de mis análisis y pronósticos.

Y no es que me mire el ombligo, ni pretenda gloria alguna. No. Esto es gratis. Se lo debo a la tierra en la que nací, tras homenajear a la de adopción escribiendo Perón.

Sólo acredito mi sintonía con la mayoría de los votantes de hoy, por una sencilla razón: la que otorgan los argumentos sensatos; producto de muchos años observando el mundanal ruido del hormiguero social y su realización práctica.

Horas atrás sostuve que la política de paz de ZP era correcta, y más o menos eso mismo se tuvo en cuenta, a pesar de que él mismo no la defendió cómo debía.

La zancadilla que Aguirre y la troika del PP (el sombrío Aznar, Acebes y Zaplana) hizo a Ruíz Gallardón les restó votos. Lo dije. También lo hicieron otros, aunque sin mi entusiasmo. El mismo se aplica a fustigar la injusta discriminación que el sistema electoral practica con Izquierda Unida; aunque sus votos no le hayan permitido conservar grupo parlamentario propio esta vez.

Esto del entusiasmo es decisivo en la captación del medio ambiente, en un sentido u otro.

Creo que hoy ZP debería dedicar su relativa victoria a los que se pasaron de vueltas poniéndole de vuelta y media. Me refiero a las folclóricas del Pequeño César y los mundundis del señor Ramírez.

El inapreciable auxilio que le prestaron Rouco Varela y sus lugartenientes ratzingueros no ha sido menor. El arrebato final de nuestro inquisidor copando la banca fue decisivo en esta derrota de los involucionados e involucionistas. La enemistad del Papa romano, mentor del enérgico y desatado clérigo gallego, con los teólogos, y la franca adhesión a sus menguantes cuadros inquisidores se ha centrado en el escenario español.

De su especial interés en el mismo reventó, como pus de un forúnculo, el medio millar de beatificaciones brindadas a clérigos subversivos, actuantes en la Guerra Civil.

Era una estrategia que debía acompañar la sostenida campaña interior, de previa data gracias al ala integrista de la Conferencia Episcopal.

Fue una toma de posición muy clara, que dejó en pañales el tenebroso magisterio de Eugenio Pacelli (Pío XII), el Papa parafascista de los años críticos del siglo pasado. De hecho, el Rouco/Joker, venía motorizando la campaña soez de la COPE, basada en la crispación política y el ninguneo venenoso y tabernario (de Losantos), marujil (de Cristina López) o historicista en las vísperas (de César Vidal).

Pedro J. Ramírez es uno de los grandes vencidos de estas elecciones. Su futuro tiene un mal fario. De momento apostó al caballo perdedor y el pobre (Rajoy) se le mancó a unos cuantos escaños de distancia.

Cómo veis, no hablo de los ganadores. Pues claro que no; por una sencilla razón: Estas son unas elecciones sin erecciones; representan ni más ni menos que la historia de una derrota.

La de una estrategia del puñado de tierra en los ojos.

Por eso ZP arañó la victoria siendo el menos malo, no el ideal.

Aún estamos lejos de fabricar a los mejores. Nos falta rodaje democrático y cultura. Pero al menos, distanciarse de los francamente malos despeja de momento el horizonte de nubes negras.

Y no es poco, hoy por hoy.

Repaso un instante los alrededores europeos y again me acojono. Los grandes estadistas brillan por su ausencia.

Lo malo, es que aún les precisamos.

Al menos, funciona a todo gas el descarte. Así es cómo, a falta de la academia y la ilustración que nos negó el oropel del descubrimiento de América, junto a la atroz Guerra civil y la ruina del franquismo, se aprenden a andar la vida y la Historia.

Bien. Alzo mi copa [de cava catalán, preludio del presumible pacto PSOE/CiU dadas las circunstancias que nos avanzan las horas] por la derrota de la insensatez mayor. Quedan otras y pronto se manifestarán en todas las esferas.
Pero que los socialistas sigan cuatro años más no es lo peor que nos pudo pasar.

Buenas noches, amigos y copiones; restos actuales de la picaresca. A los primeros, les envío un cordial saludo.

A los otros, ganapanes de tres al cuarto que desprecian la creatividad ajena y la propiedad intelectual que registra Internet, volveré a encontrarles en las hojas y medios de siempre.






sábado, 8 de marzo de 2008

INMUNDICIAS

La frase que dedicó Felipe González al periódico de Ramírez (reseñada en el antepenúltimo post) cobra cierta verosimilitud merced a dos columnistas el viernes 7.
Veamos...
Página 12. El señor David Gistau reseña con la malababa friki (suerte de desmelene reaccionario y cutre) de siempre, el mitin socialista del Palau.
"Las gradas estaban impresionantes en su tremolar de banderas, una prueba de vida que vuelve mezquinas las encuestas y anuncia un ganador claro. El toque cursi de Carme Chacón quedaba delatado por los enormes corazones suspendidos de alambres y que recordaba a un puticlub de diseño."
¿O yo interpreto mal las indirectas, o a más de acreditar cierto conocimiento del ramo, Gistau procuró significar que el Palau era un burdel y Carme su principal meretriz?
Página 92 (contratapa).
Siempre afecto a introducir en sus comentarios alguna escatología y puesto a comentar lo que se avecina en un par de jornadas, Raúl del Pozo recomienda en sus póstumos renglones.
"Recuerden que hay que mandar a la mierda a los mentirosos, a los de la moneda güelfa, ya que no podemos meterles las manos en la Boca de la Veritá."
Para vuestro conocimiento, tal boca es la salida de una cloaca romana. a la que acudieron Gregory Peck y Audrey Hepburn por cuenta de William Wyler en Vacaciones Romanas(1954). Así lo especifica más arriba del Pozo antes de aligerarse el gas metano.
Por suerte para los aromas del periódico, ayer no firmaba columna José Luís Martín Prieto.
Aunque, la verdad, en El Mundo todo llega si mandan una nómina y la mala leche...

OTRO CRIMEN PRE ELECTORAL

ETA volvió a matar echando mano de un pistolero. Esta vez escogió al ex edil Isaías Carrasco, de 42 años. Una víctima socialista, muy respetada y popular en el pueblito vasco de Mondragón, feudo de ANV con Ayuntamiento presidido por una repugnante alcaldesa.

Las razones, sumadas a la anterior, son dos. La principal estriba en la naturaleza asesina de la banda terrorista. La otra, su ajuste de cuentas con un gobierno que no ha parado de encarcelarle pistoleros de guante negro y blanco (los últimos rigurosamente vigilados en todo momento) una vez rota la tregua.

Ante cualquier víctima del terror sólo puede hablarse de pérdidas; de manera que el acontecer de la inminente votación no cuenta para esta crónica.

En cambio es opinable la actitud de arrogante silencio observada por Mariano Rajoy al cruzarse con el secretario de los socialistas vascos Patxi López en la Capilla Ardiente de Isaías, ante una frase del segundo, en el sentido "de no repetir jamás el PP que los dirigentes socialistas agreden a las víctimas del terrorismo".

Más comedida se mostró su acompañante, la vasca María San Gil, quien, a diferencia del gallego padece de continuo agresiones abertzales y amenazas de ETA.

¿Por qué será, que los políticos más humanos son los que padecen (por si fuera poco María venció hace poco una batalla contra el cáncer), y los menos, aquellos que viven la realidad virtual de los despachos protegidos, y las altas esferas partidarias?

Creo que los que de verdad pensamos con la cabeza y sentimos con el corazón (sorry, Mariano) conocemos la respuesta. La de mañana, corresponde al veredicto final de las urnas.





viernes, 7 de marzo de 2008

LA RECONDUCCIÓN DE LA IRA

Leo que el director de El Mundo abronca a Felipe González por haber calificado al diario de inmundo.

Fue una evidente maniobra del ex para restaurar parte del prestigio extraviado entre nos (pues en Europa, al parecer, le consideran un sabio).

Tocado a fondo Ramírez por el uso y abuso al que era sometido, ya se sabe por dónde descargaría la bronca:

Qué la cal viva, los asesinatos y el señor X; qué Filesa y los chorizos de sus últimos gobiernos, etc; y ante todo, el heroico papel de un titán del periodismo destapando asesinatos y chanchullos de Estado.

Todo fue verdad, en una galaxia lejana...

En ésta, para él pintan bastos.

Creo que lo que ayer erizó más aún la piel del abroncante, fue la actitud francamente desleal de Mariano Rajoy, situado según las encuestas, al borde del abismo.

Lo de ¡Imbécil! ya lo había soltado el sagaz González durante un reciente mitin; aunque tampoco podía aspetárselo él (al menos en público).

Refiero la deslealtad a la previsible caída libre del 9M, y lo que en el último instante lanzó Rajoy al viento, para recoger algunos votos póstumos y desatascarse un poco de tanta merdé. La misma que le llevó a pifiar (a causa de fallos del subconsciente), enredándose con un tema desfavorecedor frente a ZP durante el último debate.

En los instantes previos al descargo, se habrá dicho:

"¡Qué coño, no me vengáis con ostias sobre el puto bache! ¡Ya tengo bastante con treinta años de entrega al Partido! ¡Por encima de todo soy un honesto notario con mujer e hijos que alimentar!"

Su pleno acatamiento del fallo judicial sobre la masacre del 11M (de eso se trata) dejó en cueros a Aznar, Ramírez y Jimenez Losantos, empecinados sostenedores de la teoría conspirativa y la autoría de ETA en el atentado.

Convengamos que al del medio le importan menos los otros dos.

Si Rajoy se inventó una criatura en tercera persona para impactar a los votantes, Ramírez fabuló otra para escalar posiciones de poder, emulando al fallecido Jesús de Polanco.

La niña de sus ojos es su periódico. Y si algo envía al cubo de la basura sus más recientes ediciones (eso le importa mucho más que lo enviado al sumidero en su contragolpe destinado a González), es la ingrata, suicida e inevitable admisión de don Mariano...

La apuesta en firme por el PP parecía asegurada por la derrota socialista del ´96, y la reválida absoluta del 2000, con Aznar a la cabeza.
Los cálculos le fallaron por algo más que lo de Iraq y las 198 víctimas. Polanco apostó durante veinte años largos por González, que al menos tenía carisma; él se conformó con el modesto Aznar, y apenas le aguantó ocho. Saddam Hussein no tenía armas de destrucción masiva como le hizo creer el tejano Bush al antiguo inspector de Hacienda.

A estas alturas muchos españoles rumiaban ya que el Partido Popular constituía un riesgo para España, reforzando decisivamente el voto al joven ZP. Retirado voluntariamente Aznar de un nuevo periodo, quedó pagando los platos rotos su candidato, el pobre Rajoy.

Empero, nuestro fracasado émulo del fallecido Jesús del Gran Poder no se resignó a aflojar los tirantes, y dando manivela a una conspiración imaginaria mediante su hoja y el juguete rabioso de la COPE (otro invento suyo de antigua data), empezó a acumular fantásticas pruebas, a las que dedicó primeras planas sensacionales.

Según las mismas, destacamentos de guadiaciviles y policías, mezclados con etarras y gentes de malvivir, estaban metidos hasta las cejas en la conjura (inspirada por los rencorosos socialistas; quienes, tras ocho años de ostracismo aún controlaban aviesamente porciones del Estado).

La trola, propagada a diario por Losantos en todos los tonos posibles, acabó como debía o casi; pues faltaba que ahora mismito y para colmo de males se le arrugara don Mariano, ¡con lo qué él, su loco juguete, Josemari y los obispos hicieron, por mantener a flote la patosa candidatura!

Ahora, Pedro Jota se desquita con González, intentando reflotar su leyenda de implacable fiscal democrático ante la virtual traición de uno de los suyos; decisivo en su futuro si pierde por goleada la escuadra lepenizada por la que apostó desde siempre y seguirá apostando, caiga quien caiga.

La reconducción de la ira hacia otro objeto, cuándo quien la cagó es uno mismo o un colegui, comporta mecanismo frecuente en los seres humanos.

A otros se les pasará por alto. A mí no. Y menos tratándose de un personaje ambicioso y manipulador, que por más de un motivo sigo con atención en esta escena política tan laberíntica y apasionante.










jueves, 6 de marzo de 2008

LA NIÑA DE FRANKENSTEIN

Posted by Picasa Si el monstruo del doctor Víctor Frankenstein tuvo su niña, aunque fuese unos minutos (pues sin querer se la cargó), cómo no admitir que Mariano Rajoy tenga la suya.
Pese a ello, las malas lenguas insisten en algo inquietante. De imitar la vida al Arte, el hecho de que la criatura de Aznar y el PP se cargue a su niña, dependerá de los votos que reciba le día 9.